POLITICA REPERCUSIONES DE LAS DECLARACIONES DEL FUTBOLISTA

Los contrastes entre lujo y pobreza que Carlos Tevez sacó a la luz en Formosa

Los vecinos de los barrios más humildes de la capital formoseña viven cerca del hotel “tipo Las Vegas” donde se alojó el plantel de Boca.

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Foto:Cedoc

¿Qué vio Carlos Tevez que el gobierno de Formosa –y sectores del kirchnerismo– no quería que viera? La polémica se desató cuando el ídolo del fútbol contrastó, en el programa que conduce Alejandro Fantino, los lujos “tipo Las Vegas” del hotel en el que se alojó el equipo de Boca Juniors en su visita a la provincia con la pobreza que vio alrededor. Las declaraciones le valieron que un funcionario de Gildo Insfrán lo calificara como “villerito europeizado” y que el mismo gobernador lo secundara señalando que “los porteños se creen europeos en el exilio” y especulara que las declaraciones del jugador habían sido “guionadas”.

PERFIL recabó testimonios de los vecinos de los barrios que vio Tevez y que dan cuenta de que Carlitos no se equivocó.

Circuito 5. Se trata de un conglomerado urbano que concentra el 40% de la población formoseña. Aúna distintos barrios cuya señal inequívoca es la pobreza.

“Yo nací en este barrio, la mayor parte de los vecinos se dedican a la construcción, en negro. Otra parte son changarines que la reman día a día –explica a PERFIL Eugenio Bobadilla, estudiante de Historia de 23 años–. El circuito está muy abandonado, no hay obras. El año pasado hubo inundaciones en los barrios El Porvenir, El Palomar y la urbanización Maradona. Todavía hay un grupo de inundados que sigue viviendo en los refugios. El circuito sigue creciendo porque llega mucha gente expulsada del campo. Y los planes habitacionales se hacen con módulos de 4 por 4 metros y baño afuera. Muchos jóvenes se dedican, porque no tienen trabajo, a la delincuencia. Y con la complicidad de la policía”.

Como él mismo contó, el primer encuentro de Carlos Tevez con la pobreza formoseña se dio en la ruta que va desde al aeropuerto hacia el hotel.

A la vera del camino se pueden ver las precarias casas del barrio Laura Vicuña, con construcciones de ladrillo expuesto, calles de barro y tierra y poca infraestructura habitacional en general. Allí tiene un kiosco Clemente Ruiz. “Nuestro barrio es un barrio olvidado, dicen que van a mejorar las calles, que van a ripiar, pero todo es mentira –se queja a PERFIL–. Acá se ven criaturas descalzas, que a veces tienen para comer y a veces no. Como tengo este pequeño kiosco, vienen y me dicen: ‘Fiame harina, medio litro de aceite, un pedazo de carne’, y yo les doy y después me quedan para las cuentas. Las asignaciones que dan no alcanzan, y los sueldos son muy pobres”.

Pueblos originarios. La problemática indígena no está ausente en la capital provincial. El barrio Nanqom es una muestra del abandono en el que viven los pueblos originarios. Este cronista pudo visitar la casa de Griselda González, la adolescente qom a la que la Presidenta anunció como la receptora de la netbook un millón para escolarizados durante una reinauguración de Tecnópolis.

Su casa replica las carencias de los aborígenes en el vecindario. Instalaciones eléctricas mal realizadas, superpoblación habitacional, falta de cañerías, un baño de pozo afuera. Griselda tiene cuatro hermanos y estudia en la Escuela Nº 1 bilingüe de Formosa.

No por nada sigue pendiente la ampliación del barrio hacia unos terrenos que los qom reclaman como suyos, pero que el canal estatal se niega a ceder. Quizá sin la sofisticación de un político añoso, el futbolista Carlos Tevez logró iluminar sobre las deudas que tiene la provincia con las mayorías populares.

Informe: Daniel Suizer, desde Formosa.



Diego Rojas