POLITICA GANADORA DE LA DECADA KIRCHNERISTA

Santa Cruz recibió casi $ 10 mil millones para construir rutas

Cuando Cristina Kirchner se retire del poder en diciembre de 2015, Santa Cruz va a haber recibido en total casi $ 10 mil millones para construir rutas. Calculando los fondos recibidos desde 2003 a la fecha, el terruño de los K es la segunda provincia mas beneficiada, sólo superada por Buenos Aires.

Y 2015 no será la excepción: según consta en las planillas del Presupuesto que será votado este miércoles en Diputados, Santa Cruz va a recibir $ 1.700 millones. Buenos Aires encabeza el ranking con 2.600 millones. Entre las más beneficiadas se repiten las mismas de todos lo años: Entre Ríos, Río Negro, Chaco y La Rioja, todas por encima de los mil millones para hacer rutas.

El cálculo se vuelve más desproporcionado si se analiza la cantidad de kilómetros que se construyeron o arreglaron en la década. Un relevamiento realizado por PERFIL de las cuentas de inversión de 2003 a 2013 da como resultado que en Santa Cruz se finalizaron obras por 2.197 kilómetros. El promedio da $ 3 millones por kilómetro. El mismo cálculo realizado en el caso de Buenos Aires da un promedio de $ 1 millón por kilómetro. Una respuesta típica del oficialismo siempre fue que las condiciones climáticas y geográficas de Santa Cruz encarecían el precio de las obras viales. Esas condiciones no son muy distintas de las de Chubut, donde la comparación entre kilómetros concluidos y fondos recibidos hasta 2013 dan un promedio de $ 800 mil por kilómetro de asfalto.

El enfoque en torno a los fondos que reparte la Dirección de Vialidad Nacional no está apuntado solamente a la discrecionalidad en su distribución, sino que además está fuertemente sospechado de corrupción por haber sido el empresario kirchnerista Lázaro Báez uno de los principales beneficiados. Austral Construcciones SA y Kank y Costilla SA son dos de las empresas que suelen ser contratadas para realizar las obras. Ambas son del empresario íntimamente ligado al matrimonio Kirchner.

Y las sospechas no sólo están apuntadas a presuntos sobreprecios, sino que incluso hay denuncias de obras insólitas. En el programa Periodismo para Todos, por ejemplo, se mostró el caso de la ruta que no va a ningún lado. Cercana a la localidad de Puerto Deseado, se suponía que iba a servir de acceso a un aeropuerto local que nunca se construyó.

Los costos y el avance de los proyectos, a pesar de estar detallados en las cuentas de inversión, son datos que esconden complejas curiosidades. Allí se detalla la inversión total que requerirá el proyecto, el monto devengado en ese año y el porcentaje de avance al que llega la obra. Pero de un año a otro hay cambios insólitos. En 2004, por ejemplo, el empalme entre la ruta 40S y la 11 llevaba un avance del 98,6% (se la considera finalizada) y su inversión total era de $ 24 millones. Al año siguiente la inversión total pasó a ser de 37 millones, sin que se hubieran registrado pagos. Otros proyectos repiten el mismo problema: de un año a otro aumenta su costo sin haber sufrido avances físicos.



Gabriel Ziblat