POLITICA

La revancha de Coqui Capitanich

Cambio notable en el Gobierno: Cristina ya no estará al frente de la gestión cotidiana.

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Foto:Télam

Dos días antes de que la presidenta Cristina Kirchner anunciara que Amado Boudou sería su compañero de fórmula para las elecciones de 2011, Jorge Capitanich le comentó off the record a un periodista porteño que había viajado a Resistencia a entrevistarlo por otro tema: “No te puedo revelar a quien eligió, pero sí te puedo decir que es un gran error”.

Capitanich pensaba que él era el mejor candidato para acompañar a Cristina en lo que ya aparecía como una segura reelección; ahora tiene una oportunidad para demostrarlo. El hombre se ha tenido mucha confianza desde que fue designado en 1987 secretario privado del gobernador del Chaco, Danilo Baroni, o en los noventa privatizó el Banco de Formosa por orden del todopoderoso ministro Domingo Cavallo.

Un político que lo conoce bien señala que Capitanich quiere ser candidato del kirchnerismo a Presidente ya en 2015 o al menos acompañar como vice a quien el oficialismo designe para suceder a Cristina, tal vez Daniel Scioli, con quien él dice llevarse muy bien.

Su llegada a la jefatura de Gobierno indica, por otro lado, un cambio notable en el gobierno: Cristina ya no se dedicará a la gestión cotidiana debido al reposo que le han recomendado sus médicos. Se acabó una etapa, donde la Presidenta estaba en el centro de todas las decisiones, y comienza otra, que preanuncia nuevos cambios en la cúpula gubernamental.

En su anterior paso por el gobierno nacional, Capitanich demostró que sabe gestionar, aunque sus numerosos críticos en el peronismo del Chaco sostienen que existe una diferencia entre sus anuncios ampulosos y los resultados concretos de su gestión.

Sea como fuere, en esta etapa en la que Cristina permanecerá en Olivos más de lo que parecía al inicio de su enfermedad, el Gobierno necesita un gestor que al menos transmita la idea de que, en tiempos de sintonía fina, alguien está a cargo de la nave.

(*) Editor ejecutivo de Fortuna; su último libro es ¡Viva la sangre!.



Ceferino Reato (*)