POLITICA LA RELACIóN CON EL MACRISMO

Los gremios, divididos por el rol que tomarán en la pelea electoral

Dentro de los movimientos sindicales coexisten las más diversas posturas. Massistas, macristas e independientes definen su postura para el año.

Los gremialistas Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña.
Los gremialistas Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña. Foto:DyN
Para la CGT, reunificada hace medio año, la carrera legislativa será la primera campaña que ponga a prueba la cohesión de la central donde conviven massistas, peronistas puros, kirchneristas y algunos aliados del Gobierno.

En la conducción, integran el triunvirato dos legisladores de afiliación massista –Héctor Daer, diputado nacional, y Carlos Acuña, diputado bonaerense– y Juan Carlos Schmid, quien no ha debutado aún en una boleta electoral. Fuentes cercanas al dirigente, que representa a la ex CGT Moyano, confirmaron a PERFIL que Schmid recibió –y declinó– una oferta para ser candidato en Santa Fe, como parte de un intento de unificar al peronismo provincial.

Massa también sumó, en los últimos meses, elogios de otros secretarios de la mesa chica, como Gerardo Martínez (Uocra) y Andrés Rodríguez (UPCN). El fantasma de una “CGT massista” es agitado por oficialistas como Gerónimo Venegas, secretario de Uatre e integrante de Cambiemos, que quedó fuera de la reunificación cegetista.

Los secretarios que participan del Frente Renovador y aquellos que evitaron las definiciones –como los moyanistas– afirman que hay una clara separación entre la actividad política y la gremial. Pero desde el Gobierno hubo voces que vinculan las medidas de protesta anunciadas hace una semana con intereses “políticos” y aspiraciones de Massa.

Más allá de las críticas, al interior de la central conviven diversas tendencias y los planteos más combativos no vienen de quienes juegan con el massismo, sino de “independientes” o gremialistas afines al kirchnerismo.

El camionero Pablo Moyano, la Corriente Federal –que acompañó la candidatura del bancario Sergio Palazzo a la dirección de la CGT–, el líder del PJ porteño Víctor Santamaría o los gremios industriales que lidera Francisco “Barba” Gutiérrez (dirigente de la UOM y ex intendente de Quilmes) son los que con más vehemencia han reclamado medidas de lucha urgentes. Ninguno de ellos milita en el massismo.

En el caso del moyanismo, la mayoría coincide en afirmar que el sector que lidera aún Hugo Moyano, y que tiene su base en los sindicatos del transporte, no dará el apoyo abierto a ninguna corriente política en este turno. Hace dos años, el camionero coqueteó con Massa y terminó prestando apoyo, con cierto disimulo, a Cambiemos. Su juego con el Gobierno supera los límites del sindicalismo, porque incluye por ejemplo la pelea por el futuro de la AFA.

Otros gremialistas tienen afinidades más arraigadas con el Gobierno, como es el caso de José Luis Lingeri, quien lidera las negociaciones en el área sensible de las obras sociales o de la UTA, que siempre está en un delicado equilibrio por la importancia de los subsidios en sus sector. En estos casos, la preferencia es por trabajar “desde adentro” en favor de una entente cordiale con Cambiemos, antes que hacer explícitos sus apoyos electorales.