POLITICA DESDE LA CÁRCEL

“Morales me quiere aniquilar, está obsesionado con destruirme”

Milagro Sala enfrentará la semana próxima su primer juicio oral. Fue denunciada por desvío de fondos y amenazas. Organismos internacionales pidieron su libertad. “No firmé cheques”, dice.

defensa. Sala respondió las preguntas que PERFIL le hizo llegar al penal de Alto Comedero a través de un intermediario. Asegura tener la “conciencia tranquila”.
defensa. Sala respondió las preguntas que PERFIL le hizo llegar al penal de Alto Comedero a través de un intermediario. Asegura tener la “conciencia tranquila”. Foto:solier

Milagro Sala se convirtió en uno de los principales conflictos para el gobierno de Mauricio Macri. El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la OEA pidieron por su libertad. La Cancillería respondió que tomaba nota del pedido, pero que la suerte de la dirigente de la Tupac Amaru estaba en manos de la Justicia, y que se habían cumplido todos los mecanismos procesales para su prisión preventiva. Sala, inicialmente detenida por un acampe, acumula causas de corrupción por desvío de fondos públicos para la construcción de viviendas, amenazas y tentativa de homicidio.

Irá a juicio oral la semana que viene por un escrache al actual gobernador Gerardo Morales que se produjo en 2009, en Jujuy. Este mes se cumplen once meses de su arresto. Está alojada en el penal de mujeres Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy. Un intermediario le hizo llegar las preguntas de PERFIL. Las respuestas fueron enviadas por correo electrónico.

Desde el gobierno de Morales rechazan la acusación de que se trata de una presa política, y que su eventual libertad pondría en riesgo a los testigos que la involucran en delitos. La dirigente de la Tupac advierte lo contrario. Afirma que las causas de corrupción en su contra son un “engaño” de Morales y de los medios. Dice que el gobernador de Jujuy busca “aniquilarla” y manifiesta que le causa “gracia” que digan que el Poder Judicial de la provincia es independiente.

—Los organismos internacionales han pedido su liberación. ¿Por qué cree que sigue presa?

—En primer lugar porque en Jujuy el Poder Judicial responde a los caprichos de Morales. Estoy presa por una decisión política. Morales me quiere aniquilar, está obsesionado en destruirme, tiene un odio personal que no puede manejar en contra mío. No puede soportar que hayamos construido todo lo que hicimos y es incapaz de hacer algo por los más humildes, fuera de las promesas que hizo en campaña y que nunca cumplió. Sabe que si yo estuviera afuera, no podría haber destruido las piletas, logrado que cerraran las fábricas que hicimos, que cerraran la mayoría de los centros de salud, que todos nuestros compañeros perdieran el trabajo. Por otra parte, y esto también a nivel nacional, hay una decisión política de perseguir a los que pensamos distinto. Se niegan a liberarme porque están gobernando para los ricos y quitando derechos a los más vulnerables y saben que si yo estuviera en la calle, los hubiéramos enfrentado con organización, reclamando que se respeten las conquistas de los últimos 12 años. Morales presiona a Macri con el acuerdo electoral que tiene con los radicales. Me sorprende, a pesar de todas las diferencias que tenemos con el Presidente, que se deje extorsionar por un patrón de estancia que hoy administra la provincia, porque todos sabemos que el verdadero jefe es Blaquier.

—Juan Grabois afirmó que están buscando su muerte. ¿Usted cree que existe ese riesgo?

—Hace unos meses de un día para el otro desde el Ministerio Público de la Acusación le prohibieron a la psicóloga que el mismo servicio penitenciario había designado a que me siga atendiendo porque vieron que me hacía bien y la Fiscalía designó a dos psicólogos del propio Poder Judicial en los que no puedo confiar, por razones que ni hace falta que aclare. Hay un hostigamiento permanente hacia mi persona. Extorsionan a dirigentes de la Tupac y a sus familiares para que declaren en contra mío. En estos días hicimos pública una carta de todas las internas del penal denunciando las condiciones de detención y el maltrato. Me sancionaron con un aislamiento. Yo hago directamente responsable a Gerardo Morales por cualquier cosa que pueda sucederme a mí y al resto de los presos políticos.

—Una gran parte de la sociedad jujeña y argentina la quiere tras las rejas porque considera que usted cometió actos de corrupción. ¿Qué les responde?

—Que dejen de dejarse engañar por lo que dice Morales y los medios que lo protegen. Yo no firmé ningún convenio, no soy presidenta de ninguna cooperativa, no cobré ni firmé ningún cheque, no hay nada en mi contra que pueda sostener las denuncias que me hacen. Que vengan a Jujuy, que recorran los barrios, que vean las miles de viviendas que construimos, que visiten las escuelas, que vean las piletas que hicimos, el centro cultural, los polideportivos. Nosotros dejamos la vida para atender las necesidades de los que menos tienen. Durante todos estos años miles de personas vinieron a la Tupac a atenderse en forma gratuita cuando el hospital les daba vuelta la cara, les dábamos los medicamentos gratis, garantizábamos los sepelios a las familias que no tenían un peso para pagar un cajón en un momento tan doloroso como la pérdida de un ser querido, hicimos las piletas para que los niños no vayan a los canales donde muchas veces se lastimaban o hasta se ahogaban. Yo no tengo ni tuve negocios, no me quedé con nada que no fuera mío. Tengo la conciencia tranquila.

—La acaban de procesar por tentativa de homicidio. ¿Qué tiene para decir sobre este caso?

—El juez Pullen Llermanos no es ni siquiera un pichón de gorila. Le dije en alguna ocasión que tenía muy claro que él me condenaba porque somos diferentes, porque él es blanco y yo tengo la piel negra. No tengo mucho para decir, vayan y vean los expedientes. A la persona que me acusa le dictó el sobreseimiento porque declaró en mi contra cuando cinco personas, entre ellos dos policías, dijeron que estuvo en el lugar de los hechos y que lo vieron bajar del auto con un arma en la mano. A dos compañeras las tuvo siete meses detenidas en la comisaría sin ninguna prueba, sólo para castigarlas por trabajar conmigo. Estoy hace 11 meses detenida y ahora me acusa de cualquier cosa que pueda pasar en la provincia. Le recomendaría que se trate urgente. Se nota que está mal de la cabeza. Y encima lo premiaron habilitándolo como juez de Cámara y aumentándole el sueldo 40 mil pesos.

—El Gobierno argumenta que el Poder Judicial de Jujuy es independiente.

—Me causa gracia. Nos quieren tomar por tontos. Jujuy es chico. Siempre los jueces fueron designados por acuerdos entre los radicales y los peronistas, y nunca por nadie de las organizaciones sociales. Nosotros venimos reclamando que se democratice la elección de jueces. Morales apenas asumió mando un proyecto por el cual se amplió de cinco a nueve los integrantes del Superior Tribunal de Justicia. Dos de los diputados radicales que votaron a favor de la reforma al día siguiente renunciaron y al otro fueron nombrados jueces de la Corte. Otro de los designados también es un ex diputado radical. La presidenta del Tribunal es ex diputada radical. ¿De qué independencia hablan?

—¿Qué espera del juicio oral que comenzará la semana próxima?

—Me sorprende que jueces del Tribunal Oral Federal se presten al circo de Morales. Me acusan de ser autora intelectual de una manifestación pública en la que le tiraron unos huevos cuando la Tupac no participó y la persona que los arrojó dice que lo hizo por su cuenta. No sé si me van a condenar o no, pero si lo hacen, va a ser un escándalo y voy a recurrir a todas las instancias internacionales para seguir demostrando la persecución y el hostigamiento en mi contra. Sería una muestra más de la arbitrariedad de esta Justicia que condena no en base a pruebas, sino en función de un interés político.


Comienza el juicio por el escrache al gobernador

El Tribunal Oral Federal Nº 1 de Jujuy lleva a juicio oral a Milagro Sala, dirigente de la Tupac Amaru, a partir de este jueves, por un escrache realizado al entonces senador Gerardo Morales y al titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy. El hecho ocurrió en 2009, en la capital jujeña, cuando los dos dirigentes radicales brindaban una conferencia en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas. Según la Justicia, en ese momento, por orden de Sala, un grupo de personas atacó a huevazos a Morales y a Despouy. Si bien el Tribunal en lo Criminal de Jujuy había dictaminado la prescripción de la acción penal, la Cámara Federal de Casación Penal declaró nulo ese fallo y no hizo lugar a las presentaciones de la defensa de Sala, por lo tanto habilitó el juicio oral. Sala sostiene que ella no fue la autora intelectual de ese hecho. Pero, hasta el momento, la Justicia opina lo contrario. La dirigente social también fue acusada de amenazar a otras personas e incluso de tentativa de homicidio.