POLITICA MUERTE DUDOSA

Qué dice la autopsia de Ducler, el financista que comprometía a los K

El estudio forense habla de "isquemia" infartos anteriores y corazón agrandado.

Ducler. El mundo político se sorprendió con la denuncia de un hombre que tenía muchos vínculos.
Ducler. El mundo político se sorprendió con la denuncia de un hombre que tenía muchos vínculos. Foto:Cedoc Perfil

El financista kirchnerista Aldo Ducler falleció como consecuencia de una “isquemia”, en un cuadro de varios infartos cardíacos anteriores y un corazón que pesaba 650 gramos (casi el doble de lo normal), según los informes médicos realizados en el cuerpo del fallecido.

Quien realizó el estudio es el médico forense Héctor Di Salvo, que tiene aún en espera el resultado de los estudios de vísceras e hisopado de fauces para determinar la existencia en el cuerpo de alguna sustancia que pudiera precipitar el deceso.

Sin embargo, las primeras conclusiones del especialista dicen que Ducler sufrió un infarto cuando caminaba el jueves pasado por la calle San Martín casi llegando a la esquina de la Avenida Corrientes, donde se desplomó sobre la acera derecha, cerca de un contenedor de residuos. 

Juan Manuel Ducler, el hijo del fallecido financista, aseguró que su padre "tenía todos los papeles sobre el manejo de los fondos de Santa Cruz" y señaló a los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández como "jefes de una banda".

Tanto la vicepresidente Gabriela Michetti como el diputado y referente del Frente Renovador Sergio Massa han pedido que se investigue la muerte de Ducler, en virtud de que poseía información sensible.

Ducler tenía 75 años y su cuerpo sólo exhibía una lesión contusa en la espalda, presuntamente causada por la caída en el momento de la crisis cardíaca.

Según la causa que manejan el juez Osvaldo Rappa y el fiscal Adrián Peres, Ducler fue trasladado con vida hasta el hospital Argerich, en una ambulancia de un servicio privado. 

El cadáver también fue entregado a la familia para su inhumación en un cementerio de Pilar, con la expresa prohibición de ser cremado al menos hasta que estén disponibles los resultados de los estudios de vísceras.