POLITICA EN LA PROVINCIA

Macri abre la puerta al PJ para asegurar el control de la elección

El precandidato a presidente por el PRO se convenció de que serán necesarios si es que quiere derrotar a Daniel Scioli y al kirchnerismo.

PERFIL COMPLETO

Foto:Prensa Pro

No representan lo nuevo. Algunos son parte de la estructura política de los últimos 25 años. Sin embargo, Mauricio Macri se convenció de que serán necesarios para colaborar en la campaña presidencial, si es que quiere derrotar a Daniel Scioli y al kirchnerismo.

Se trata de dirigentes de 16 municipios del conurbano donde el PRO, con María Eugenia Vidal como precandidata a gobernadora, teme perder la elección nacional ya sea por votos como por problemas en la fiscalización. En particular, de la tercera sección electoral, donde votan 3,7 millones de personas, y también, en menor medida, de la primera. Entre otros distritos: La Matanza, Lanús, Almirante Brown, Florencio Varela, Quilmes y Lomas de Zamora.

La provincia de Buenos Aires concentra casi el 40% del electorado pero, según explican en el macrismo, de la Ruta 6 hacia el interior, y en las grandes ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca o La Plata, con la ayuda de la UCR podrán ir a elecciones sin grandes contratiempos.

Los inconvenientes se dan en el conurbano profundo. Por ello, el senador Diego Santilli y el ministro de Gobierno y armador nacional del PRO, Emilio Monzó, ya tienen el aval de Macri para ir en busca de aquellos dirigentes peronistas que puedan colaborar tanto con la fiscalización como con la estructura que puedan aportar.

En este contexto Monzó y Santilli forman parte de una mesa PRO-Peronista para el Conurbano, donde también participan el diputado Jorge Triaca, el legislador Federico Salvai y Federico Scarabino, ex intendente de Quilmes. También colabora Fernando Niembro, cuyo padre fue dirigente del gremio de metalúrgicos.

Desde allí se plantea la idea de sumar sindicatos y dirigentes peronistas, en especial disconformes con Sergio Massa (como Jesús Cariglino, el intendente de Malvinas Argentinas, quien cuenta con aparato propio), o sindicalistas como el Momo Gerónimo Venegas (peones rurales).

La estrategia choca contra lo que vienen pregonando Jaime Duran Barba y el secretario general Marcos Peña, quienes impulsan “lo nuevo” y desarrollaron un discurso que aleja a Macri del PJ.

Municipios y estructura. En La Matanza la estructura es todavía débil. Además del ex árbitro Javier Castrilli, se sumó a Miguel Saredi, quien viene de un fugaz paso por el Frente Renovador, para darle un baño de peronismo al distrito donde el amarillo tiene mucho que sumar aún.

En Lomas de Zamora no hay estructura. Está probando suerte Julio Cruz, el ex delantero de la Selección.

Quilmes también es una incógnita. Si bien se sumó el conductor Tommy Dunster, la idea de los armadores del PRO es ver si Walter Queijeiro, el periodista deportivo que integra hoy el massismo, regresa al macrismo, luego de haberse lanzado como candidato junto a Horacio Rodríguez Larreta en 2013.

En Lanús el panorama es mejor: hay un candidato “amarillo” instalado (el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti) y ya tientan al massista Nicolás Russo, ex presidente del club “granate”.

En Almirante Brown el PRO ensaya con el médico Carlos Regazzoni, hijo del reconocido artista homónimo. “Es importante para la campaña de Mauricio aumentar su pata peronista en la Provincia”, apuntó, y agregó que ya trabaja con gremios del PJ en ese distrito.



Ezequiel Spillman