POLITICA HIDROELECTRICAS Y CENTRALES NUCLEARES

Mientras gira hacia Occidente, Macri congela los proyectos rusos y chinos

El Gobierno decidió revisar los programas que firmó Cristina Kirchner. En Suiza, el presidente dejó en claro un nuevo alineamiento internacional.

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Foto:Presidencia

El presidente Mauricio Macri mantuvo durante su paso por la cumbre de Davos una serie de reuniones políticas en las que escenificó las nuevas relaciones de la Argentina con el mundo occidental. El objetivo es realizar un fuerte viraje en las relaciones exteriores tras años en los que se mantuvo a China y Rusia como socios privilegiados.

La hoja de ruta trazada por el Gobierno continuará tras Davos con la visita del presidente de Francia, Francois Hollande, en febrero, y el viaje de Macri a los Estados Unidos para la Cumbre Seguridad Nuclear en la que, se espera, se concretaría el encuentro con el presidente Barack Obama. También está en agenda lograr en el primer trimestre que se concrete el intercambio de ofertas entre la Unión Europea y el Mercosur. Conseguir un rápido avance en este convenio es una obsesión del Presidente, según confesó a varias empresarios con los que se encontró antes del viaje a Suiza.

En paralelo a estos movimientos, el Gobierno mantiene bajo la lupa los multimillonarios contratos firmados por el gobierno de Cristina Kirchner con China y Rusia para la construcción de tres represas hidroeléctricas y tres centrales nucleares. El diagnóstico es que la Argentina firmó estos convenios aislada del mundo y hoy podría conseguir mejores condiciones.

En el caso de las represas Cepernic - Kirchner proyectadas en Santa Cruz, a las dudas sobre la empresa Electroingeniería y las condiciones ofrecidas por China se suman resquemores por su impacto ambiental y el costo adicional que requerirá su interconexión con el sistema energético nacional. Por otro lado, hay dudas sobre su conveniencia técnica ya que sólo se podría aprovechar el 30% de su capacidad, indicaron a PERFIL especialistas del sector.

Distinto es el caso de la represa Chihuido, concedida a un consorcio de empresas rusas en sociedad con Eduardo Eurnekian -quien también estuvo en Davos. Este proyecto tendría por estos días un condicionante diferente: los problemas financieros rusos. A diferencia de las represas santacruceñas, este proyecto ya cuenta con la interconexión.

En materia nuclear, la administración saliente dejó tres contratos. Dos centrales de nueva generación –de uranio enriquecido y agua ligera– concedidas a Rusia y China; y una central de agua pesada –similar a las que hay en funcionamiento– que realizaría la empresa estatal argentina Nucleoeléctrica con su contraparte china. Este último es el único contrato en el que se ha avanzado incluso en los detalles de la financiación, mientras que en los otros dos no hay más que una declaración de intenciones.

El problema es que el gigante asiático condiciona la financiación de este proyecto al contrato por la quinta central. El Gobierno buscará, según confirmaron fuentes al tanto de las gestiones, nuevas ofertas de financiamiento para mejorar las condiciones del contrato que involucra también a empresas canadienses.

Según indicaron a PERFIL diplomáticos extranjeros, hay un fuerte interés de empresas europeas y norteamericanas en lograr una participación en los futuros negocios nucleares. Y, en este sentido, se observa al giro político internacional de la administración macrista como un marco de oportunidad para revertir las decisiones que favorecieron a Rusia y China.

 

En marzo, otra cumbre en Estados Unidos

La próxima semana se realizará la primera reunión preparatoria para la Cumbre de Seguridad Nuclear, que tendrá lugar en Washington en marzo próximo. El presidente Mauricio Macri fue invitado por el gobierno de Barack Obama a participar de la cumbre y se espera que ésa sea la ocasión de un encuentro cara a cara.

Al encuentro preparatorio de la próxima semana, que se realizará en Livermore, California, asistirá una delegación integrada por el ex vicecanciller Roberto García Moritán, el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, y la subsecretaria de Asuntos Globales, Paola de Chiaro.

Será una ocasión de alta exposición política, porque participarán del evento cerca de cuarenta mandatarios de los principales países. La Argentina es uno de los líderes en desarrollo nuclear pacífico, algo que potencia la participación del Presidente, que ayer se confirmó de manera oficial.



Aurelio Tomas