POLITICA PROBLEMAS PARA EL OFICIALISMO

Los gobernadores del PJ van contra Macri por más fondos

El gobierno nacional envió recursos especiales a los distritos macristas de Provincia y Ciudad, y generó tensión en el peronismo.

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Foto:Cedoc

El martes parecía un día apacible en la Casa Rosada. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se disponía a recibir al gobernador peronista de La Pampa, Carlos Verna, en su despacho de la planta baja frente a Plaza de Mayo. Como Verna tardaba, Frigerio consultó a sus asesores qué ocurría hasta que le llegó la información: a segundos de recibirlo el gobernador pampeano había subido al primer piso de la Rosada y, en una ronda de prensa, había despotricado contra Mauricio Macri, a quien acusó de “unitario”. La reunión, claro está, se concretó luego en un clima de tensión.

Un día después, el gobernador tucumano del PJ, Juan Manzur, subió al piso 14 del Ministerio de Economía, rumbo a la Secretaría de Obras Públicas que ocupa Daniel Chain. Al igual que Verna, minutos antes, lanzó críticas al Presidente por “la demora (del Gobierno Nacional) en la transferencia de los fondos vinculados a obras”. Manzur fue recibido sin sonrisas. A sus declaraciones le sumó que tampoco llevaba un plan detallado con prioridades y detalles sobre sus pretensiones.

Las dos anécdotas sirven para trazar cómo se dinamitó la relación entre el Gobierno Nacional y los mandatarios provinciales peronistas, que podría tener como consecuencia principal la parálisis del Congreso Nacional.
El eje disruptivo fue el Decreto 194/2016, por el cual Macri le otorgó a la Ciudad un incremento del 1,4% al 3,75% en materia de coparticipación federal. La razón: cubrir los costos del traspaso de la Policía Federal. A ello se le sumó otro motivo de malestar entre los gobernadores peronistas: el envío sistemático de fondos a la provincia de Buenos Aires (primero $ 4.100 millones, luego unos $ 9 mil millones más) que le sirvieron a María Eugenia Vidal para pagar salario y aguinaldos tras recibir una paupérrima herencia financiera de Daniel Scioli.

El decreto complicó el discurso oficial y abroqueló a un peronismo que venía en proceso de división. Es que, en cada reunión en la que los gobernadores reclamaban fondos o Aportes del Tesoro Nacional (ATN) la respuesta tanto desde el ministerio del Interior como en Transporte o en Economía era similar: no hay dinero producto de la crisis en la que quedó el Estado tras la década kirchnerista.

“No la tenemos fácil, hicimos todo mal. Todo el laburo volvió casi a foja cero, tenemos que empezar de nuevo. Venimos con un discurso de austeridad y esto va a contramano. Ahora hay que levantar de nuevo la relación”, describe ante PERFIL uno de los hombres fuertes del macrismo.
El tema hizo crujir las internas en el seno del Gobierno: varios funcionarios de distintos ministerios se quejaron ya que, adujeron, antes de lanzar un decreto que involucra a las provincias hubieran preferido comunicarlo a sus interlocutores primero.

Obras. Durante poco más de un mes, tanto en Casa Rosada como en Hacienda, Transporte, Educación y hasta Ciencia y Tecnología, los funcionarios recibieron gobernadores e decenas de intendentes. Todos fueron con sus reclamos, en especial la queja común se centra en el freno al flujo de fondos.
“Este gobierno se plantea volver al mercado de crédito internacional, con lo cual muchas obras se van a definir a partir de que sepamos cuánto dinero ingresará”, explica una alta fuente del macrismo. “Presenten un plan, no muestren obras sueltas”, les suelen responder en el Gobierno.

Relaciones. Hasta esta semana Macri intentó ser prolijo con los gobernadores. En sus primeros días como presidente invitó a los 24 a la residencia de Olivos (aún en refacciones) a un asado para iniciar un camino de diálogo, que incluirá una visita a Córdoba de Macri y su gabinete (ver recuadro) y supuso un plan de los ministros para viajar al Interior y empaparse de cuestiones provinciales (ve otro recuadro).
La clave es el impacto la tensión en el seno del Congreso, donde el PJ domina el Senado y tiene la primera minoría en Diputados. El macrismo pensaba en quebrar la unidad peronista bajo el manto del vínculo con los gobernadores. Hoy ese anhelo no está tan cerca.

Ministros por el interior

Otro capítulo del plan para generar un vínculo directo con los gobernadores es la visita de los ministros del gabinete al interior del país. Desde Esteban Bullrich (Educación), Rogelio Frigerio (Interior), Guillermo “Guillo” Dietrich (Transporte) hasta Lino Barañao (Ciencia y Tecnología) pasaron este mes y medio de gestión intercalando viajes y recorridas con los gobernadores e intendentes con el día a día de sus carteras.

Uno de los que más millas acumularon fue Bullrich, quien trabaja en la creación de una Agencia de Evaluación Docente y busca consenso con sus pares provinciales y con los gobernadores. Dialoga también para la construcción de unos tres mil jardines de infantes en el interior.

Frigerio ya se reunió con más de 15 gobernadores. Antes de fin de año, mantuvo encuentros con los gobernadores de Chaco, Domingo Peppo; de Neuquén, Omar Gutiérrez; y de Entre Ríos, Gustavo Bordet. La matriz de diálogo: el plan de obras públicas, la Coparticipación Federal y la necesidad de encarar una reforma política.

Gabinete a Córdoba

En medio de la tensión creciente con los gobernadores del PJ, Mauricio Macri viajará el martes junto a todos su gabinete a Córdoba para realizar la primera reunión de ministros fuera de la Casa Rosada. Pero no estará solo: acaso como un gesto, invitó al gobernador local, el peronista Juan Schiaretti, junto a todo su gabinete para que participen.

La idea es intercambiar visiones entre ambos gabinetes y mostrar a un Macri itinerante y “federal”, en el marco del conflicto que se suscitó con el decreto de traspaso de la Federal y el envío de fondos a la Provincia de Buenos Aires. En el encuentro, pautado para el martes, podrían anunciarse inversiones de una automotriz que, dada la crisis que vive Brasil, podría revitalizar el alicaído mercado.



Ezequiel Spillman