POLITICA CHUBUT

Qué pasó con la secretaria de Buzzi que compró la costosa lapicera para Scioli

Por Bàrbara Defoix | Hay versiones contradictorias sobre el desplazamiento de Sandra Sosa. 

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Foto:Cedoc

La secretaria privada y directora de Ceremonial del gobernador de Chubut Martín Buzzi, Sandra Sosa, fue desplazada de su cargo. La funcionaria fue la encargada de comprar la lapicera Mont Blanc modelo Silver Solotaire que el mandatario chubutense entregó en diciembre al candidato presidencial del Frente para la Victoria (FpV) Daniel Scioli como obsequio durante su visita a la provincia.

La lapicera, valorada en 30.108 pesos, fue adquirida en la joyería Bianchi Bones de Trelew con presupuesto provincial por contratación directa. La compra no se ocultó, sino que se publicó a través de la Resolución 258 en el Boletín Oficial de la provincia. Esta semana, tras hacerse público el hecho, se desató una avalancha de críticas contra el gobernador Buzzi por el alto costo del regalo, entre otras cuestiones.

Según trascendió durante la mañana de hoy, Sosa fue despedida por el gobernador kirchnerista junto a todo el equipo de esa dirección provincial por haber comprado ese regalo tras la polémica que generó la información

Sosa, que se desempeñaba como secretaria privada y jefa de Ceremonial de Buzzi, regresó a su cargo en la Legislatura provincial del que había solicitado una licencia para poder participar de la campaña del actual gobernador, que busca la reelección. 

Fuentes cercanas a Buzzi consultadas por Perfil.com negaron que el desplazamiento de Sosa esté relacionado con la compra de la lapicera: “Se modificó el área privada por una cuestión de la campaña y la logística del gobernador, no tiene nada que ver con eso. Lo desmiento categóricamente”.

Desde el entorno de Buzzi afirmaron que las críticas por el regalo a Scioli se trataron de “una operación de prensa para generar incertidumbre al aprovechar la información que ya se tenía”. En ese sentido, acusaron a los medios de exponer a Sosa “por un tema de una lapicera que está bien comprada, podrá caerle bien a uno y a otro no, hasta se podría discutir éticamente, pero estuvo autorizado”. “No hubo ninguna ilegalidad, fue una compra bien hecha”, insistieron a este medio.

 

(*) De la redacción de Perfil.com | Twitter: @BarbaraDefoix



Bàrbara Defoix