POLITICA EL PRÓFUGO MÁS BUSCADO

Pérez Corradi evadió a la Federal, a Gendarmería y la AFI en Paraguay

Es el supuesto autor intelectual del triple crimen y socio de Lanatta. Las fuerzas admitieron que cuando dieron con su paradero, volvió a fugarse.

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Foto:Cedoc

Durante casi cuatro años, la búsqueda de Ibar Esteban Pérez Corradi, sindicado como el autor intelectual del triple crimen de la efedrina, fue el solitario y esporádico esfuerzo de un par de investigadores de la Justicia de la provincia de Buenos Aires que debía esperar que los tiempos políticos cambiaran para avanzar en la trama de los homicidios de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Ahora, el empresario prófugo se convirtió en una de las prioridades del gobierno de turno, pero su búsqueda vuelve a desnudar las internas de poder entre la Policía Federal, Interpol, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y la Gendarmería; la Justicia federal, los políticos y la Justicia bonaerense.

En los últimos días, la AFI y un equipo especial de la Federal admitieron a la Justicia que fracasaron en dos intentos aislados por dar con el prófugo en Paraguay. El dato de su posible paradero llegó a mediados de año al fiscal Juan Ignacio Bidone a través de un informante que aportó la supuesta ubicación de Pérez Corradi en ese país. Gendarmería tuvo el dato durante más de un mes, sin resultados.

Todos lo buscan y ninguno logra atraparlo. El Estado nunca coordinó esfuerzos, a diferencia de lo que demostraron los acusados por este narco escándalo.

Esta semana, la Federal hizo saber a la Justicia que realizó tareas de inteligencia en Paraguay para dar con el acusado pero que los resultados dieron negativos, al menos al cierre de esta edición. Para cuando esta fuerza llegó al lugar, el dato se había filtrado a un diario nacional y un canal de noticias mostró una foto de Pérez Corradi en ese país.

Llegaron tarde. Pero no fueron los únicos. La búsqueda ya había fracasado dos veces. El 27 de agosto, el fiscal Bidone envió un informe con el supuesto paradero de Pérez Corradi en Paraguay al fiscal federal Franco Picardi, que tiene otra causa en la que el prófugo está procesado por supuesto lavado de dinero. Fue luego de que Gendarmería no pudiera avanzar. El 31 de agosto, el fiscal Picardi solicitó a la AFI -entonces comandada por Oscar Parrilli- que se sume a las tareas de inteligencia a través de su delegación en Paraguay.

La búsqueda estaba hasta entonces a cargo de una división especial de la Policía Federal que ya realizaba el seguimiento de personas clave en el entorno del empresario y escuchas telefónicas. Las fuerzas debían “articular” esfuerzos. Debían.

El oficio del fiscal Picardi llegó a la AFI el 3 de septiembre pasado, según los documentos a los que accedió PERFIL. Pero la ex SIDE nunca informó si el dato era certero y si el fiscal Picardi debía pedir la captura del sospechoso. Hasta el miércoles.

Esta semana, la legisladora Graciela Ocaña se metió en la interna y denunció al ex secretario de Seguridad Sergio Berni por supuestamente dejar escapar a Pérez Corradi. La legisladora sugirió que Picardi ocultó a las fuerzas de seguridad que tenía información sobre el paradero de Pérez Corradi. En su defensa, Picardi intimó a la AFI para saber qué había pasado con su pedido de fines de agosto, cuando pidió que investigaran el paradero de Pérez Corradi en Paraguay.

Inmediatamente, la número dos de la ex SIDE, la macrista Silvia Majdalani, ordenó elaborar un informe sobre el caso. El miércoles 20 de enero, la AFI sostuvo que había realizado tareas de inteligencia en el domicilio aportado por el informante y que cuando llegó, dijo, el prófugo ya no estaba viviendo en el lugar. Pero había estado allí recientemente. La AFI tiene en su poder los CD con las escuchas telefónicas realizadas durante los últimos meses por la Federal para intentar dar con Pérez Corradi. ¿Realmente lo buscaron?

Interpol tampoco es ajena a la interna y en la fuerza le hicieron saber a la Justicia que tenían el dato del domicilio paraguayo desde al menos fines de 2015 pero que no tenían la orden judicial de captura. Esto a pesar de que Pérez Corradi tiene pedido de captura internacional hace más de 40 meses. Por su lado, Interpol sigue intentando dar con el acusado en otros países. Uno de los comisarios de esta fuerza será citado como testigo por el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi, quien ahora investiga la denuncia de Ocaña. También pedirá la testimonial del fiscal Bidone por escrito y un informe de Picardi sobre su accionar en la causa.

En la Justicia creen que gran parte del fracaso en la búsqueda de Pérez Corradi se debe a que las autoridades -Gendarmería, la Federal y AFI- no coordinaron tareas ni esfuerzos para dar con el hombre que el macrismo ahora quiere que capturen. Pérez Corradi puede ser un eslabón intermedio en la cadena de responsabilidades del tráfico de efedrina, y podría conducir hacia los verdaderos dueños del negocio: policías, políticos, narcos.

Un chequeo doble para Ezeiza

El Gobierno contrató un equipo de personas que tienen como misión controlar durante las 24 horas las cámaras de seguridad del Penal de Ezeiza. Se trata de una suerte de reaseguro que duplica la supervisión de los efectivos del Servicio Penitenciario. La crisis de las cárceles argentinas que quedó en evidencia con la fuga de los responsables del Triple Crimen motivó que los presos más peligrosos fueran derivados de los penales provinciales al  Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza. Allí fueron a parar los jefes narcos de Los Monos y hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schilacci, entre otros. Ezeiza está lejos de ser una cárcel invulnerable. También sufrió fugas. El Gobierno prepara una reforma para mejorar su seguridad de Ezeiza y del resto de los penales nacionales. Mientras tanto, el equipo de controladores ajeno al Servicio Penitenciario comenzó a verificar las pantallas de las cámaras.



Emilia Delfino