POLITICA CORRUPCION EN LA OBRA PUBLICA


López no pensó fugarse y hay más pruebas de su relación con De Vido

La Justicia descubrió que había comprado pasajes para irse de vacaciones con su esposa diez días después de que fuera apresado.


Foto:Cedoc Perfil

Otros tiempos fueron mejores para José López y Julio De Vido. Tiempos de poder, caja y alegría. Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Imágenes como las fotografías privadas a las que accedió PERFIL esta semana. Son las fotos que López, De Vido y sus esposas tomaron durante un viaje a Rusia en mayo de 2015, y que acompañan este artículo. Los ex funcionarios habían viajado a la AtomExpo, una cumbre mundial organizada por la corporación estatal rusa Rosatom, que se llevó a cabo en el Centro de Exposición Gostiny Dvor, en Moscú.

Pero el viaje no fue sólo trabajo. Tuvo sus momentos de ocio. Los matrimonios De Vido-Minnicelli y López-Díaz pasearon por museos, palacios y rincones de Moscú, junto a otras personas, como turistas casuales. Si el ex ministro de Planificación quería despegarse de López, las imágenes no ayudan.

Hay más información sobre las últimas semanas de Lopecito antes de caer en desgracia. PERFIL pudo saber esta semana que López tenía dos pasajes comprados en Aerolíneas Argentinas para viajar a Madrid, en clase turista, el 24 de junio. Su compañera de viaje era su esposa María Amalia Díaz. Fecha de regreso: 7 de julio, desde Roma. Dos semanas en Europa. Si no hubiese caído preso la madrugada del martes 14 de junio luego de ser hallado in fraganti en el monasterio de General Rodríguez.

El hallazgo de los pasajes, que ya estaban pagos, agrega más certezas a un caso plagado de incógnitas: el ex secretario de Obras Públicas no tenía planeado fugarse de antemano; lo que sucedió la noche del 14 de junio fue inesperado y sorpresivo para el ex funcionario.

La mujer de López deberá afrontar cargos en la investigación por enriquecimiento ilícito que llevan adelante el fiscal federal Federico Delgado y el juez Daniel Rafecas, Tal vez por eso se volvió inhallable desde la detención de su marido. No contesta sus teléfonos. Ni reclamó a la Justicia las propiedades allanadas en las últimas semanas.

Díaz fue funcionaria judicial en Santa Cruz y cuando su marido llegó al Ejecutivo nacional se dedicó a administrar los negocios. Todavía hoy es la encargada de la administración de La Araceliti, la empresa que ambos montaron en Tucumán –de donde son oriundos– para obra pública, construcción y negocios agropecuarios.

La mujer acompañó el año pasado a López durante su campaña para ser electo como parlamentario de su provincia. Ganó con el voto popular.

A De Vido, López y sus esposas no sólo los unía la gestión pública, la trayectoria junto a Néstor Kirchner desde los 90 y la devoción por el monasterio del fallecido arzobispo Rubén Héctor Di Monte. Sus esposas, además, se sacaron varias fotos juntas, sonrientes y abrazadas. Minnicelli, la mujer de De Vido, fue funcionaria de la Sindicatura General de la Nación (Sigen) durante el kirchnerismo. Díaz era conocida en el pasado gobierno como una mujer “de armas llevar”.

En Rusia, De Vido había expuesto sobre los “logros del Plan Nuclear Argentino, que entre 2003 y 2014 contabilizó inversiones por US$ 11 mil millones”.

De Vido encabezó una comitiva que integraron López; el presidente de Nucleoeléctrica, José Luis Antúnez; y otros funcionarios. Fue en el marco de la visita que había realizado Cristina Fernández de Kirchner en abril de 2015 para cerrar acuerdos con Vladimir Putin.



Redacción de Perfil.com