POLITICA LEY DE EMERGENCIA SOCIAL

Gremios marcan que "la paciencia" se agota y advierten por diciembre en la calle

La CGT y las organizaciones sociales unificaron reclamos y llenaron las inmediaciones del Congreso.

El Congreso repleto por la marcha de la CGT y las organizaciones sociales.
El Congreso repleto por la marcha de la CGT y las organizaciones sociales. Foto:DyN

Los movimientos sociales de las organizaciones Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) llenan junto a la CGT, la Federación Agraria y CGERA la plaza del Congreso de la Nación para reclamar por la aprobación de la ley de Emergencia Social y Alimentaria, además de exigir el cese de despidos y suspensiones.

Juntos pero no tanto, los discursos de los popes de la CGT se distinguieron en su tenor e intensidad de las alocuciones de las organizaciones sociales. El titular de la CGT, Carlos Acuña, tomó el micrófono en primer lugar para marcarle la cancha al Gobierno pidiéndole por el impuesto al salario y la ley de Emergencia Social, caso contrario "esta CGT no va a dudar en tomar las medidas que tenga que tomar para que nos escuche". 

Acuña pidió también por "la reactivación de pymes, comercio y la industria nacional" que "revea el ingreso de productos extranjeros, estamos mandando a la ruina la industria nacional".  El titular de la CGT Juan Carlos Schmid pidió por la aprobación de la emergencia social, exigió que "los sectores empresarios terminen con los despidos y suspensiones", al tiempo que advirtió que "el deterioro económico está golpeando la puerta de nuestros hogares".

"No solo hacemos cargo al Poder Ejecutivo, se lo hacemos a los legisladores y al mundo empresario que no está cooperando, que tiene insensibilidad y sigue encerrado en un country mientras se desbarranca la sociedad argentina", disparó Schmid en el discurso de cierre de la marcha al Congreso en reclamo por la emergencia social. Schmid agregó además que "nuestro destino está aquí y ahora, queremos la democratización de la economía" y marcó que "el pueblo trabajador no fuga capitales, no estamos tirando bolsos por arriba de los muros, no tenemos planes de fuga porque no está en nuestro proyecto", dijo. 

Por su parte, el jefe del gremio de la Alimentación, Rodolfo Daer, que también rechazó un posible veto presidencial de la ley, sostuvo que "el Gobierno lo que ha hecho es agudizar la pobreza en nuestro país, hay más desocupados y mayor incertidumbre en nuestro país".

Tanto Acuña como Daer no descartaron la posibilidad de que la CGT convoque a un paro nacional si fracasa el trámite legislativo.

"Nada está descartado, todo depende de la respuesta que el Gobierno le dé a la gente. La gente necesita tener seguridad, tener trabajo", argumentó Acuña.

En tanto, el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, pidió al Gobierno "escuchar" las demandas del sindicalismo y no atender "solamente a un sector", en referencia a las entidades agropecuarias y la industria minera.

Más inflamables. En tanto, Daniel Menéndez, coordinador de Barrios de Pie, más combativo le pidió al presidente Mauricio Macri "que reflexione el costo que a tenido el veto de la ley antidespidos, que ha generado que haya mas de 130 mil despedidos" y remarcó: "Si se atreve a vetar esta ley, una vez mas le va a dar la espalda a los trabajadores y vamos a estar en la calle durante todo diciembre".

Al igual que su antecesor en el discurso, Alderete destacó la predisposición de su sector para negociar y aseguró que "los trabajadores nunca han sido desestabilizadores", pero advirtió: "Tenemos mucha paciencia pero esa paciencia se nos puede acabar".

Sobre la posibilidad del veto, el jefe de la CCC dijo que Macri "se va a equivocar enormemente" si eso sucede y que los movimientos sociales tienen pensado "seguir en la calle porque no queremos pagar más el ajuste". El último orador del lado de las organizaciones sociales fue Esteban "Gringo" Castro, quien resaltó la "unidad multisectorial" que lograron con la cúpula dirigencial de la CGT y llamó a "consolidarla en la acción también".

El microcentro porteño tuvo problemas de circulación desde primera hora de la mañana. Piqueteros realizaron un corte total de circulación en la intersección de las avenidas Callao y Corrientes. Pasado el mediodía, manifestantes comenzaron a concentrarse en dos puntos: Avenida de Mayo y 9 de Julio y en Avenida Belgrano y Entre Ríos, para desde allí marchar hacia la Plaza del Congreso, donde se realizó el acto a las 16. 

La protesta se llevó a cabo bajo la consigna "Unidad para la justicia social. Basta de despidos" y contará, según indicaron ayer las autoridades de la CGT, con el "apoyo simbólico" de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. Los organizadores estiman que se tratará de una movilización multitudinaria de la que participarán alrededor de 200 mil personas. 

El proyecto, que obtuvo media sanción el miércoles en el Senado con los votos del FpV y el GEN, declara la emergencia social y alimentaria por un año en todo el país y establece el incremento del 15 por ciento mensual de la asignación universal por hijo y de la asignación por embarazo, y la creación de un millón de nuevos empleos bajo el Programa Solidario de Ingreso Social con Trabajo.