POLITICA ORGANISMOS DE DD.HH.

Protesta en España para reclamar por su libertad

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Desde Madrid
Las protestas para reclamar la libertad de Milagro Sala también tuvieron lugar en España. En el mediodía de ayer, un grupo de organizaciones sociales vinculadas a los derechos humanos argentinas y españolas, se apersonaron en la embajada argentina en Madrid, donde entregaron un escrito con más de 300 firmas reclamando su libertad.
“Repudiamos las políticas regresivas del presidente argentino Mauricio Macri en derechos humanos y exigimos la liberación de Milagro Sala. Tenemos temor de que se retroceda en todo lo que se ha ganado en políticas de derechos humanos en Argentina”, dijo Carlos Slepoy, abogado argentino y activista por los DD.HH. que logró que se juzgara en España al militar Adolfo Scilingo, condenado en 2007 por el Tribunal Supremo a 1.084 años de cárcel.
El manifiesto dirigido a Macri, y que éste recibirá en los próximos días, convoca a firmantes de organizaciones, ciudadanos y europarlamentarios de grupos de izquierda; dirigentes políticos, sociales y sindicales. Entre las firmas también se dejan ver la de Iñigo Errejón, número dos de Podemos y la Facundo Firmenich, representante del Movimiento Evita en el exterior.
“Nos preocupa que haya una regresión en materia de derechos humanos en la Argentina”, explicó a PERFIL, en la puerta de la embajada argentina en Madrid Manuel Blanco, un ciudadano español integrante de la Asociación La Comuna, integrada por represaliados y represaliadas del franquismo. “Por eso vinimos a apoyar el manifiesto que pide la libertad de la activista social Milagro Sala”, agregó.
“Con la detención de Sala, el gobierno argentino está judicializando la política”, argumentó a PERFIL el abogado argentino de la Asociación Movimiento Argentinos en el Exterior, Gustavo Maradini.
“Para nosotros, la política de derechos humanos llevada adelante en Argentina representó un balón de oxígeno”, dijo José María Galante, quien pudo interponer una querella contra crímenes del franquismo por medio de la querella interpuesta por la jueza María Servini de Cubría.

Hebe Schmidt