POLITICA ENTRE EL CALAFATE Y BUENOS AIRES

La tensión con su sucesor definirá el futuro de Cristina

Por Mariano Confalonieri | Pasará más tiempo en Buenos Aires si entra en conflicto con el próximo presidente. 

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Foto:Cedoc

Cristina Fernández de Kirchner se prepara para despedirse de la Casa Rosada, pero no del poder. Se retira del Gobierno con 50% de imagen positiva, eligió al candidato de su espacio para sucederla, confeccionó las listas de diputados y senadores nacionales y las provinciales, y nombró a más de 200 jueces y fiscales que quedarán al mando de la ultraoficialista Alejandra Gils Carbó.

Si la relación con el próximo gobierno es armónica, El Calafate será su lugar central de residencia. Si en cambio es atravesada por el conflicto, fuentes del Gobierno creen que pasará más días en la Ciudad de Buenos Aires. Tiene preparadas residencias en ambos lugares. Dependerá del nivel de tensión.

Un eventual gobierno de Daniel Scioli encontrará al kirchnerismo fuertemente afincado en el Congreso. No es un dato menor que al menos cuatro de los siete días de la semana, Máximo, el hijo de la Presidenta, estará atendiendo en Buenos Aires. Tampoco lo es que en ese caso, Carlos Zannini será el vicepresidente y Eduardo “Wado” de Pedro, el presidente de la Cámara de Diputados.

La intervención de la actual jefa de Estado en asuntos de la gestión sciolista será a través de esa mesa chica de poder que armó para rodear al gobernador bonaerense. “Si tiene que decir algo, lo hará a través de ellos”, confió una fuente kirchnerista a este diario. Otra agregó: “Su participación será mayor o menor de acuerdo a si Scioli desvía o no el rumbo”.

Su lugar en el mundo, El Calafate, funcionará –según anticipan varias fuentes del oficialismo– como una suerte de Puerta de Hierro, hasta donde llegarán en peregrinación los dirigentes K en busca de consejos u órdenes de la “jefa” en el “exilio”.

Pero también está previsto que haga pie en Buenos Aires. Propiedades no le faltan. La familia posee un departamento en Uruguay y Juncal, en Recoleta y otro en Madero Center, Puerto Madero. Uno de ellos será utilizado por Máximo y su mujer, Rocío García. El otro por ella. Algo muy parecido a lo que hizo Néstor Kirchner cuando cumplió su mandato. Alquiló unas oficinas en Puerto Madero para atender a la política.

Exterior. El rol que sueña Cristina Kirchner es el de una dirigente con peso internacional. Le llueven invitaciones para participar en seminarios de alto vuelo en otros países, algo que ella, según confían quienes la conocen, “disfruta mucho”. Hay quienes la imaginan ya en el Foro de Davos, que se realiza en Suiza, a fines de enero. Eduardo Duhalde soñó para él ese papel. Pero no lo logró. Había terminado precipitadamente su gobierno, por las muertes de los piqueteros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. En cambio, CFK es la primera presidenta que logra terminar casi sin sobresaltos su mandato después de ocho años consecutivos. Tendrá, también, tiempo libre para cuidar a sus nietos, los hijos de Máximo y Florencia. La de Florencia nacerá en agosto.

No todas serán rosas. Algunas fuentes esperan una crisis profunda en el peronismo. “Nunca hubo dos jefes en un mismo espacio político”, analizó una de ellas. Será por eso que Aníbal Fernández ya dividió los roles: “Scioli será el jefe de la Nación, y Cristina la jefa del Movimiento”.



Mariano Confalonieri