POLITICA INTERNAS EN WASHINGTON

Peterson hace diplomacia con el cine en medio de recortes en la embajada

Mientras el embajador Martín Lousteau intenta evitar despidos, su esposa trabaja junto a la responsable de prensa de la representación. Están bajo la lupa todos los contratos.

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Delegacion. La actriz y pareja de Martín Lousteau reciben la asistencia de Melisa Cabo, quien trabaja en la embajada y en Télam,
Delegacion. La actriz y pareja de Martín Lousteau reciben la asistencia de Melisa Cabo, quien trabaja en la embajada y en Télam, Foto:Cedoc Perfil

En medio de las presiones de la Cancillería para reducir la cantidad de empleados en la delegación, la pareja del embajador argentino en Washington, la actriz Carla Peterson, inauguró su actividad diplomática con una veta propia: la promoción del cine argentino.

A pesar de las señales de malestar de varios empleados ante la posibilidad de despidos, Peterson lleva adelante actividades protocolares y de fomento en colaboración con la responsable de prensa de la embajada, Melisa Cabo, quien dos meses fue centro de una polémica porque cumple paralelamente la función de corresponsal de la agencia estatal Télam, según informó el portal Infobae. Lousteau indicó a ese medio que su cargo es ad honorem. Igualmente, ella fue sumariada en la agencia y dejó de firmar notas desde que se conoció el caso.

En septiembre, Peterson y Cabo trabajaron en conjunto en la realización de actividades de promoción del cine nacional, en ocasión del festival de cine latinoamericano del American Film Institute. Allí se proyectó una película protagonizada por Peterson (Una noche de amor), según informó la página de la embajada. El 24 de septiembre último se realizó una recepción tras la presentación del film, con el patrocinio de la representación diplomática, luego de una charla con el director, Hernán Guerschuny, y la pareja del embajador.

A pesar de que en la semana se ventilaron rumores sobre un presunto malestar de algunos empleados hacia su función en la embajada, fuentes consultadas en la delegación por este medio señalaron que está integrada a la vida diplomática y cumple un rol similar al de cualquier pareja de embajador, con la diferencia de que se trata de una figura pública con una carrera propia.

Inquietud por recortes. Quienes sí están en alerta son algunos de los empleados de la sede diplomática en Washington. Hace dos meses llegó una orden de reducir la plantilla del personal, pero el embajador Lousteau logró retrasar la ejecución del pedido, mientras evalúa dónde imponer recorte de gastos. Según indicaron fuentes de la delegación a PERFIL, se habló en un primer momento de seis o más despidos, pero la medida fue finalmente revertida o, al menos, retrasada.

Además de poner en venta algunas propiedades de la embajada y agregadurías militares, están bajo la lupa todos los contratos de servicios heredados de la gestión de la kicillofista Cecilia Nahon. Más allá de que se esperan progresos, nadie descarta que lleguen los despidos. En las últimas semanas hubo tres renuncias que ayudaron a aliviar los costos pero también dificultan el trabajo de la representación.