POLITICA ASUNCION PRESIDENCIAL

Macri envió un mensaje de unidad y evitó anunciar medidas

Buscó mostrarse conciliador para diferenciarse del kirchnerismo. Los proyectos en estudio detrás de los ejes de su discurso ante la Asamblea Legislativa.

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Foto:Cedoc Perfil
En su primera jornada como presidente, Mauricio Macri se dedicó ayer a subrayar un cambio de estilo frente a la etapa kirchnerista. Fue el principal objetivo de los actos que se encadenaron a lo largo del día. Desde el Congreso y hasta el balcón de la Casa Rosada, el nuevo Presidente de la Argentina se enfocó en transmitir un mensaje de unidad y conciliación. Fue tan claro el objetivo como la decisión de evitar definiciones específicas de medidas de gobierno.
Así selló su día de asunción, que con pocas horas de sueño comenzó con un viaje en helicóptero a La Plata donde su “niña mimada”, María Eugenia Vidal, asumió como gobernadora bonaerense. El primer signo de los tiempos del día: se reencontró allí con su viejo amigo y rival en el ballottage, Daniel Scioli, quien hizo caso omiso a Cristina Kirchner y a La Cámpora, y no sólo lo abrazó sino que luego lo acompañó a la jura ante la Asamblea Legislativa.
Pasado el mediodía regresó al Congreso y, tras pasar por su mujer, Juliana Awada, su hija Antonia y Valentina (la hija de Juliana) enfiló hacia la Asamblea Legislativa, donde el bloque kirchnerista se dividió: los ortodoxos, encabezados por La Cámpora, no estuvieron presentes, pero sí se pudo ver diputados y senadores salteños, santiagüeños y chubutense. La segunda muestra de los nuevos tiempos: peronistas acuerdistas y kirchneristas duros convivirán en el Congreso (ver página 3), uno de los desafíos más grandes que tendrá Macri si quiere generar gobernabilidad. Con un traje algo manchado, y siempre de la mano de su esposa, Macri ingresó a las escalinatas del Congreso donde fue recibido por los titulares de ambas Cámaras (Emilio Monzó, por Diputados y Federico Pinedo, por el Senado y tercero en la línea sucesoria) junto a Gabriela Michetti. Lo aguardaba todo su gabinete.
En el Congreso dio puntadas generales de su gestión en un breve discurso de apenas treinta minutos (un tercer signo de los tiempos: la brevedad). Los ejes fueron:
- Afirmó que el Gobierno “no es el escenario para engañar a la gente con datos falsos”. En ese marco, tiene preparado un proyecto de reforma integral del Indec que lo dotaría de autonomía. Esta semana designó al peronista Jorge Todesca para ese cargo, un economista enemistado con Guillermo Moreno.
- Prometió “universalizar la protección social”. En ese contexto tiene una iniciativa para ampliar la Asignación Universal por Hijo y expandir una línea crediticia a tasas subsidiadas para más de un millón de viviendas.
- Se comprometió a trabajar desde el Ejecutivo nacional para “combatir el narcotráfico como ningún otro gobierno lo hizo antes”. Se creará un FBI para delitos complejos, tal como adelantó PERFIL, que trabajará con las provincias.
- Destacó que si bien “hay gente que piensa distinto”, el país “no está dividido”. Así, saludó a los gobernadores e intendentes electos, y les expresó que “cuentan” con su colaboración. Los primeros dos pasos en este sentido: hoy recibirá a sus competidores presidenciales de octubre y mañana a los gobernadores de las 24 provincias en Olivos.
- Aseguró que su gobierno “va a combatir la corrupción”. Hay en estudio un paquete de proyectos para que los delitos contra el Estado sean imprescriptibles, agravar penas contra funcionarios públicos y, a pedido de Elisa Carrió, la extinción de dominio para poder incautar bienes de los corruptos.
- Aseguró que durante su gobierno “no habrá jueces militantes” ni “macristas” y brindó su “total apoyo a la Justicia independiente”.

Ezequiel Spillman