POLITICA

Scioli: "Cristina no patea los problemas, encara cambios; eso genera estrés"

En la primera parte de esta entrevista, el gobernador bonaerense hace foco en las elecciones. En la última, cuenta qué significa ser vicepresidente a cargo del Ejecutivo. La salud de la Presidenta.

Foto:Santiago Cichero

- Las encuestas que ha publicado PERFIL sobre las PASO de González/Valladares fueron las más acertadas. Venimos produciendo encuestas quincenalmente, y en la de esta semana notamos un cambio de tendencia; por primera vez, Massa baja dos puntos (de 44,2 a 42,1), Insaurralde sigue subiendo (de 33,7 a 35,2) y también mejora levemente Stolbizer (de 13,6 a 14,1), en todos los casos sobre la encuesta publicada el 22 de septiembre. O sea, Massa pierde dos puntos, que van uno y medio para Insaurralde y medio para Stolbizer. ¿Usted tiene los mismos datos?

-Tengo la percepción desde hace ya unos días de que pudimos llegar en más profundidad con nuestro mensaje, con nuestra reflexión, con mayor compromiso también de todos los sectores, a crear consciencia de qué se trata esta elección, de la importancia de apoyar a nuestros gobiernos para que podamos seguir avanzando sin sobresaltos. Martín es un candidato que está poniendo un gran tesón, y en la medida que la gente lo fue descubriendo, gran parte de ese desconocimiento se convirtió en un apoyo positivo.

Hablar muchas veces de sentido común, de la racionalidad, convocar al voto a favor… El futuro no es cambiar todo, eso es el pasado. Muchas veces, en las elecciones parlamentarias está el instinto de decir “Voy a votar en contra de las cosas que no me gustan”. Ahí estamos viendo un camino. Después, se reafirmó en los hechos lo que veníamos sosteniendo: la importancia de cuidar lo que haya que cuidar, corregir lo que haya que corregir, como se viene haciendo.

-La campaña pasó a un tono menos combativo. ¿También eso mejoró las posibilidades electorales de Insaurralde?

-El es así. Yo soy así, y el gobierno nacional está poniendo lo suyo, que es, obviamente, muy importante. Por más voluntad que tenga un intendente, un gobernador, si no hay políticas que incentiven la reindustrialización o las políticas sociales, es muy difícil tener avance y resultado.

-¿Los de la provincia de Buenos Aires tienen un mensaje más moderado?

-Amigable.

-¿Menos soberbio?

-Son distintos momentos. “Para hacer una tortilla tenés que romper huevos”, como que se dice para signar cambios. Y hay otro momento en el que se ha estabilizado el país desde el punto de vista económico, social. Se busca que desde la política se pueda mediar en situaciones de conflicto y encontrando soluciones que siempre caen del mismo lugar; de los sectores más desprotegidos, de proteger al trabajo nacional.

Entonces el trabajador, si reflexiona, o un integrante de la clase media, ve que en estos diez años se han generado avances muy importantes. Yo creo que tiene que ver con eso. Es esa diversidad de la cual yo hablé tanto dentro del Frente para la Victoria.

-¿Se asume como el ala más moderada del Frente para la Victoria?

-La fuerza del Frente para la Victoria es, precisamente, la complementación, los matices y esa diversidad que yo también mostré siempre como contracara. Muchas veces se dice: “El Gobierno es cerrado, no escucha”. Pero yo soy una clara expresión, como otros dirigentes, que a nuestra manera sumamos para este trabajo en equipo.

También se generó un sinceramiento en el escenario, había confusión. En un porcentaje de la población no estaba claro dónde estaba el voto oficialista, el que quería apoyar a la Presidenta y a mí. En la medida que se fue sincerando el electorado, y la Presidenta fue muy clara en el último reportaje, cuando dijo…

-Que Massa era oposición.

-Que Massa era la oposición y que en mí nunca dejó de confiar. E instala la década del desarrollo, punto de encuentro absoluto con lo que yo vengo sosteniendo en distintos ámbitos, que el país está preparado para crear una gran etapa de desarrollo, que coincide también con la impronta que le estamos dando nosotros con Martín a la campaña. Si se remonta a algunas expresiones mías del comienzo de la campaña en las PASO, cuando yo decía que no se puede estar medio embarazada.

-¿Parte de quienes votaron a Massa en las PASO creían que también apoyaban a la Presidenta?

-Que era una manera de apoyar a la Presidenta. Diferente. Ese creo que es el punto central. Porque también él lo alimentó. Decía: “Yo voy a cuidar esto”. Y en la medida que fue avanzando en la campaña y hubo definiciones del Frente Renovador, y también hubo definiciones de otras partes, se fue diciendo: “El que quiere votar la reindustrialización, esta política social, lo genuino, lo auténtico, lo original, es Martín”.

Eso tiene mucho que ver porque he visto trabajos que muestran de qué manera Martín fue reteniendo… Obviamente, hay por parte de la Presidenta y de mi parte, se lo pongo de promedio, alrededor del 50% de aceptación o de imagen positiva en la Provincia. Evidentemente, la brecha con respecto a la intención de voto muestra que hay un…

-¿Problema de comunicación?

-Que es comprensible, porque en las PASO hubo muy poco tiempo.

-¿Contribuyó al misterio que Massa se lanzara muy poco antes de las PASO?

-No, él alimentó un poco eso. “Yo no soy la oposición y no sé qué decir; mantengo esto, pero no me gusta lo otro”. Y la gente se fue diciendo: “Una cosa tiene que ver con otra”. Si hay Asignación Universal por hijo, es porque se recuperó la administración de los fondos de la Anses. Si hoy el país puede encarar políticas crediticias para asistir a las Pymes, es porque primero se desendeudó.

Entonces hubo más claridad, y todo el trabajo que estamos haciendo, lo que significa para un candidato el apoyo del gobierno nacional y del provincial. Porque también pudimos explicar con toda claridad de dónde venimos y dónde estamos.

Yo tenía 42% de cloaca de agua potable y ahora tengo el 75%, y estoy explicando de qué manera vamos a llegar al 95%, cómo vamos a hacer la ruta 6, cómo estamos avanzando la tercera vía de la autopista Buenos Aires-La Plata. Entonces, cuando salgo a convocar el apoyo al voto a Martín para más parques industriales, para avanzar en esto, eso se empieza…

-¿Qué diferencia cree que habrá con las elecciones de las PASO en la provincia de Buenos Aires?

-Eso lo sabe usted, no yo.

-¿Cuál es su aspiración?

-Va a ser muy difícil. Faltan las dos semanas más importantes.

-Deme el piso.

-Falta lo más importante. Ya no es momento de anuncios oficiales, sino que es momento, precisamente, de volcarlo en esa agenda de campaña. Entonces, se empieza a tener más visibilidad de un mensaje publicitario de cada espacio político. Otro factor muy importante es el crecimiento de Stolbizer. Al aparecer Binner, al aparecer Cobos en la campaña en la provincia de Buenos Aires, potencia las muy buenas condiciones de dirigencia la trayectoria de Margarita Stolbizer. Esto también es un dato en la realidad.

-¿Massa tiene dos amenazas: el voto oficialista que se vaya al Frente para la Victoria y el voto no peronista que migre hacia Stolbizer?

-Exactamente.

-Massa dice que todas las propuestas sobre seguridad, que tienen obligación de cierta cantidad de cámaras por habitante, de centralización de jueces y fiscales, modificación de procesales que dificultan la liberación de los delincuentes, se podrían alcanzar en diciembre con las leyes que podrían votar sus diputados en la Legislatura bonaerense. ¿Es así?

-La gente también fue comprendiendo que esta es una elección parlamentaria, en las cuales compiten intendentes y diputados nacionales entre ellos. Martín, en esta campaña, es el candidato con el apoyo nuestro. Acá se quiso instalar una campaña en otros términos, que no lo es. Los debates se deben dar entre los candidatos.

Sergio tendrá que debatir con Martín. Y si el debate no se puede hacer, yo no me voy a andar poniendo a debatir porque tengo que gobernar para todos, y tengo dos años más de gobierno. Lo que sí le puedo expresar es que la amplia mayoría de iniciativas que se escucharon en distintos órdenes son las que se están ejecutando.

Y el proyecto más contundente y más profundo en cuanto a la problemática de la inseguridad lo está elaborando Martín, que lo termina de consensuar con toda responsabilidad y lo estará presentando en los próximos días, que es la problemática de las armas. El arma es el instrumento mortal que es el que ejecuta la problemática de la inseguridad en su diversidad. Cuando hay una salidera bancaria, si no hay un arma, no está este problema, si no hay un arma, no hay entradera en un hogar.

-¿Cuándo lo anuncia?

-La semana próxima. Es un debate que se está dando en el mundo. Aquella persona que sea encontrada con un arma y que no tenga permiso de tenencia o portación, que cumpla pena efectiva. No buscamos que haya más delincuentes en la cárcel; lo que buscamos es que haya menos armas en la calle. Y gran parte de la problemática de las armas, desenlaces fatales, se da en los conflictos familiares.

-¿Qué no comparte de la política de seguridad de Massa?

-Son realidades distintas, no se puede comparar municipio con provincia.

-Le pregunto sobre la propuesta de Massa que es para toda la Provincia.

-Lo de las cámaras se está aplicando. Tenemos miles de cámaras con los intendentes. Lo de la policía comunal es un proyecto de hace más de un año y medio que está presentado y ahora se debatirá y se aprobará. Pero yo siempre soy una persona abierta a todo lo que sea para mejorar un tema tan sensible.

Escucho a todos, hablo con todos, pero no significa que esté de acuerdo con todos. Martín ha hecho un laburo formidable en Lomas de Zamora. Posiblemente no haya tenido la trascendencia a nivel provincial o nacional que puede haber tenido el trabajo de Sergio en su comunicación. Yo no le quito méritos a nadie. En este tema es una política de Estado. De hecho, el otro día se reunió el Consejo Provincial de Seguridad, y estaban todos los espacios políticos.

-Las encuestas también muestran que crecen Filmus y Cabandié en la Ciudad de Buenos Aires.

-Sí. Está la incorporación de Taiana, que es un dirigente de gran prestigio, con una gran experiencia, un hombre muy respetado.

-¿El crecimiento del Frente para la Victoria en la Ciudad de Buenos Aires podría permitir conjeturar que hay una corriente más favorable hacia la Presidenta a nivel general en todo el país?

-Más reconocimiento a los logros, a la voluntad de acompañar, el sentido del voto a favor de las políticas de reindustrialización, de trabajo que estamos planteando. ¿Las PASO qué fueron? Para ordenar las candidaturas. Ahora están las candidaturas. Esta es una elección distinta. En una se ordenaron las candidaturas, los espacios políticos. En esta se eligen, se compite entre los distintos espacios.

-¿Apuesta a que la gente se haya sacado la bronca en las PASO y ahora vote diferente?

-Yo convoco por la positiva, el voto a favor. Convoco a decir: “Hay que entender que el sentido del voto de la gente en las parlamentarias es exigente, de decir quiero lo que me falta, quiero que corrijas esto”. Históricamente, las elecciones parlamentarias fueron distintas de las elecciones ejecutivas. Hay candidatos que se potencian por sus características en las elecciones parlamentarias, y después en las elecciones ejecutivas tienen dificultades.

-¿Vale lo mismo para las PASO?

-Son una referencia democrática muy importante para tener muy en cuenta dónde está el estado de ánimo de la sociedad, dónde están las nuevas demandas, las exigencias. Y hemos comprendido y hemos tomado decisiones. Yo dividí los ministerios, cambié de ministros, intensifiqué la prevención, incorporamos la Gendarmería, se subió el piso de Ganancias, se abrió un diálogo con distintas fuerzas de la producción y del trabajo. Y también quedó claro cuáles son los candidatos del peronismo.

-¿Qué significado le da a esa foto de Reutemann con Massa?

-Me parece que tiene que ver con la agenda de los candidatos, de buscar encuentros como ese para poder dar señales a un sector. En este caso, una reunión con la Mesa de Enlace. Nosotros buscamos al campo, que es el corazón de la actividad económica de la provincia de Buenos Aires, fundamentalmente del interior.

También hay un perfil distinto a lo que hace al abordaje con los sectores ejecutivos. Creo que Insaurralde es el gran candidato de las Pymes, y nuestro gobierno es un gobierno de Pymes en la provincia. Tengo incorporada a la gestión la Unión Industrial de la Provincia PYME, la Federación de Comercio, la Cámara de la Construcción. Digamos, nos hemos dado una política de priorizar a las Pymes. El Banco Provincia hoy es el banco de las Pymes. Y creo que también ahí hay una diferencia perceptiva.

-En esa reunión del partido peronista que mencionó, ¿cuál fue el papel de Córdoba y el papel de Santa Fe?

-Muy importante, porque ahí se puso el partido abierto, democrático y plural alentando la participación. Lo importante es que hubo una reunión, que hubo debate, y esto definitivamente lo facilitó la Presidenta. Porque, por más que yo tenga el cargo de presidente del partido desde el punto de vista formal, es ella con quien yo conversé y le transmití mi voluntad de hacer una reunión del Consejo Nacional y dijo: “Dale para adelante”. Yo entendía que era importante el afianzamiento de la percepción, que este es un gobierno nacional peronista, es un gobierno provincial peronista, que es el eje central del Frente para la Victoria. Y que Martín representa eso también.

-¿Imagina a De la Sota también siempre dentro del peronismo?

-Está Córdoba representada, hay un dirigente, Carlos Caserio, ¿no? Néstor, en su momento, había conformado el Consejo Nacional con una gran amplitud, diversidad. Y eso es muy importante, como todos los partidos políticos. A mí me parece muy importante lo que está pasando con el radicalismo, para el sistema democrático, que se esté recuperando. Eso es bueno, porque es un partido centenario, con experiencia. Esto fortalece la institucionalidad, fortalece la gobernabilidad.

-Los radicales dicen que en Córdoba el peronismo gana porque hace de oposición. De alguna manera, el planteo de Massa era también parecer opositor para ganar en la provincia de Buenos Aires. ¿Podría haber en el futuro una posible alianza entre De la Sota y Massa por fuera del Partido Justicialista?

-Yo tengo una manera de trabajar, de concentrarme en lo que son mis responsabilidades, lo que significa gobernar la provincia de Buenos Aires, tener este rol en el Partido Justicialista, y lo que significa que vengo ocupando las más altas responsabilidades en el país después de la Presidenta de la Nación. Entonces…

-Por eso mismo le pregunto, apelando a esa responsabilidad suya sobre el partido, si imagina un peronismo dividido o a Massa volviendo al peronismo y tratando de competir en sus internas.

-Primero, acá tenemos dos años por delante de gestión con plenas facultades constitucionales de seguir adelante, con todo lo que es el trabajo que la gente nos ha encargado. Lo demás vendrá en tiempo, se comenzará a hablar, no sé, en marzo de 2015.

-¿Que Massa no haya oficializado su aspiración presidencial para 2015 puede indicar que no haya descartado competir por la gobernación bonaerense?

-Yo, le digo con todo respeto, no voy a hacer comentarios ni de Sergio ni de cualquier otro dirigente, y menos personales. Yo soy el gobernador, él está en campaña, como otros candidatos, como están De Narváez, Pitrola, Momo Venegas, Margarita, Martín… Y yo, como hago en todas las elecciones, ¿a quién apoyo? A los candidatos peronistas que expresan la defensa de lo que yo estoy llevando adelante.

-¿La enfermedad de la Presidenta produce algún efecto electoral?

-Eso no se me pasa por la cabeza porque me angustió. Me puse muy triste cuando se conoció que iba a tener que ser operada. Pensé mucho en sus hijos. Trato siempre de humanizar mucho la política porque creo que cuanto más uno lo hace de esa manera, más cerca también se pone del lado de la gente, de su sufrimiento, de sus problemas. Esta es una actividad muy exigente, muy estresante. En lo físico, en lo psíquico; y a ella, obviamente, la garra que le pone, la pasión, le genera un esfuerzo bajo todo punto de vista. De ahí al efecto electoral...

-Dividamos los temas, ya que entró en el tema físico. Usted tiene expectativas de ser presidente en 2015. ¿Se pregunta por qué la mayoría de los presidentes argentinos han tenido problemas de salud en los últimos años?

-Yo corría en lancha a 250 kilómetros por hora, he tenido distintos tipos de alternativas en mi vida personal, empresarial, política, pero como es este laburo, le digo...

-¿Aquello era un juego de chicos?

-Aparte, uno se va a dormir con la situación. Y siempre hay situaciones difíciles, de conflicto, que generan una gran preocupación. El deporte es mi gran estabilizador. Yo hago mucho deporte todos los días a la mañana, y si hago un deporte, lo hago competitivo, juego al futsal.

Estoy jugando en un campeonato con 42 equipos de primera B. Esta noche me voy a jugar un partido, el lunes a la noche otro, por el campeonato. Eso me hace descargar, me hace sentir bien, porque, si no, hay que tomar pastillas para dormir, pastillas para los nervios, pastillas para... qué sé yo. Pero hay que estar atento.

-¿Diferentes estilos de gestionar generan más o menos estrés?

-Más que el estilo de gestionar, la envergadura de los problemas. Cristina no es una presidenta que esté tirando los problemas para adelante, y el que venga que..., sino que encara cambios importantes. Los cambios generan reacciones, se generan situaciones que son luchas y conflictos de intereses. Entonces, la manera de gobernar, la que sea, de su estilo o del mío, en el nivel de responsabilidad que tenemos…

-Dicen que usted tiene un estilo de gobernar más delegativo, más parecido al de Menem, sin muchos papeles, mientras que Massa está sobre los detalles más secundarios y todo el día obsesivo, como era Néstor Kirchner.

-Se lo puede decir cualquier colaborador mío. Yo, desde las seis de la mañana hasta las doce, doce y media de la noche, estoy informado, superviso los temas. Estoy absolutamente encima de todo.

-Menem, al igual que usted, también hacía deporte y además delegaba, pero igual lo operaron de la carótida.

-Toda persona que va a tener una exigencia así evidentemente tiene que estar muy atenta, porque el cuerpo habla. El corazón, y el otro corazón, que es el estómago, donde se ponen los nervios, las angustias. Uno tiene que enfrentar a un familiar que perdió un ser querido, y tiene que... Me acuerdo cuando estaba el conflicto docente, y yo pensaba que había cuatro millones de chicos que no podían ir a clase y me volvía loco. La ansiedad que me agarra de no poder responder o solucionar situaciones de salud que se pueden generar. Mi forma es estar encima de todo. Eso me genera una exigencia mayor, todavía, como la que le genera a Cristina el hecho de estar muy encima de todo.

-¿Cuándo fue la última vez que habló con Cristina?

-El último acto del Hospital Balestrini. Otro caso lamentable en cuanto a la salud: Alberto tenía alta presión y fuertes dolores de cabeza. Tuvo ese ACV, después se operó. Está en la recuperación, pero es una situación muy compleja.

-También Manes es el médico que atiende a Balestrini. Hay que llevarse bien con él, porque todos, tarde o temprano, terminan en Manes.

-Atiende a Mariano Grondona también.

-Me dijeron que estuvo comiendo en lo de Grondona con él y con Macri.

-Con Manes, con Macri, con otra gente también. Sí. Mariano está atravesando esa adversidad también. Yo hago un culto de la política, muchas veces, de escuchar, de atender a todos, que a veces se le daba otra interpretación, pero con el tiempo se fue comprendiendo. Ese día estuve con Cristina y estaba muy bien. Le encantó el hospital, los recuerdos de Balestrini, y dio un mensaje muy lindo.

-¿Cómo la imagina a su regreso, cuando se reponga?

-Agradecida. En primer lugar, a Dios, al apoyo y al aliento nacional e internacional.

-¿Se refiere al diálogo con el Papa?

-A mí me gustó. No sé lo que hablaron. Pero siento que para ella fue trascendente. La conmovió cuando el Papa le regaló los escarpines para el nieto. Yo lo digo también como abuelo.

-¿Entonces la imagina regresar más sensible?

-Si uno dice “más sensible” parecería que antes uno no era sensible. Da cada vez más sabiduría, más madurez. Siento que va a poner lo mejor de ella para que el país en estos dos años vaya resolviendo la mayor cantidad de problemas y la Argentina quede en óptimas condiciones para que quien tome la posta pueda tener un país desendeudado, pujante en lo productivo, inclusivo con lo social, ordenado.

-¿Entonces vuelve una Cristina mejor?

-Nunca dije “mejor”. Yo dije que va a seguir poniendo. Si digo: “Vuelve una mejor”, parece que antes era peor. Yo creo que va a volver sensibilizada, seguramente, por la situación, con la voluntad de poner lo mejor de ella para retribuir los apoyos, los sentimientos que le habrán llegado a lo largo de estos días, y poder seguir haciendo un gran trabajo.

-¿Habló con alguien de la familia de ella en estos días?

-Yo soy muy discreto, y no me meto en eso. Cuando uno está en esa situación, necesita sus tiempos, su intimidad. Lo mejor que puedo hacer es que ella sepa que estoy haciendo mi laburo, que le estoy poniendo toda la garra para acompañar a Martín, que vamos a tratar de hacer la mejor elección posible y que, más que nunca, cuente conmigo.

-¿Con Zannini habló?

-Hablé con todos.

-¿Cómo es su relación con Zannini?

-Cordial, buena con todos. Estuve con él, con Abal Medina, con Amado, con Berni. Yo soy una persona respetuosa por todas las cuestiones que tengan que ver con lo institucional, con las responsabilidades que se le asignan a cada uno.

-¿Con Máximo Kirchner tiene alguna relación?

-No. (N. de R.: se hace una pausa muy larga) Pero le tengo respeto y afecto por lo que significa, como un pilar fundamental, para su madre, o por el orgullo de lo que fue la obra de su padre con su madre.

- A Boudou se lo acusa de no tener autoridad moral para ejercer la presidencia. A usted le ha tocado, como vicepresidente, tener que ejercerla, ¿cuál es su reflexión?

-De alta responsabilidad, como lo marca la Constitución, y hay que ser respetuoso de la institución vicepresidente de la Nación, en cuanto a lo que representa institucionalmente para el país. Hay un equipo de gobierno que sigue adelante con las cuestiones, como me puede ocurrir a mí cuando no estoy en la Provincia, bueno, está el vicegobernador, asume su responsabilidad.

-Mariotto dijo que si le tocase reemplazarlo a usted, trataría de no sobreactuar una visibilidad excesiva.

-Yo lo veo (a Boudou) manejándose de acuerdo con la agenda que va consensuando, o con las instrucciones que recibió en su momento de la Presidenta antes de la intervención quirúrgica. Cada uno tiene su impronta, su manera de ser, su estilo. Yo le preguntaba a Néstor qué necesitaba que hiciera, él me daba instrucciones y yo me adaptaba a lo que era su voluntad. En los períodos de Néstor debo haber estado casi cuatro meses a cargo de la presidencia. El se iba tranquilo, y yo cualquier cosa hablaba con los jefes de Gabinete, con los ministros, lo llamaba a él, es así. Es el rol.

-En estos momentos, ¿el Poder Ejecutivo continúa trabajando bajo la conducción del jefe de Gabinete?

-Sí.

-¿Hoy sería de Zannini?

-Es el rol del equipo. En ese caso era…

-Alberto Fernández.

-Sí, Alberto con los ministros.

-Y en este caso, Zannini tiene ese rol.

-Es un equipo que tiene la Presidenta, en el que están el jefe de Gabinete, el ministro de Economía. El área depende de la agenda. Si es una fábrica, estará Débora, si es ciencia y tecnología, estará Barañao, como estaba el otro día. Es el equipo, y después el vicepresidente está ahí, a cargo del Ejecutivo, y acompaña desde su rol, como hacía yo. Y tenía muy claro cuál era mi lugar, en el sentido de que era una situación puntual.

-¿Más de representación que de ejecución?

-En el caso de Amado es distinto, porque dentro del propio Gobierno tuvo el Ministerio de Economía, tuvo la Anses. Puede ser distinta su visión, su participación sobre los distintos temas. Esto no significa que vaya a tomar decisiones. La Presidenta está, dice el parte médico, caminando en la habitación, y seguramente cualquier consulta o una situación… En esos momentos uno trata de llevarle la menor cantidad de problemas posible, respetar los tiempos y llevar adelante su trabajo. Esto es lo que se va a hacer, se va a actuar con mucha responsabilidad y pido que se actúe también con respeto a la Presidenta en primer lugar, y a todo lo que es el Estado. Tenemos que confiar en las instituciones.

-¿Respeta el pensamiento económico de Boudou?

-La política económica es la que comenzó Néstor, de desendeudamiento, reindustrialización del país, la de vigor al mercado interno y mejor distribución del ingreso. Esos son los pilares fundamentales que Cristina continúa a partir de 2007 en un contexto internacional complicado, y va tomando decisiones superadoras en ese sentido. Para mí, la política económica es ésa, la que yo identifico con este gobierno.

-¿Cómo ve la crisis mundial, la economía en la Argentina, la escasez de dólares, el actual acuerdo con el Banco Mundial?

-El jueves fue muy importante para el país porque también es una demostración clara la voluntad de poner las cosas en su lugar, que el crédito esté al servicio de la inversión pública en cuestiones que tienen que ver con salud, con educación, con infraestructura social. Lo que refinanciamos, después se hace una bola de nieve infernal. Como en una familia, porque ver la deuda no nos deja dormir; a una empresa no la deja crecer, y a un país no lo deja desarrollarse. La economía, en ese sentido, la veo muy clara, muy fuerte.

-Si fuera presidente, ¿seguiría una política de no endeudarse financieramente, no tomaría deuda para renovar deuda?

-Yo le puedo contar lo que está pasando en la provincia de Buenos Aires, porque, si no, pondría las cosas sobre un escenario que daría lugar a otra interpretación. Es la primera vez, en muchísimo tiempo, que la Provincia está desendeudada: debe el 8% de su producto bruto, la mitad de lo que debía cuando yo asumí.

Tiene equilibrio fiscal, tengo municipios desendeudados, con dos o tres nóminas salariales de promedio depositadas a plazo fijo, por parte de los municipios. La mayor coparticipación hacia los municipios, el mayor desendeudamiento de la historia de la Provincia. Esto es una realidad. Cuando hay una toma de deuda, está orientada a que podamos ir aumentando servicios esenciales, agua potable, cloaca, escuelas.

-¿No descarta el endeudamiento manteniendo una relación con el producto bruto que no lo haga insustentable?

-Sí, porque la inversión pública orientada de esa manera es muy dinamizadora del conjunto de la economía. Yo promuevo cada vez más la asociación público-privado en sectores estratégicos. En el tema de la energía, es el camino que se está buscando. Se convocó a Chevron. Empieza a haber inversores: Bulgheroni, Eurnekian. Se está trabajando en estos temas porque, fruto de la demanda, del crecimiento, hay mayor necesidad de los dólares para el tema energético.

-¿No teme que la falta de dólares genere un problema en la economía en los próximos dos años?

-No.

-¿Sus pronósticos no prevén ninguna posibilidad de crisis económica?

-Descarto cualquier tipo de sobresalto desde todo punto de vista. Ya sea vía dólares, o vía inflación o vía recesión… Vislumbro un crecimiento sostenido a partir de donde veo que se están orientando las decisiones.

-¿Cambiará algo después de las elecciones?

-A mí me gusta muchísimo la búsqueda permanente que se está haciendo de la sustitución de importaciones, de lograr cada vez más integración. El otro día tuvimos la inauguración de una fábrica de tractores en General Rodríguez, hemos duplicado la cantidad de parques industriales y se está trabajando en mejorar la competitividad y aumentar la productividad. Esas cosas me parecen centrales, porque de su mano viene mejor empleo, más trabajo, más movilidad social, más clase media.

-¿Imagina cambios en el gabinete económico?

-Yo le puedo hablar de los míos.

-¿Le gustaría que Sergio Urribarri fuera jefe de Gabinete? Otro Sergio que disputa su destino.

-No voy a hacer ningún comentario. Son compañeros gobernadores, todos tenemos otra responsabilidad, un compromiso muy grande, y la Presidenta es la que va definiendo en cada una de las etapas, como lo hago yo en mi gobierno. Los cambios de gabinete los voy introduciendo de cara a lo que veo que hay que renovar en objetivos.

-Hablando de gobernabilidad, ¿qué opina de los llamados entre Macri y Cristina?

-Me gustaría verlo. Promuevo algo más allá del distinto posicionamiento político, porque lo hago permanentemente en la provincia de Buenos Aires. Y es más que evidente que hay agenda de temas con la Capital Federal, hay agendas de Metropolitana. Como yo también lo hago con Mauricio, y también lo he dicho públicamente: la importancia de que el Metrobus se pueda expandir a la Provincia; tenemos en la agenda el tema de la basura. Mi ministro de Seguridad, apenas asumió, habló con Macri para trabajar conjuntamente entre las fuerzas federales, la fuerza de la Ciudad y la fuerza de la provincia de Buenos Aires.

-¿Metrobus bonaerense?

-Si hay 3 millones de personas que se trasladan de un lado para el otro, no puedo decir “esto termina acá” porque lo implementó otro. Yo actúo sin mezquindades.

-Si fuera presidente en 2015, ¿le gustaría que Macri ocupase algún puesto?

-En este momento, en estas circunstancias, quiero ser más prudente que nunca, más responsable, y no hablar de hipotéticos escenarios de 2015.

-¿Por qué al PRO le cuesta tanto entrar en la provincia de Buenos Aires?

-Porque en la Provincia se ha hecho un gran trabajo con el gobierno nacional. El 70% de los dirigentes que están compitiendo fue electo en la boleta con Cristina y conmigo en 2011.

-En la provincia de Buenos Aires se originó el 17 de octubre, y este 17 de octubre estaba prevista la apertura de SIAM con Cristina Kirchner. ¿Usted va a representarla?

-Se está definiendo por estas horas. La inauguración se hace o se espera la vuelta de la Presidenta. Es un hecho muy trascendente que se recupere una fábrica emblemática como SIAM. También es muy significativo por la sustitución de importaciones de lavarropas, heladeras, que cada vez se están produciendo más en el país. Y eso va a tener un gran impacto social, laboral en Avellaneda. Es una buena idea festejar el Día de la Lealtad abriendo una fábrica como SIAM después de tantos años.

-Hábleme del caso de Araceli Ramos.

-Está en plena investigación. Está la detención de este psicópata, chacal, asesino, bestia. Desde las cinco de la mañana estoy en eso; me llamaron porque había aparecido el cadáver, y que todo indicaba…

-Esto es en el partido de Tres de Febrero. ¿Es correcto que el candidato de Massa en Tres de Febrero era el chofer de Barrionuevo, y que era stripper?

-Escuché algunas cosas, pero no voy a caer en la descalificación de nadie por ninguna historia personal ni por quién tiene el otro espacio. Yo tengo que buscar que en la Provincia la elección se desarrolle en la mayor normalidad, paz y tolerancia social porque el día después de la elección hay que seguir gobernando para todos los municipios, para todos los habitantes de la Provincia.

-¿Podríamos decir que el 30 de octubre arranca la campaña de Scioli 2015?

-El 30 de octubre sigo gobernando porque ésa es mi responsabilidad. Y en 2015 será 2015. Ahora es el 30 octubre de 2013. Y después vendrá 2014. El secreto de mi carrera política ha sido siempre el mismo. Hacer lo mejor posible el trabajo que la gente me encargó. Es un método que me ha dado resultado, por ahí de la disciplina del deporte y la experiencia personal. ¿Cuál va a ser la mejor carta de presentación para presentarme a otra responsabilidad?

-¿Su mejor campaña será ser mejor gobernador?

-Es el trabajo que tengo que hacer.

-¿Hay algo que no le haya preguntado y que quiera agregar?

-No, muchas gracias.


Jorge Fontevecchia