POLITICA EN EL RIO DE LA PLATA

Otra pastera avanza frente a Buenos Aires

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Sus luces se ven sobre el Río de la Plata en las noches serenas de Buenos Aires. Es la gigantesca Montes del Plata, una de las pasteras más grandes del mundo que se puso en marcha en la costa uruguaya.

Lejos del conflicto por Botnia-UPM en el río Uruguay, la planta ya funciona en Punta Pereyra, Conchillas, en Colonia del Sacramento. La inversión de 1.900 millones de dólares de la empresa chilena Arauco y la sueco–finlandesa Stora Enso, incluye puertos, zona franca y planta propia de energía. El gobierno uruguayo otorgó el pasado 5 de junio la autorización para la puesta en marcha, luego de que la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Uruguay constatara “las mejores técnicas disponibles”.

Ya se trabaja en el llamado “precalentamiento” y en breve se producirá pasta de celulosa para papel: serán 500 mil toneladas este año.

Con la polémica autorización cuestionada por Argentina, Botnia-UPM producirá 1,365 millones de toneladas anualmente. Montes del Plata apunta a 1,5 millones.

El mes pasado fue bautizada la tercera barcaza construida especialmente para la empresa, que tiene además plantaciones en 155 mil hectáreas y la planta Mbopicuá en Fray Bentos, muy cerca de Botnia-UPM.

En la construcción trabajaron unas 4.500 personas. En dos años, ese movimiento generó un fuerte impacto económico en Colonia del Sacramento, Carmelo, Tarariras, Ombúes y Conchillas. Allí, el consumo se incrementó casi en un 30%, estimaron entidades de comerciantes.

Ahora, se produce una fuerte baja del consumo y de los alquileres. Las empresas ocuparon todos los hoteles y centenares de viviendas que ya se vacían, indicó diario El Eco de Nueva Palmira.

Tan importante fue la obra para Uruguay, que su finalización movió un 2,4% hacia abajo el índice de la construcción en el país, según datos oficiales.

Como contrapartida, Montes del Plata financia obras de saneamiento y agua para Colonia y Conchillas.

En tanto, se analiza que la apertura al mismo tiempo de Montes del Plata en Uruguay, y de Suzano en Brasil  podría generar pronto una sobreoferta mundial de celulosa.  

El Río de la Plata se rige por la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP). Pero, a diferencia del río Uruguay, su estatuto no prevé la consulta previa entre los países sobre temas ambientales y Argentina no puede objetar nada. Pero Montes del Plata espera la realización del dragado en el canal Martín García, para las exportaciones que apuntarán a Europa, Estados Unidos y Asia. Allí se ha hecho un mantenimiento, pero la obra de fondo aún no fue autorizada y no se descarta que ingrese en la lista de temas que Cancillería enviaría al freezer de los asuntos binacionales.



Fabián Magnotta