POLITICA


Quién es Omar "caballo" Suárez, el sindicalista preferido de CFK

Llegó a conducir SOMU en 1992. Renunció en febrero de este año, tras la intervención judicial. Las denuncias.


Foto:Cedoc

Cuando la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó el ya mítico viaje diplomático a Angola, en mayo de 2012, llevó dentro de la comitiva a Omar "Caballo" Suárez. En uno de sus discursos durante su estadía, no dudó en mencionarlo como uno de los sindicalistas "favoritos".

La frase era un tiro por elevación a Hugo Moyano, con quien la exmandataria mantuvo un enfrentamiento que terminó en divorcio a partir de 2011, tras la muerte de Néstor Kirchner. Pero era en sí un elogio a Suárez, que manejó el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) con mano de hierro desde 1992 hasta febrero de este año.

"Caballo" se jacta de su buena relación con el Papa Francisco y solo dio un paso al costado tras 27 años, cuando el juez Rodolfo Canicoba Corral decidió intervenir el gremio por acusaciones de administración fraudulenta y asociación ilícita. A raíz de la decisión, el gremialista decidió renunciar, a la espera de que la justicia tome una determinación.

Las primeras denuncias contra Suárez se presentaron en 2012. Fueron impulsadas por los propios trabajadores de SOMU, que lo acusaron de “vender los derechos de los trabajadores”. En noviembre de 2014 un grupo disidente del propio sindicato lo denunció por administración fraudulenta y por haber “generado un holding de empresas facturando a beneficio propio en representación del SOMU". Por este delito fue procesado, aunque igualmente realizó las elecciones.

"No estoy procesado por joder a un sindicato. Estoy procesado por joder a una empresa y parar barcos. El llamado a elecciones está dentro de la ley, con los tiempos que contempla el ministerio (de Trabajo)", dijo "Caballo" por ese entonces.

El pasado fin de semana sumó una nueva denuncia pública por parte del empresario naviero Máximo Padilla, dueño de la empresa Petrotank. “Una vez una patota del SOMU se subió a un barco y empezó a intimidar a la gente, (...) son peligrosos, les hacen dar miedo a la gente (...). Están arruinando al país. Esto es una mafia”.

Luego de la medida judicial, Canicoba nombró a tres interventores: Gladys González, Santiago Viola y Jorge Alonso. González representa al Poder Ejecutivo Nacional. Viola a Canicoba y Alonso al ministerio de Trabajo. Gladys González fue amenazada de muerte, hace unos días, por Nicolás Fuentes, un dirigente sindical que responde a Caballo Suárez.

González acusó a Caballo Suárez de cobrar, a través de la empresa San Jorge Marítima, servicios de tripulación que nunca se llegaron a prestar. “Ese dinero no volvía a los trabajadores y afectaba a su fuente de trabajo”. El abogado del ahora exsecretario general del sindicato, Luciano Munilla, desestimó la denuncia de la interventora ante Perfil.com, ya que Suárez "renunció en febrero, no tiene nada que ver con el sindicato".

SOMU tiene 13 mil afiliados y maneja fondos por 220 millones de pesos anuales. Los interventores y los peritos que lo investigan sospechan que Suárez trabajaba en combinación con Cristóbal López y el ex superministro Julio De Vido.



Redacción de Perfil.com