POLITICA LA SITUACIÓN DEL EX MINISTRO

Parte del bloque K presiona para que De Vido renuncie antes del miércoles

Tras el pedido judicial de desafuero del diputado, varios de sus compañeros de bloque buscan que les evite tener que defenderlo en el Congreso. La embestida del oficialismo.

Ex funcionario. En la semana sumó dos reveses judiciales: pidieron su desafuero y su detención.
Ex funcionario. En la semana sumó dos reveses judiciales: pidieron su desafuero y su detención. Foto:Cedoc Perfil

La suerte judicial del diputado nacional Julio De Vido está echada. Con los dos pedidos de desafuero y detención (uno del juez Luis Rodríguez y otro de su colega Claudio Bonadio), lo único que resta saber es cuándo irá a prisión. La discusión que queda es política. Mientras el oficialismo asegura que tendrá los dos tercios de los votos para quitarle la protección que le da la banca de diputado, varios de sus compañeros de bloque pretenden que renuncie a sus fueros, esquive la sesión y les evite a ellos tener que defenderlo.

La Cámpora y un sector del kirchnerismo más ortodoxo tienen otros planes: quieren bajar al recinto el miércoles y denunciar una persecución. Buscan instalar el concepto de que en el país no existe el Estado de derecho, algo que su jefa política, Cristina Kirchner, dijo hace varias semanas. La intención de ese sector, que representa algo así como la mitad del bloque FpV-PJ, es victimizar a De Vido e incluir el caso en una larga lista de perseguidos por lo que ellos llaman el “partido judicial”.

El Gobierno ya intentó sin éxito sacar al ex ministro de Planificación de la Cámara de Diputados por “inhabilidad moral”. Fue en julio, en plena campaña hacia las PASO, pero no tuvo suerte. La mayor parte de los legisladores de la oposición rechazó el pedido de Elisa Carrió con un argumento legal, la inexistencia de una orden judicial. Ese argumento les sirvió a muchos diputados del peronismo K y no K para justificar una defensa que algunos hicieron más por recuerdos de lo que fue su relación con el hombre todopoderoso de la gestión kirchnerista que por la convicción de su inocencia.

Sin ese obstáculo –las órdenes ya llegaron a la Cámara de Diputados–, Cambiemos pasó lista y se encontró con que buena parte de los integrantes del Bloque Justicialista acompañarán el desafuero, al igual que el Frente Renovador y la izquierda.

Si no hay renuncia previa, el martes habrá reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el macrista Pablo Tonelli, con la intención de sacar el dictamen para llevar al día siguiente al recinto. El diputado charló con la oposición y cree contar con el respaldo del Bloque Justicialista, el massismo, la izquierda y parte del Frente para la Victoria por acción u omisión. Es decir que espera que el que no acompañe el proyecto oficial de desafuero se ausente y facilite la votación al Gobierno.

De Vido entró como diputado nacional el 10 de diciembre de 2015, tras 12 años en uno de los cargos que más presupuesto administraron. Hombre de confianza de Néstor y Cristina Kirchner (aunque con la ex presidenta la relación no era la misma), su apellido se convirtió en sinónimo de los dos ex presidentes. Había llegado hasta este año sin procesamientos, pese a que varios integrantes de Cambiemos, en especial Carrió, venían denunciándolo como uno de los engranajes de un sistema supuestamente montado para enriquecerse con el Estado. Pero todo se precipitó en los últimos meses. Su cercanía con lo más alto del poder lo mantuvo protegido hasta ahora. Cristina nunca quiso soltarle la mano y hasta ahora no cambió de opinión.

El juez Rodríguez pidió su detención en el marco de una causa por fraude con fondos destinados a la mina de carbón de Río Turbio, en Santa Cruz. Bonadio lo hizo en otra investigación por la compra de gas licuado. El reloj corre, y el peronismo va a presionar para no atar su suerte a la del ex ministro.




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