POLITICA ESTRATEGIA K EN DIPUTADOS


Máximo busca sin éxito un entendimiento con Massa

La idea es sumar sus votos para inclinar la cancha en el Congreso. Pero el massismo advierte que no votará iniciativas del FpV.

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Foto:Cedoc Perfil

Máximo Kirchner mantiene contactos con el massismo para intentar inclinar la balanza dentro de la Cámara de Diputados. Si bien dentro del propio kirchnerismo hay resistencia a la estrategia, el hijo de la ex presidenta y actual diputado nacional empezó su vínculo con el jefe del Frente Renovador hace un mes, cuando comieron un asado juntos en Mercedes, en la casa de Eduardo “Wado” de Pedro. Pero luego siguió la relación con Sergio Massa vía telefónica.

El problema que tiene el Frente para la Victoria es que sus colegas del massismo se muestran reticentes a aprobar cualquier iniciativa K. “Nunca vamos a aprobar un proyecto cuya iniciativa sea de ustedes”, le dijo hace poco Graciela Camaño, jefa de la bancada del FR, a Diana Conti, del Frente para la Victoria.

Eso se condice con lo que declaró Sergio Massa poco antes de que se tratara la doble indemnización: “A mí no me va a llevar a empujones el Frente para la Victoria”, dijo. “Con la ley antidespidos nos fue mal”, reconoció un integrante de La Cámpora en diálogo con PERFIL. Aunque aclaró que la negociación sirvió al menos para llevar a Massa a una reunión en el despacho de Héctor Recalde.

“Nosotros no nos vamos a poner dogmáticos a la hora de hacer acuerdos que permitan marcarle la cancha al macrismo”, admitió un diputado del FpV. Y añadió: “Hay todo un mito respecto de que La Cámpora es cerrada y que no quiere hacer acuerdos con nadie, pero eso no es así”.

Massa es tironeado por el macrismo y por el kirchnerismo, porque cuenta con cuarenta votos en la Cámara de Diputados, sobre 257. Con la ley antidespidos, la relación entre el jefe del FR y el oficialismo se resquebrajó, porque Cambiemos decidió apoyar la iniciativa del Frente para la Victoria para después vetarla. Pero en el ínterin, el Gobierno le “mojó la oreja” al diputado nacional, que terminó furioso. Máximo quiere aprovechar el enojo del diputado para llevar agua para su molino. “La dificultad que vemos con Massa es que es frío y calculador”, indicó una fuente del kirchnerismo.

La situación del bloque del Frente para la Victoria se complicó cuando, a principios de año, un grupo de legisladores decidió apartarse y formar otro bloque, el Justicialista, comandado entre otros por Diego Bossio. Aunque se esperaba que hubiera más fugas, no hubo más movimientos. Pero Recalde hace esfuerzos para mantener el equilibrio entre la postura más flexible de los peronistas como José Luis Gioja, y la más inflexible representada por La Cámpora. En medio de ese equilibrio, Máximo quiere abrirse y mostrarse más pragmático para ganar fuerza en la Cámara de Diputados, el lugar desde donde resiste su espacio político. Por ahora, su bloque tiene 86 miembros, no todos apegados a la doctrina ultrakirchnerista, pero por ahora dispuestos a mantenerse dentro de las filas del Frente para la Victoria.

Sergio Massa es la única luz de esperanza para poder forzar al macrismo a vetar leyes como la de antidespidos, que en este caso se aprobó porque el oficialismo se abstuvo pero que, de otra forma, hubiera necesitado del apoyo del massismo.

Por ahora, no hay posibilidad de hablar de acuerdos entre el Frente para la Victoria y el Frente Renovador. Es, hasta el momento, una expresión de deseos de un sector importante del kirchnerismo.



Mariano Confalonieri