POLITICA COMODORO PY

Pando fue a escrachar a Parrilli y le respondieron con el himno nazi

Una audiencia en la que declaraban ex funcionarios K terminó con gritos y acusaciones de "terroristas".

Cecilia Pando.
Cecilia Pando. Foto:DyN

La siempre polémica Cecilia Pando acusó este martes de terroristas a los exfuncionarios kirchneristas Oscar Parrilli y Javier Grosman en los pasillos de los tribunales de Comodoro Py. Uno de ellos le contestó cantándole el himno nazi en alemán

El hecho fue en el marco de una audiencia que tenían previsto desarrollar los jueces Eduardo Farah y Martín Irurzun para escuchar las apelaciones ante los procesamientos que dictó el juez Claudio Bonadio en una causa por la confección de un libro sobre la llamada "década ganada" kirchnerista que nunca se publicó. 

Cuando estaban esperando en un pasillo el extitular de la exSIDE Oscar Parrilli y Javier Grosman, quien encabezó la Unidad Ejecutora Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010, apareció sorpresivamente Pando. La mujer se acercó a los exfuncionarios "K" y les comenzó a gritar "terroristas" y disparó "yo viví la dictadura", mientras los empleados de la Cámara Federal presenciaban la situación. 

El exsecretario de Presidencia se sonrió sin querer darle importancia e ignoró las acusaciones, mientras que Grosman reaccionó gritándole "facho" y sorpresivamente levantó el brazo derecho extendido y cantó el himno nazi en alemán, relataron testigos del episodio según consignó la agencia DyN.

Lo ocurrido obligó a los propios funcionarios de la Sala II a intervenir para que el episodio no pasara a mayores. La militante se retiró del edificio, mientras que los exfuncionarios aguardaron la sustanciación de la audiencia que duró una hora y media, con la intención de que se revoquen sus procesamientos. 

La convocatoria había tenido lugar para analizar un causa que llevó adelante Bonadio por defraudación a la administración publica, en donde se investiga el uso de fondos del Estado para editar un libro sobre la "década ganada", que nunca se publicó y por el que la Secretaría General de la Presidencia, entonces a cargo de Parrilli, le habría adelantado $ 800.000 a la Casa de Moneda para hacer la impresión finalmente frustrada