POLITICA

Miente, miente Capitanich, que algo queda

Uno de los ejes del gobierno ha sido negar su responsabilidad sobre la situación de inseguridad que afecta al país.

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Foto:DyN

Uno de los ejes comunicacionales del gobierno de Cristina Fernández de los últimos tiempos, encarnado en la figura del Jefe de Gabinete Jorge Capitanich, fue la de negar que el gobierno nacional tenga responsabilidad alguna acerca de la situación de inseguridad que afecta al país.

"De acuerdo con la Constitución Nacional argentina, el país adopta un sistema representativo, republicano y federal, es decir que existen autonomías de la provincias para el desenvolvimiento de determinado tipo de cuestiones básicas, esenciales e indelegables, y la seguridad pública es una de ellas", plantea una y otra vez un verborrágico Capitanich.

El funcionario hasta se da el lujo de lanzar al sindicalismo opositor alguna chicana, bajo esa falsa premisa: "la CGT minoritaria que encabezan Hugo Moyano y Barrionuevo si quieren reclamar por la seguridad pública, la Plaza de Mayo no es lugar. El reclamo deberían dirigirlo a Daniel Scioli, de Buenos Aires, De la Sota, de Córdoba, Bonfatti, de Santa Fe y en la parte que le toca a Mauricio Macri (de la ciudad de Buenos Aires)". 

Si bien Capitanich intenta ocultar la responsabilidad del gobierno sobre la Seguridad, el Ministerio de Seguridad a cargo de Cecilia Rodríguez, no lo hace. Mas aún, en la misión descripta en la página web de la cartera de Seguridad figura la de "entender en el ejercicio del poder de policía de seguridad interna y la dirección y coordinación de funciones y jurisdicciones de las fuerzas policiales y de seguridad nacionales (Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria) y provinciales". Y provinciales...

Pero mas importante aún, para desandar el falso argumento de Capitanich y de la Casa Rosada, es que entre las funciones del área de Seguridad se encuentra la de "integrar el Sistema de Seguridad Interior y ejercer las facultades conferidas por la Ley Nº 24.059 al Ministerio del Interior". ¿A qué se refiere? El arítculo 8 de esa ley afirma que "el Ministerio del Interior por delegación del Presidente de la Nación, además de las competencias que le son otorgadas en la Ley de Ministerios, ejercerá la conducción política del esfuerzo nacional de policía" y "coordinará también el accionar de los referidos cuerpos y fuerzas entre sí y con los cuerpos policiales provinciales, con los alcances que se derivan de la presente ley".

Así, la Ley 24.059 de Seguridad Interior, modificada y actualizada varias veces desde el retorno de la Democracia, echa por tierra la argumentación diaria del Jefe de Gabinete. En su artículo 1 es inobjetable. "La presente ley establece las bases jurídicas, orgánicas y funcionales del sistema de planificación, coordinación, control y apoyo del esfuerzo nacional de policía tendiente a garantizar la seguridad interior".

En ese sentido, define seguridad interior "a la situación de hecho basada en el derecho en la cual se encuentran resguardadas la libertad, la vida y el patrimonio de los habitantes, sus derechos y garantías y la plena vigencia de las instituciones del sistema representativo, republicano y federal que establece la Constitución Nacional". Totalmente ajustable a la situación de inseguridad actual.
Pero la norma avanza, en la responsabilidad del gobierno nacional de Cristina Fernández en el ejercicio de la seguridad de los habitantes. En su artículo 7, se declara que forman parte del sistema de seguridad interior: a) El Presidente de la Nación; b) Los gobernadores de las provincias que adhieran a la presente ley; c) El Congreso Nacional; d) Los ministros del Interior, de Defensa y de Justicia; e) La Policía Federal y las policías provinciales de aquellas provincias que adhieran a la presente: f) Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina.

¿Queda claro? Las policías provinciales forman parte del sistema de seguridad interior, a cargo de la Presidenta, que delega su responsabilidad en el ministro de Seguridad, Cecilia Rodríguez y su segundo, Sergio Berni. ¿Cuánto podrá sostener en el tiempo Capitanich su discurso evasivo. ¿No sería mejor, convocar al Consejo de Seguridad Interior, para que Cristina Fernández encare el problema de inseguridad con el mismo énfasis con el que rechaza un documento crítico de la Iglesia que, dificilmente, tome una posición de esa naturaleza sin el guiño del Papa Francisco

(*) Especial para Agencia DyN 



Walter Schmidt (*)