POLITICA LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Caso Maldonado: dos gendarmes tenían armas 9 milímetros

Desde la Fuerza lo habían negado. Ahora sostienen que, por cuestión reglamentaria, esos efectivos estaban obligados a portarlas.

Declaracion. Uno de los gendarmes que participó del operativo, saliendo ayer del juzgado de Otranto.
Declaracion. Uno de los gendarmes que participó del operativo, saliendo ayer del juzgado de Otranto. Foto:Cedoc Perfil

Dos efectivos de Gendarmería que participaron del operativo de desalojo del 1° de agosto donde se vio por última vez a Santiago Maldonado, el joven de 28 años desaparecido desde hace 46 días, portaron armas 9 milímetros. Se trata de los conductores de un camión y una camioneta de la fuerza, que por reglamento están obligados a portarla, aseguraron fuentes del caso. Sin embargo, esto había sido negado por Gendarmería.

Mientras que los gendarmes afirmaron que no hubo disparos dentro del predio y que sólo dispararon las escopetas de balas de goma en la ruta y en el ingreso al predio, uno de los miembros de la comunidad que testificó en la causa aseguró que hubo una “lluvia” de balas 9 milímetros.

Para hoy se esperan los testimonios frente a la Justicia de otros cuatro efectivos del Escuadrón 35 de El Bolsón. Con ellos, en principio, terminaría la ronda de declaraciones de gendarmes. En tanto que para el lunes está previsto que declaren otros tres miembros de la comunidad. 

Los primeros testimonios de los gendarmes se empezaron a recibir en la Justicia esta semana. Frente al juez de la causa, Guido Otranto, y la fiscal Silvia Avila, explicaron cómo fue el procedimiento de aquel día y los que estaban más cerca del río aseguraron que los hombres de la comunidad lo cruzaron y ninguno quedó sin hacerlo.

Según pudo reconstruir PERFIL, ese escenario se tornó cada vez más fuerte para los investigadores. De hecho, el operativo de rastrillaje de Prefectura sigue adelante aguas abajo del río Chubut, ante la hipótesis de que Santiago haya sido arrojado ahí o haya caído tras ser herido durante el operativo. La búsqueda continuará hasta que Prefectura informe al juez que agotó el rastrillaje. Los expertos insisten en que se trata de un río difícil y que hace un tiempo les llevó varios días encontrar a una persona que sabían exactamente adónde había caído. 

En tanto que durante la jornada de ayer también se conoció la decisión del juez Otranto de rechazar la recusación planteada por la familia del joven. El magistrado también fue blanco de críticas por parte del Ejecutivo. Cerca suyo aseguran que Otranto está tranquilo y convencido de que se está haciendo una investigación objetiva

Ahora, parte de la atención está puesta en el análisis de los peritajes a los teléfonos de los gendarmes que ordenó la fiscal Avila. De allí se desprende el mensaje que trascendió en las últimas horas y hace referencia al piedrazo que el gendarme Neri Robledo dijo haberle pegado a uno de los miembros de la comunidad. En tanto que un análisis más exhaustivo podría arrojar nuevos elementos en los próximos días.

Para parte de los investigadores, el hecho de que las versiones fueran coincidentes y sin fisuras contrastó con la falta de precisiones y coincidencias que habrían existido entre los relatos de los miembros de la comunidad sobre el momento en que se habrían llevado a Santiago. Eso, sumado a la falta de pruebas de que el joven estuvo en alguno de los vehículos de la fuerza (aunque los resultados no son concluyentes y los vehículos fueron peritados después de varios días del operativo y lavados), alimenta la versión del escenario del río como la hipótesis más fuerte sobre lo que pudo pasar con Santiago.

Ayer, los testimonios que dieron los gendarmes que declararon apuntaron a describir cómo aseguran que fue el operativo. Y detallaron cómo avanzaron hasta el lugar que está pasando las vías y regresaron a la casilla.