POLITICA DIVISIONES ENTRE MINISTROS


Malcorra cosecha logros pero también tensiones internas

En el gabinete algunos funcionarios miran con cierto recelo el protagonismo de la canciller. Las internas por las competencias económicas.

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La canciller Susana Malcorra puede presentar una lista importante de logros: visitas de primer nivel al país, reapertura de las relaciones con Estados Unidos y Europa, confirmación –con ajustes– de los acuerdos firmados por la administración saliente con China y Rusia, y protagonismo argentino en negociaciones comerciales y ambientales internacionales.  

Pero no todo son flores para la ex directiva de Telecom, pues ha sumado roces con distintos ministros del gabinete. El último de ellos fue motivado por sus gestiones en Rusia. Según pudo confirmar PERFIL de tres fuentes independientes, sus declaraciones sobre el estado de avance del acuerdo por la central hidroeléctrica Chihuido causaron molestia entre funcionarios de Hacienda. 

También motivaron contactos entre cuadros técnicos de ambos países, confirmaron fuentes gubernamentales a PERFIL.

En el gabinete algunos funcionarios miran con cierto recelo el protagonismo de la canciller. El primer encontronazo se dio con el titular de Producción, Francisco Cabrera. La aspiración de Malcorra era, según confesó a varios interlocutores tras su arribo al país, hacer de la Cancillería una “ventanilla única”. Por eso quería sumar las competencias económicas y de promoción comercial que había tenido la cartera en la década del 90. 

Más tarde hubo chisporroteos con funcionarios de Presidencia del PRO, por la designación del jefe de Gabinete del Ministerio de Exteriores. A comienzos de marzo, Malcorra decidió remover del cargo a Eduardo Suárez Salvia, un hombre cercano al secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo. En su lugar, designó a Pedro Villagra Delgado. 

El gesto fue interpretado en el mundo diplomático como un límite a las injerencias de los cuadros del PRO en su ministerio. Desde la Cancillería restaron importancia a estas cuestiones y dijeron que eran ajustes naturales de una administración que asume y enfrenta fuertes desafíos. 

Un experimentado diplomático –ajeno a las disputas entre radicales y el PRO– que pronto asumirá importantes tareas en la Cancillería, sugirió en diálogo con PERFIL “no pelearse por la baldosa de casa, cuando en los salones de todo el mundo se vuelve a bailar el tango”.



Aurelio Tomas