POLITICA ESPECIAL: LOS DUEñOS DE LA RULETA ARGENTINA V

La reina de "la timba" bonaerense

Conozca a la empesa española que tiene 14 bingos y 3000 máquinas tragamonedas. Los conflictos con Cristóbal López. Fotos.

Foto:Cedoc

No sólo los empresarios argentinos vieron el gran negocio que es invertir en el juego. La empresa española Codere también apuesta fuerte al azar. Pero decidieron competir sólo en la provincia de Buenos Aires, en donde hoy maneja 14 salas de bingo y 3000 máquinas tragamonedas.

Codere llegó a la provincia de la mano de Eduardo Duhalde, se afianzaron luego con Felipe Solá y, por ahora, mantienen una buena relación con la gestión de Daniel Scioli.

El principal accionista de la firma, que posee intereses en varios países, es José Martínez Sampedro. En Buenos Aires tienen El Bingo de Lanús, San Miguel, La Plata, San Martín, Morón, Temperley, San Justo, Ramos Mejía, Lomas, Mirador (Liniers) y cuatro en Mar del Plata: Mar, Sol, Peatonal y Puerto.

Nacimiento y desembarco. La empresa la fundó la familia Martínez Sampedro en 1980 junto a los hermanos Franco, dueños de Recreativos Franco, uno de los mayores fabricantes de máquinas recreativas en España. Llegaron a Argentina 10 años después. En 1990 desembarcó en Buenos Aires y no tardó mucho en gestionar una buena relación con el entonces gobernador Eduardo Duhalde. Tal es así que aún hoy Banfield, el equipo de los amores del caudillo bonaerense, tiene de principal publicidad en su camiseta a Codere.

Ya en el siglo XXI el aliado fue Felipe Solá. En 2006, el entonces gobernador prorrogó por decreto las licencias de las salas de bingo de la Provincia. La medida favoreció especialmente al grupo Codere, que respiró aliviado.

En el libro El Dueño, de Luis Majul, Solá admitió que la relación con el ex presidente Néstor Kirchner se rompió a raíz de que quiso aumentar los aranceles para los empresarios del juego: “Kirchner me había advertido: no te metas con el juego. Y yo no le hice caso. Por eso le bajó el pulgar a mi intento de reelección. Después se cansó de hacerme operaciones y entonces no se detuvo jamás”, se sinceró el ahora diputado.

El objetivo de la empresa española era tener lo más lejos posible a un competidor que crece a pasos agigantados: Casino Club, de Cristóbal López. Pero la empresa del santacruceño igualmente llegó para quedarse. En 2009 adquirió BinBaires SA, que controla el Bingo de Los Polvorines. Un año antes, López había dicho en una reunión privada: "¿Sabés quién es el dueño del juego en la Argentina? José Antonio Martínez Sampedro. Es el dueño de Codere, pero nadie lo conoce".

Daniel renovó. Codere se vio nuevamente beneficiado con un decreto firmado por Daniel Scioli a fines de 2009. El gobernador les renovó la licencia por el casino de La Plata. A pesar de que las negociaciones fueron arduas, el ex menemista decidió apoyar a los españoles en la apuesta de la firma española. En febrero de 2010 hizo lo mismo con la sala de San Martín.

Global. Codere está presente en dos países de Europa: España e Italia; y en seis de Latinoamérica: Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá y Uruguay. En España es el segundo operador de máquinas recreativas, con más de 13.000 unidades instaladas. En Italia tiene instaladas 850 unidades en bares, discotecas y restaurantes.

En México posee 45 salas de apuestas a distancia y 90 salas de bingo. En Colombia acaparó el 30% del mercado, en tanto que en Panamá cuenta con un hipódromo y cuatro casinos.  En Uruguay explota el hipódromo de Montevideo, tiene seis salas de apuestas fuera del establecimiento y cuatro salas de slots.

El gran desafío ahora es entrar a los Estados Unidos. “Es un mercado de extremos, donde o bien se favorece un marco para el juego o se restringe mucho”, dijo Sampedro al diario especializado en negocios de España, Expansión.

Ganancias.
En 2010 Codere recaudó 1.126,5 millones de dólares. Argentina fue el mercado que más réditos le dio. El beneficio neto fue de 29,3 millones de dólares, con un incremento del 53,4% respecto a 2009, según la publicación ibérica. Además aumentó las inversiones y llegó a colocar 141,3 millones de dólares, según Expansión.

(*) De la redacción de Perfil.com.


Ramón Indart (*)


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