POLITICA LA SITUACION SOCIAL

Marchas y ollas populares calientan la calle en la previa de las elecciones

Luego de la resolución de la CGT, que se movilizará el 22 de agosto, en los próximos días movimientos sociales reclamarán por la pérdida de empleos y el rumbo de la economía.

Sindicalistas. Tras la represión en Pepsico, se anunció una marcha, aunque después de las PASO.
Sindicalistas. Tras la represión en Pepsico, se anunció una marcha, aunque después de las PASO. Foto:Cedoc Perfil

Líderes sindicales y de movimientos sociales anunciaron esta semana una serie de actos de reclamos. Antes y después de las PASO habrá marchas, ollas populares y actos que buscarán poner en escena el malestar con la situación económica. Será un reflejo de una relación cada vez más tirante entre los representantes del trabajo formal -e informal- y el Gobierno.

El avance judicial en causas contra sindicalistas, los despidos y el temor a medidas de flexibilización laboral tras las elecciones son algunos de los temas que han puesto en alerta a la CGT. Algunos dirigentes reconocen que las imágenes de la represión en Pepsico también apuraron la necesidad de avanzar en acciones, mientras que otros sostienen que las medidas vienen madurando desde antes. Hubo en la semana diferencias respecto a los tiempos e, incluso, pedidos de lanzar una huelga antes de las PASO. Pero el consenso definió un plan que se escalará hasta la marcha del 22 de agosto.

El calendario comenzará el 26 de julio, con una “marcha de antorchas” en homenaje a Eva Perón. La idea es que los actos dispersos que organiza cada sindicato converjan en el histórico edificio de la CGT en calle Azopardo. Contará con la adhesión del Movimiento Evita y otras organizaciones sociales. También se extenderá el convite a los curas villeros y autoridades de la Pastoral Social. No habrá discursos, sino un video que compila discursos Evita donde reivindica la justici social y el rol de la central de trabajadores.

Dos días después, habrá un plenario de secretarios generales que se realizará en un microestadio cerrado. Se decidió como una opción a medio camino entre los pedidos de realizar una marcha o un paro previo a las PASO y aquellos que pedían esperar para evitar que cualquier incidente imprevisto, como el que ocurrió en la marcha del 7 de marzo pasado, pueda ser capitalizado por el Gobierno.

Ayer se evaluaban las opciones de estadios cerrados disponibles. Allí, se presentará un documento con fuertes críticas al Gobierno y se terminará de definir si la marcha anunciada para el 22 de agosto será acompañada de una nueva huelga general. El objetivo es llevar a cuadros intermedios y militantes, como una escala previa a la protesta que repita o supere a la de marzo.

El Triunvirato de San Cayetano, la alianza que integran Barrios de Pie, la Central de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la Corriente Clasista Combativa (CCC) tendrá su propio plan de lucha. En una reunión realizada ayer se definió organizar la próxima semana ollas populares en todo el país, sin cortes de calles, en reclamo de que se declare la emergencia nacional alimentaria.

El 7 de agosto, día de San Cayetano, la alianza de organizaciones sociales se propone realizar una gran marcha desde el santuario de Liniers hasta Plaza de Mayo. Hace un año, una marcha similar marcaba el nacimiento de esta coalición que se gestó en encuentro promovidos por la Iglesia y el papa Francisco, cercano a algunos dirigentes que la integran como Juan Grabois de la CTEP. Se invitará a todas las organizaciones sociales y sindicales, de la CGT y la CTA, a adherir a esta medida. A pesar de que se mantiene la alianza entre los “Cayetanos” y la CGT, los dirigentes quieren marcar diferencias al activar una medida masiva previa a las PASO.