POLITICA

Perdió a su hijo en Once y ahora trabaja con Vidal

La madre de Lucas Menghini se encarga de dar una respuesta a las solicitudes que, vía mail, Facebook, carta o papelito durante un acto, le llegan a la gobernadora. La propia funcionaria fue quien le ofreció el cargo.

Maria Lujan Rey
Maria Lujan Rey Foto:Cedoc

Lo que más le gusta de su trabajo es la posibilidad de dar una respuesta concreta, aunque no siempre implique una solución para el problema planteado. María Luján Rey piensa que las personas que le hacen pedidos a María Eugenia Vidal, bonaerenses pobres en muchos casos, valoran el gesto de la devolución. Desde diciembre del año pasado, la mamá de Lucas Menghini, joven muerto en la tragedia de Once, trabaja para el gobierno de Vidal. Se encarga de dar una respuesta a las solicitudes que, vía mail, Facebook, carta o papelito durante un acto, le llegan a la gobernadora. La propia Vidal fue quien le ofreció el cargo.

“Es una forma de darle sentido a la experiencia que viví en los últimos años. Me siento cómoda haciéndolo. María Eugenia me respeta y jamás me pidió nada. Es un trabajo que sirve, y nunca me sentí utilizada políticamente”, explica María Luján Rey. Mamá de Lucas, uno de los 51 muertos en la tragedia del tren Sarmiento en 2012, es una de las familiares de víctimas más visibles en el reclamo de justicia. En los últimos días se convirtió en una activa militante por la destitución de Julio De Vido.

Desde hace ocho meses está empleada en la Dirección Técnica y Social bonaerense, dependiente de la Unidad Gobernación. Además de su base central en La Plata, esa dirección tiene una oficina en el Centro porteño. Ahí, con la ayuda de una computadora y un teléfono, Rey se dedica a procesar una parte de las demandas que le llegan a Vidal. Después, las deriva al ministerio correspondiente y se comunica (ésta es su principal tarea) con las personas que hicieron el reclamo. “Hay de todo, pedidos de trabajo, vivienda, salud, casos judiciales. Hace poco hablé con un hombre al que le habían robado el DNI: un tema simple, pero para alguien sin tantas herramientas es un drama. Algunos planteos nos exceden. Y si bien a veces no damos las respuestas que yo quisiera, la gente agradece que le contestemos”, afirma.

Tras la muerte de su hijo, Lucas, Rey puso en pausa su anterior empleo: profesora de Geografía en colegios públicos de Merlo. El legislador Gustavo Vera le ofreció entonces ser una especie de asesora parlamentaria. Aceptó y mantuvo el puesto hasta el año pasado, cuando Vera se acercó al kirchnerismo. “Veía que se reunía con personajes cercanos al gobierno anterior. Entiendo que la política es así, pero quise evitarme el mal trago”, relata. Mientras se disponía a retomar las clases, a fines del año pasado, la contactó Vidal. “La conocí en 2012, después de la tragedia. Nos dio una mano muchas veces, sin buscar sacar rédito y desde el anonimato. Políticamente, yo no pertenezco a Cambiemos, pero valoro su honestidad y coraje”, asegura.

Sobre la gestión de Macri, Rey muestra un poco menos de entusiasmo: “Valoro que haya ordenado el Indec. Aunque hay cosas que no entiendo, como la burrada de sacar las pensiones para discapacitados, creo que hay que tener paciencia. Críticos es lo que sobra. Después de 12 años de soberbia, que se rectifiquen los errores es destacable. Igual, espero que llegue el momento en que esos errores no se cometan”.