POLITICA EL PROYECTO “JUSTICIA 2020”

Lanzan una reforma judicial que dará mayor autonomía a los fiscales

También plantea que los jueces nacionales puedan investigar al crimen organizado, un área hasta ahora acotada al fuero federal.

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Foto:Cedoc

El Gobierno presentará el mes próximo una reforma judicial que busca acelerar los tiempos de los Tribunales, permitir que los jueces nacionales investiguen crímenes que hasta ahora estaban restringidos a los magistrados federales, y acotar el poder de Procuración para dotar de mayor autonomía a los fiscales.
Desde su nombre, Justicia 2020, la reforma se plantea introducir cambios graduales a lo largo de los próximos años.
El texto que prepara el ministro de Justicia, Germán Garavano, tuvo un ensayo durante la gestión de Gustavo Béliz en el Ministerio de Justicia, en la primera presidencia de Néstor Kirchner. Aquel intento terminó en un cajón como consecuencia de la resistencia que encabezaron los jueces federales y un por entonces desconocido operador de los servicios de inteligencia, de nombre Jaime Stiuso.

El agente de la ex SIDE era por aquellos tiempos el interlocutor en las sombras entre el Poder Ejecutivo y los jueces federales. Como la reforma diluía el poder de los magistrados, la resistencia en Comodoro Py fue feroz. Béliz terminó por renunciar y mostrar por primera vez la foto de Stiuso por televisión. Le generó un juicio que lo tuvo arrinconado en Tribunales durante una década, hasta el año pasado.
En aquel entonces, Garavano era funcionario del Ministerio de Justicia y había participado en la redacción de la reforma frustrada. Incluso había bosquejado una primera propuesta en la revista El Derecho, en 1998.
Tres condiciones cambiaron de aquel contexto. En primer lugar, el traspaso de juzgados nacionales a la Capital Federal. En segundo término, el crecimiento de las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico. Y por último, la crisis de los operadores como Stiuso en Comodoro Py.
El proyecto pretende que los jueces nacionales puedan investigar delitos relacionados al crimen organizado que hasta ahora estaban sólo en manos de sus colegas federales.

La Justicia argentina arrastra una estructura avejentada y mañosa en las investigaciones criminales, que termina por dejarla en manos de las fuerzas policiales.
En ese sentido, el proyecto tiene la ambición de mejorar el mecanismo con “mesas interagenciales”, es decir, áreas de trabajo en conjunto de miembros de la Justicia, las fuerzas policiales y de inteligencia.
Las anquilosadas estructuras judiciales suelen reaccionar con recelo a los cambios porque temen perder las cuotas de poder. El Gobierno intentará que el consenso logre sortear los obstáculos que enfrentó Béliz.
El proyecto incluirá una propuesta de modificación del Código Procesal Penal. Cristina Kirchner impulsó un cambio que aumentaba el poder de la Procuración, con capacidad para cambiar a los fiscales de lugar e incluso asignarles investigaciones específicas. El gobierno de Mauricio Macri la suspendió por decreto.
Los cambios que prepara ahora el macrismo apuntan a que la cabeza de la Procuración pueda removerse por los dos tercios del Senado y que su poder sobre el resto de los fiscales sea más acotado.
Un almuerzo entre Béliz y Garavano sirvió para recordar viejos tiempos. La ambición del ministro es que aquello que los unió en el pasado sea diferente en su desenlace futuro.

 

Los candidatos de la Corte

Mauricio Macri enviará en febrero al Senado los pliegos de los candidatos para ocupar las vacantes de la Corte Suprema: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.  
Esta semana concluyó el período para presentar impugnaciones y avales.
El Gobierno considera que ninguna de las impugnaciones recibidas es significativa y por lo tanto, los pliegos estarán mañana en el escritorio de Macri listos para su elevación al Senado.
A pesar de la presión del justicialismo del Senado por ampliar el número de integrantes de la Corte Suprema y así lograr colocar a dos jueces propios, Macri mantiene su decisión de mantener la actual composición y limitarse a impulsar las candidaturas de Rosatti y Rosenkrantz.
Además, el 15 de febrero la Corte Suprema asumirá formalmente el control de las escuchas de los servicios de inteligencia.
La coordinación quedará en manos de un juez de Cámara, que será elegido por sorteo y que rotará en su puesto una vez por año.

 

Macri pidió nombres para Seguridad

El álbum fotográfico de Davos logró disimular los problemas que anidan bajo la superficie de la política argentina. Mauricio Macri viajó a Suiza tras la fuga de los prófugos que desnudó la precariedad y complicidad de las fuerzas. Cuando la crisis comenzó a aplacarse con las capturas, Macri pidió a un reducido grupo de colaboradores que le sugirieran nombres para llevar adelante cambios en el Ministerio de Seguridad.  
En las charlas, Macri también reconstruyó aquello que, según le relataron, es la historia que explicó el error que lo llevó a felicitar a las fuerzas por la captura de dos prófugos que todavía no estaban apresados. El Presidente le dijo a un interlocutor que la policía de Santa Fe pidió dinero a la Gendarmería a cambio de los capturados. Los intentos por conseguir dinero se frustraron cuando el inesperado capataz  de la arrocera cayó de improviso en el galpón y sorprendió a los prófugos.



Damián Nabot