POLITICA CARLOS, JUAN BAUTISTA E IGNACIO

Los Mahiques, una familia judicial que gana espacios y se hace fuerte con Macri

El papá fue ministro de Vidal y fue designado, con polémica, en la Cámara de Casación Penal. Uno de los hijos trabaja en el Ministerio de Justicia; el otro es fiscal y acusó a CFK.

Los Mahiques
Los Mahiques Foto:Cedoc

El apellido tomó relevancia en las últimas semanas cuando, con impulso del oficialismo,  el mayor de la familia fue designado juez de la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal del país, un organismo con una influencia similar a la de la Corte Suprema. Pero los Mahiques son conocidos desde antes en el Poder Judicial porque ocupan cargos importantes y porque hicieron carrera en juzgados y fiscalías.

Los tres, Carlos Alberto (65), Juan Bautista (36) e Ignacio (31), cultivan el bajo perfil. Incluso en el momento de mayor exposición, cuando fue ministro de Justicia de María Eugenia Vidal, Carlos dio pocas entrevistas. Su rutina se alteró porque a poco de asumir se produjo la fuga de los hermanos Lanatta del penal de Alvear. Pero el dolor de cabeza terminó cuando, unos meses después, decidió volver a su cargo en la Casación ordinaria, en la Justicia de la Ciudad.

Hace una semana juró como camarista de la Casación Federal, y su nombramiento generó un fuerte revuelo en los pasillos de Comodoro Py. Algunos de sus colegas cuestionaron que no cumplía el reglamento de pases y opinaron que el Gobierno lo estaba imponiendo. Sin embargo, su designación fue aprobada por mayoría.

Mahiques lleva 43 años en la Justicia. A sus hijos les inculcó el debate y la argumentación desde que eran chicos y hoy, tres de ellos tienen relación con la Justicia.

Juan Bautista, que había integrado el Ministerio Público Fiscal y también se había desempañado como secretario en un tribunal oral, fue nombrado en la gestión de Mauricio Macri como subsecretario de relaciones con el Poder Judicial y miembro del Consejo de la Magistratura. Además de una buena relación con el ministro Germán Garavano, Juan Bautista cultiva vínculos con la política. En el Senado acercó posiciones con Miguel Pichetto y Rodolfo Urtubey a raíz de la discusión por el Código Procesal Penal. En el Gobierno, también dialoga con frecuencia con el secretario legal de Macri, Pablo Clusellas, y con Alejandro Pérez Chada, otro abogado de confianza del Presidente. Esteban, otro hermano, es su jefe de Gabinete en la subsecretaría.

Ignacio sacudió al corazón del kirchnerismo cuando trabajó, junto al fiscal federal Gerardo Pollicita, en el dictamen que derivó en el procesamiento de Cristina Kirchner y de varios de sus funcionarios por “asociación ilícita”, en la causa que investiga la adjudicación discrecional de obras públicas a Lázaro Báez. Pero Ignacio tiene un perfil más bajo que su hermano y su padre.

Carlos se recibió en La Plata, y luego se especializó en el país y en el exterior. Juan Bautista e Ignacio optaron por la UBA. La familia Mahiques es de Mercedes. Carlos y sus hijos tienen otra pasión además de la abogacía, el fútbol.

Hinchas fanáticos de San Lorenzo, asisten con frecuencia a ver al “Ciclón”, e incluso estuvieron cuando el club de sus amores salió campeón de la Libertadores, hace tres años.

Los Mahiques repiten una tradición familiar: se reúnen los fines de semana en Mercedes, ciudad natal de los tres, para compartir almuerzos y cenas. La encargada de la cocina es Roxana, la esposa de Carlos desde hace cuatro décadas. Pero las tareas se reparten y Carlos siempre es el responsable de lavar los platos.

Los Mahiques son una familia católica. Carlos fue incluso cuestionado por un fallo en contra del aborto. Para algunos sectores, el ex ministro es “ultraconservador”.

Quienes lo frecuentan sostienen, en cambio, que a lo que se opuso no fue al hecho en sí, sino a permitir que una persona fuera avalada por la Justicia a someterse a un acto que, aunque con polémica, sigue penado por la ley.