POLITICA EXCLUSIVO

Fiscal Palacios denunció una cadena de irregularidades en el allanamiento al exprefecto

El funcionario, que afronta un juicio político, asegura que lo apartaron de la causa luego de descubrir actas truchas. A quiénes salpica.

Foto:Jorge Amado Group
El fiscal de Pilar Washington Palacios afronta un juicio político en su contra, acusado de proteger a Alcides Díaz Gorgonio, el exprefecto y ex agente de inteligencia que entró a robar a la casa del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, en 2013, delito por el cual fue condenado a 18 años de prisión. Sin embargo, el funcionario judicial asegura que las acusaciones en su contra tienen que ver, en verdad, con una causa que llevó adelante por la cual hasta la diputada Elisa Carrió lo respaldó públicamente.

El fiscal denunció que fue falsificada el acta del allanamiento a la casa de Díaz Gorgonio. Las irregularidades involucran, entre otras, al Secretario de Seguridad de Tigre y Jefe de campaña de Massa, Diego Santillán, a los oficiales del operativo y al juez y fiscal general de San Isidro, Diego Martínez y Claudio Scapolán, denunciados por Carrió por encubrimiento de narcotraficantes. Y podría salpicar al propio Sergio Massa y su mujer, Malena Galmarini.

Falsificación del acta de allanamiento. El acta del procedimiento realizado un día después del robo alcanzó a la Justicia para probar que Díaz Gorgonio fue quien ingresó a la propiedad de Massa. Las cámaras y los objetos que encontraron en su casa "demostraron que había sido el autor del robo", explicó Palacios a Perfil, con lo que insistió en desmentir los rumores que acusaban intencionalidad de defender al exprefecto.

No obstante, el fiscal inició una investigación en cuanto encontró una serie de irregularidades en el acta que daba cuenta no sólo del allanamiento en la casa del acusado, donde estaban su mujer, su hija y una amiga de ella, sino también de un relevamiento similar en la casa de sus padres. El acta estaba conformada por tres páginas. La última no tenía las firmas del comisario a cargo del operativo, Gabriel Natiello, ni del propio testigo, César Jaunarena. En las primeras dos páginas sí estaban.

¿Por qué esa ausencia es tan importante? Luego de que testificara en el lugar, Jaunarena denunció en la fiscalía de Pilar, ante Palacios, que recibía amenazas de muerte de la Policía Bonaerense para que no dijera lo que había visto ese día. Según sostiene el fiscal, una de las irregularidades que vio fue que "arrancaron la tercera hoja del acta y la rompieron".

En esa página -a la que accedió Perfil- se encontraban detallados los montos del dinero que se llevaron de la casa de Díaz Gorgonio. Otra discrepancia marcada por Jaunarena: la plata que figura en el acta no es la "abultada cantidad" que se habría llevado Diego Santillán, secretario de Prevención Ciudadana de Tigre y jefe de campaña de Massa. Santillán estuvo en los allanamientos pero su firma no figura en ninguna de las tres hojas del acta. Palacios decidió tomar declaración testimonial de la esposa del exprefecto y de uno de los policías que estuvo en el operativo. Ambos confirmaron la presencia de Santillán en el lugar.

En resumen, la firma de Santillán no aparece en ninguna página del acta. Las de Natiello y Jaunarena están en las páginas 1 y 2 pero no en la 3. Palacios recalca otra irregularidad. "Noté diferencias en la firma del Sargento Suárez entre las hojas 1 y 2 con respecto a la 3. Envié a estudiar las firmas a peritos caligráficos, que corroboraron la falsificación de la firma", aseguró Palacios. La comparación entre ambas grafías saltan a la vista.

Palacios acusó al Departamento Judicial de San Isidro, a cargo del juez Martínez y el fiscal Scapolán, de haberlo apartado de la causa por este descubrimiento. "Ahora Scapolán tiene un sumario abierto en la Procuradoría General de la Provincia porque yo documenté las irregularidades en el acta de allanamiento que el decidió no investigar", insistió.

Scapolán, Novo y Martínez, qué pasó después. El fiscal Palacios perdió la causa judicial a manos de su par, Claudio Scapolán. "Scapolán pide la causa diciendo que porque él había tomado declaración a la mujer de Gorgonio, quien denunció que la plata que se llevaron de su casa los oficiales era suya y no robada, la causa debía unificarse en su poder", señaló Palacios.

"Sin embargo, él había desestimado esa denuncia y encima lo hizo sin notificar a la mujer y sin siquiera llamar a los testigos que ella le había dejado a Scapolán. Para colmo, yo le pedí al fiscal una copia de la denuncia y nunca me la respondió", se quejó.

Para poder conseguir la causa, "Scapolán le pide a su juez Martínez que hable con el juez de Pilar y que se inhiba, así la causa pasa a su poder. El juez tenía que consultarme a mí. Y yo decidí pedir la nulidad a esa medida porque ni siquiera tenía la causa de Scapolán, que ya había desestimado además. El juez de Pilar alude que porque no hubo respuesta mía, la causa fuera efectivamente a Scapolán", precisó Palacios, y resaltó que pidió "apelación a dicha decisión y la fiscalía general a cargo de nada más ni nada menos que Julio Novo, decidió no mantener mi recurso".

"Contra esta decision de apelar, recibo un llamado telefónico donde el fiscal general de Lomas de Zamora, que me dice 'Washington es muy incómodo lo que te voy a decir pero un contacto me dijo que si apelás, te hacen un juicio político'. Yo lo documenté en la causa. Me presionaron para que no apele y finalmente me hicieron el juicio político", siguió.

Esta semana, el jury decidió por votación iniciar un juicio político a Palacios. Los votos fueron siete a tres. Ese mismo día, la diputada de Cambiemos, Elisa Carrió, denunció a Scapolán ante la Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento del Senado bonaerense, por ser -según ella- parte de una asociación ilícita junto al fiscal general de San Isidro, Julio Novo, dedicado a "proteger los delitos de los intendentes de Tigre, Vicente López y San Isidro".

En declaraciones periodísticas a varios matutinos, Carrió dio a entender que la causa estaría armada para ocultar dinero no declarado en el domicilio de Massa y Galmarini. "Acá no importa si el fiscal (por Palacios) es kirchnerista. Lo que importa es que investiga el robo a Massa, donde falsificaron el acta, porque se habían llevado más plata que él no puede declarar. A mí me importa eso. Y el que lo roba es un tipo que estaba al lado de él (por Massa)", lanzó la diputada. "No me importa si Galmarini llora, si tenés millones en tu casa no es mi culpa", exclamó.

El senador Andrés De Leo, quien asesoró a la diputada Carrió en su denuncia contra Scapolán, confió a Perfil: "Con Carrió no tenemos dudas de que el fiscal Novo y el grupo de fiscales que armó, entre ellos Scapolán, se dedicó a una persecución de fiscales que hacían investigaciones de corrupción y narcotráfico y uno de ellos es Washington Palacios".

"En el jury se votó a favor por 7 votos contra 3 de darle lugar al juicio político. Lo que se votó no es lo que dijo el massismo, que es una suspensión preventiva, sino de darle curso a un juicio político y que se le den 10 días al fiscal para que presente todas las pruebas que tiene que son bastante contundentes. No es una sanción preventiva ni definitiva", aclaró.

"Claramente el allanamiento tiene irregularidades como para que se hubiera investigado y el fiscal Scapolán omitió hacerlo", puntualizó De Leo.

Todo trucho. Desde el massismo, el senador Jorge Donofrio rechazó los dichos de Carrió. "Ella denuncia a Scapolán porque lo investiga a Palacios. Tiene una doble moral: los que cometen irregularidades que trabajan con ella no importa, el fin justifica los medios, pero los que ella quiere denotar son todos narcotraficantes".

El legislador tampoco ahorró palabras para Palacios. "Construyó una causa trucha en base a la declaración de Jaunarena, con el fin de desacreditar el acta de allanamiento y ayudar a Gorgonio en la condena. En el juicio oral el testigo ratifica todo lo que dice el acta y dice que los policías habían sido instruídos por el mismo Palacios sobre cómo debían cambiar la declaración. Al testigo se le ofreció plata. Todo surgió del juicio oral y se lo mandaron al fiscal Scapolán para que investigue".

Y continuó: "En las actas del juicio oral el testigo dice que fue captado por agentes de Prefectura, después terminaron identificándose y eran agentes de inteligencia”. Según sostuvo Donofrio, a Jaunarena “se le ofreció 300 mil pesos, le dieron 30 mil de adelanto”. “Se radicó una denuncia por amenazas a un celular donde después se comprobó que no hubo ninguna llamada entrante e incluso lo tuvieron viviendo unos meses como testigo de identidad reservada", apuntó.

La versión de Palacios es contraria. "Todo lo que Jaunarena dijo en mi fiscalía se probó después. ¿Con qué autoridad dicen que Jaunarena mintió? ¿Fue indagado, procesado y condenado por falso testimonio? No”, acreditó el fiscal. “Jaunarena en ese juicio fue muy presionado. Rodeado de fiscales que lo presionaron y frente a un Tribunal inquisidor. Ellos tratan de desviar lo que investigué y comprobé. Y quieren tapar los graves hechos de corrupción que estaba investigando. Ellos mismos son los que salieron a decir que yo estaba apartado de mi cargo y no lo estoy", reclamó.

Mientras aguarda el desarrollo del jury en su contra, el funcionario cargó contra la propia Galmarini. "Es muy llamativo que Malena no haya dejado entrar a su casa a la Policía Científica y que dos días después haya llevado ella misma a la policía un casquillo de la bala que había utilizado el ladrón", deslizó.

"Evidentemente tienen mucho en juego por el gran despliegue que hacen, yo soy un simple fiscal del conurbano bonaerense. Quieren instalar un discurso, un relato, para desprestigiar mi persona porque soy denunciante de Novo y porque estaba investigando un hecho importante", insistió.