POLITICA

La verdadera Alicia Kirchner del Conurbano

Tiene el mismo nombre pero a diferencia de la cuñada de la Presidenta, posee domicilio en Provincia.

Foto:Cedoc.

Alicia Kirchner pasó toda su vida en un barrio pobre del conurbano bonaerense. En 2003, con la asunción de Néstor Kirchner como presidente, creyó que su vida cambiaría. Fue al Ministerio de Desarrollo Social convencida de que iniciaría un nuevo camino. Pero a las pocas semanas, sus esperanzas se derrumbaron.

La Alicia Kirchner del Conurbano no es la hermana del ex presidente. Es una enfermera de 52 años que lleva el mismo nombre de la ministra de Desarrollo Social. Vive en Tres de Febrero, y no bien supo que había un presidente con su apellido, comenzó a rastrear coincidencias.

Esta mujer que vive en el barrio humilde de Pablo Podestá (partido de Tres de Febrero), que terminó el bachillerato de adultos hace pocos años y que lleva un apellido presidencial estaría habilitada a presentarse en la elección de octubre. En cambio, la funcionaria que suena como postulante a diputada por el mismo territorio aún no figura en el padrón electoral. Esto sería un impedimento a su candidatura, ya que por haber nacido en Río Gallegos, según la Constitución Nacional, debería cumplir con dos años de residencia inmediata a los comicios en la provincia de Buenos Aires.

Yo estoy segura de que somos parientes, no es un apellido común, y me fui convenciendo cuando veía el parecido del ex presidente con mi tío y mi hermano. Estoy segura por los defectos físicos de los ojos. Mi tío, que falleció hace poco, sufría presbicia”, contó la Alicia con domicilio bonaerense a PERFIL.

Por ello, no bien Néstor llegó a la Presidencia, Alicia decidió tomar contacto. “A la semana que asumió el ex presidente, envié una carta a la hermana, me la respondieron y fui recibida por una abogada en el Ministerio de Desarrollo”, explicó.

Pero no tuvo suerte. Según su relato, le dijeron que Kirchner era un apellido “muy común” y que hiciera un árbol genealógico para seguir rastreando información. “Yo no tengo plata para hacer un árbol genealógico. Siento orgullo de que un apellido mío haya llegado a la Presidencia, pero estoy decepcionada por la parte afectiva. Es lógico que reaccionen así, ellos no necesitaban nada de nosotros, y yo todo de ellos”, se resignó Alicia cuando PERFIL fue a buscarla a su casa.

Pero insistió algunas veces más para llegar a la ministra. “No lo logré. Les dije también si me podían ayudar a conseguir un trabajo estable de enfermera y me dijeron que eso no producía, que pensara qué podía fabricar, que la tarea de ellos no era buscarle trabajo a la gente. Me querían dar para que hiciera un proyecto, me daban la materia prima y la maquinaria. Busqué gente, hablé con los vecinos y ninguno se quiso enganchar”, relató.

Alicia recuerda que el último trabajo fijo fue en la Clínica de Caseros. “Pero vino Menem y nos quedamos sin trabajo. Desde entonces sólo tengo changas, ahora en un geriátrico”.

Parecidos.
Los cierres de listas en tierras bonaerenses suelen tener picardías. En los comicios de 2009, había aparecido un candidato de apellido “Narváez” para generar confusión con el postulante Francisco de Narváez. En la elección 2011 surgió una lista municipal en Merlo con el apellido “Sabbatella”, para confundir el voto con el de Martín Sabbatella, quien se presentó por la gobernación.

Sin embargo, a pesar del apellido, Alicia asegura que nunca le ofrecieron integrar una lista. “Soy peronista, aunque no me gusta la política. Salvo que pueda trabajar contra el maltrato de animales”.

La vecina de Tres de Febrero asegura que votaría por la funcionaria, pero reconoce tener preferencia por el intendente de Tigre, Sergio Massa. “A mí me gusta Massa. Cuando estaba en el PAMI (N. de R.: se refiere a su paso por la Anses) solucionaba todos los problemas. A mí Massa me encanta”.



Rosario Ayerdi