POLITICA DESAFIOS PARA EL PRO

Macri pelea por el voto opositor para el ballottage

Debe mejorar la performance en la provincia de Buenos Aires. Debate interno sobre la fecha de los comicios porteños y la fórmula.

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Foto:Cedoc

A todo o nada, 2015 será para Mauricio Macri, y acaso para el PRO, el año bisagra en su carrera política. No sólo porque por primera vez se presentará como candidato a presidente, sino porque de su performance dependerá el futuro de su partido.

A pesar de que en el macrismo hay cierta algarabía porque en las encuestas aparece creciendo, el principal desafío es lograr el ingreso al ballottage que, según sostienen y tal vez desean, será con Daniel Scioli.

En términos estratégicos, Macri tiene cinco desafíos centrales por delante:
1. Atraer el voto opositor, en detrimento de Sergio Massa.
2. Aprovechar la imagen positiva de la gestión de la Ciudad.
3. Hacer crecer a los candidatos propios, muchos desconocidos.
4. Llegar en buenas condiciones para realizar
acuerdos con la UCR.
5. Reforzar su estrategia en la provincia de Buenos Aires.

Además, el jefe comunal deberá tomar dos decisiones importantes: la fecha de las elecciones porteñas y su compañero de fórmula. En principio hoy se inclina porque los comicios sean unificados con los nacionales y Gabriela Michetti sea su vicepresidenta. Si las elecciones locales se adelantan, podría mostrar una victoria antes de las presidenciales. Por otro lado, unificar podría servirle para concentrar todos los esfuerzos en la campaña nacional, como sostiene su íntimo amigo, el empresario Nicolás Caputo.

En el macrismo saben que deben evitar que se frene la gestión porteña. El razonamiento tiene una explicación: la imagen del Gobierno porteño es hoy la gran vidriera que se está intentando “vender” en el interior. De todas formas, en el equipo de campaña, conducido por el ministro de Gobierno, Emilio Monzó, el secretario general, Marcos Peña, el titular del PRO, Humberto Schiavoni, y el asesor estrella Jaime Duran Barba, están buscando “consolidar la candidatura y la organización partidaria en todo el país” con una “campaña positiva”.

En este marco, el desafío mayor es la provincia de Buenos Aires, donde Massa y Scioli están al tope de las preferencias. Allí, mientras la vicejefa María Eugenia Vidal intenta llegar a fin de año con los 135 municipios recorridos, es donde estará impulsada gran parte de la infraestructura proselitista.

En las provincias, la cuestión pasa por armar acuerdos, en la mayoría con la UCR. En Córdoba ya funciona. Y se espera que se avance en Entre Ríos, La Pampa y Misiones. Una foto de anteayer con Alfredo Cornejo (titular de la UCR mendocina e intendente de Godoy Cruz) hizo ilusionar a los funcionarios porteños. El dilema, en este sentido, es que Massa también está apuntando a acuerdos con los radicales y avanzó en Jujuy y Tucumán. Donde no haya acuerdos, el desafío será más grande: instalar candidatos propios que emulen el “modelo Miguel del Sel”. En el macrismo reconocen que, si bien es reconocido como un gestor, el jefe del PRO debe reforzar su vínculo emotivo con el electorado y superar lo que consideran “prejuicios”, como las ideas de achicamiento del Estado y privatización.



Ezequiel Spillman