POLITICA

Muy preocupado por su imagen

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Foto:Trilenium

Intentar limpiar su imagen, tener una respuesta ante cada conflicto, apaciguar los golpes mediáticos que recibe. Preocupado por  su exposición, el zar del juego, Cristóbal López, decidió intensificar este años su trabajo con la agencia de comunicación especializada en crisis. Se trata de la firma Nueva Comunicación, que dirige César Mansilla. A pesar de ser dueño de un imperio, Cristóbal López viene sufriendo las embestidas mediáticas a partir de su expansión en el juego y, ahora, los despidos en sus propios medios, como el caso del periodista Antonio Laje.

“Hace un tiempo que vienen trabajando juntos, el tema es que ahora está más preocupado por su imagen, en especial tras los despidos en C5N”, plantea uno de los periodistas de Indalo Media a PERFIL. Y cita el caso de Oscar González Oro, quien el año pasado amenazó con renunciar y ahora, tras el caso Laje, dijo que después de sus vacaciones decidiría qué hacer.

“Los contrataron por los quilombos que tiene Cristóbal. Por eso llevan los temas más delicados, en especial el tema excluyente sobre el que trabajan es el juego”, confía otra fuente cercana al empresario kirchnerista.

La empresa de comunicación asesora a todo el Grupo Indalo (Oil SA, Inversora MyS, Clear S.R.L.), que incluye desde una petrolera, una aceitera hasta el core business del grupo, es decir, el negocio del juego.

Nueva Comunicación también trabaja con Hapsa S.A., la empresa que maneja el Hipódromo de Palermo, que controla Federico Achával, y donde López se asoció para instalar unos 4 mil tragamonedas. El hijo del dueño de la concesión del Hipódromo se transformó en el jefe de asesores del municipio de Pilar, donde Nueva Comunicación también trabajó.

Empresario complicado. Si bien durante todos estos años intentó trabajar en las sombras, desde hace tres años Cristóbal López, lentamente, comenzó un trabajo de “blanqueo”, que culminó cuando decidió comprarle a Daniel Hadad su imperio mediático. C5N y las radios Mega, Pop,

Vale, TKM y Radio 10. La jugada arrancó con un escándalo cuando Marcelo Longobardi terminó yéndose de la primera mañana de Radio 10 denunciando censura y una bajada de línea a favor del Gobierno. En C5N se dejó, paulatinamente, de invitar a opositores, y los programas políticos de la noche desaparecieron progresivamente. Ante este contexto, Cristóbal decidió apostar fuertemente a intentar minimizar los costos que le producían este tipo de decisiones. Sin embargo, en Nueva Comunicación dicen que Cristóbal no ha hecho demasiado caso a las recomendaciones que le han dado. “No da mucha bola, aparece sólo cuando hay casos extremos”, cuenta uno de los estrategas mediáticos.



Alejo Bucciero