POLITICA ENTREVISTA A UNO DE LOS VOCEROS DEL GOBIERNO

“Mauricio Macri va a seguir cargando con que gobierna para los ricos, le guste o no”

Hernán Iglesias Illa es el enlace entre la gestión y la comunicación en la Jefatura de Gabinete. Dice que con Scioli habría “más cepo e inflación”. Y que “el nivel de internas y operaciones de los ministros es bajísimo”.

Rosada. El coordinador de políticas públicas trabaja en Casa de Gobierno bajo las órdenes de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.
Rosada. El coordinador de políticas públicas trabaja en Casa de Gobierno bajo las órdenes de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Foto:Pablo Cuarterolo

Antes de que Hernán Iglesias Illa empiece a enumerar los cambios políticos del último año, algunos están a la vista. En el Salón de las Mujeres de la Rosada, donde Cristina Kirchner solía dar sus discursos, el escenario, la gigantografía del billete de Evita y la maqueta del Ministerio de Desarrollo Social pasaron a retiro. Reconvertido en una oficina, ahí trabaja el coordinador de Políticas Públicas de la Jefatura de Gabinete.

—¿Cómo cree que se percibe al Gobierno en la calle?

 —Nuestro diagnóstico fue que había que tomar dos o tres medidas difíciles e indispensables para que la economía y el empleo volvieran a crecer. Eso se comprendió, y hoy las mediciones de credibilidad son muy altas. La gente va a seguir confiando en nosotros.

—¿El manejo de la economía, al revés de lo esperado, costó más que el de la política?

—Sí, por eso es difícil hacer pronósticos. Hubo muchas dudas sobre si Cambiemos iba a poder gobernar, terminar su mandato. Hasta mayo hacían chistes sobre el helicóptero. Eso no existe más, por éxito del Gobierno y el sistema político, que entendió que la duda no valía la pena.

—¿A qué costo se consiguió esa gobernabilidad?

—Si uno dice que va al Congreso con una actitud abierta, tiene que estar dispuesto a negociar.

—¿El Gobierno no aplicó todas las políticas que pretendía?

—Al principio, la gestión estaba enfocada en evitar una crisis.

—¿Qué tipo de crisis?

—Los últimos dos períodos de mucho crecimiento, a principios de los 90 y en el gobierno de Kirchner, vinieron después de una brutal pérdida en el salario real. Entonces hicimos lo posible para que eso no ocurriese.

—¿Se viene una etapa de crecimiento?

—No vemos un gran boom argentino en los próximos años. El Gobierno prefiere crecer al 3% o 3,5% durante 15 o 20 años, que crecer 8% o 9% y después frenar. Esos vaivenes han hecho mucho daño.

—¿Ese es el proyecto a largo plazo?

—No sólo del Gobierno. Se tiene que hacer dialogando con todo el mundo y que sea mérito del sistema político y la sociedad.

—¿No hay riesgo de un pensamiento único?

—Sí, y hay que evitarlo. Acá todo te genera una situación de palacio permanente. Conversar es un buen antídoto contra la arrogancia: uno se encuentra con gente inteligente con opiniones distintas.

—¿No haber asumido tras una crisis como la del 89 o el 2001 es una dificultad para construir una identidad de gobierno?

—La gente intuitivamente percibía algo, una sensación de fin de fiesta. Incluso donde hemos tenido más problemas, las tarifas, no había un error de diagnóstico.

—¿Qué habría pasado si hubiera ganado Daniel Scioli?

—Las primeras grandes decisiones no habrían sido muy distintas. Pero habría estado restringido por la parte más dura del FpV. Eso habría generado una parálisis, y quizás estaríamos con el cepo y más inflación.

—Las encuestas coinciden en que Macri gobierna para los ricos. ¿Por qué?

 —Le pasa desde que se metió en política. La pregunta es: ¿Mauricio Macri gobierna para mí o para sus amigos ricos? El ha cargado con eso y lo va a seguir haciendo, le guste o no.

—¿Es un gobierno de tribus?

 —Como todo gobierno, pero menos. El nivel de internas y operaciones que se mandan los ministros es bajísimo comparado con otras épocas.

—¿Carrió es la excepción?

 —Es socia fundadora de Cambiemos y tiene derechos que otros no. Además, sirve para despeinarnos y evitar que nadie diga lo que piensa.


“Algo habremos hecho bien”

“Está un poco sobreestimada la capacidad de la comunicación para manejar la coyuntura o los humores sociales”, afirma Iglesias Illa. Desmiente así la versión de un macrismo obsesivo y todopoderoso en el control de la realidad, por vía de las redes y los grandes medios. “¿Cómo se comunica que la economía está mejorando? No se puede, la gente se va a dar cuenta sola. Una parte importante de los argentinos todavía tiene una imagen positiva del Gobierno, le creen al Presidente y sobre todo a María Eugenia Vidal, a pesar de que fue un año difícil. Algo habremos hecho bien”, se jacta este funcionario cuarentón. A su vez, admite que los medios tratan “bastante bien” al Gobierno, “unos con más empatía y otros con menos, pero en general con fair play periodístico”. Pero niega una relación privilegiada con el Grupo Clarín, pese a que el nuevo criterio para distribuir la pauta oficial pondera el alcance de los medios. “Tendremos un criterio federal”, explica.