POLITICA TRAS LA POLEMICA POR LOS HOLDOUTS

Scioli irá con proyectos que lo alejan del kirchnerismo

Tiene en carpeta medidas como la baja de la edad de imputabilidad o el aumento a penas para los barrabravas, que ya habían sido rechazadas por el oficialismo.

Foto:Cedoc

“Los conocemos de memoria, sabemos qué cosas puede hacer Scioli que los irrita y cómo responden”, explica un hombre de confianza del candidato a presidente del Frente para la Victoria, sobre el inestable vínculo que el gobernador bonaerense mantiene con el kirchnerismo. La frase continúa aclarando que, a pesar de los enojos de algunos dirigentes ultrakirchneristas que se resisten a la “Ola Naranja”, Daniel Scioli no dejará de moverse con gestos de autonomía en ciertos temas.

El candidato del oficialismo sabe que en 2016 puede encontrarse con un Congreso en el que su propio bloque sea quien trabe sus proyectos. En este sentido, ya hay dos iniciativas con las que el gobernador insistirá en caso de resultar electo.

Una de ellas es el proyecto Armas cero, que en plena campaña de 2013 presentó el entonces candidato a diputado nacional Martín Insaurralde. El endurecimiento de penas y el planteo de bajar la edad de imputabilidad provocó fuertes críticas del bloque oficialista que terminó archivando la norma redactada por el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal.

El otro proyecto que frenó el kirchnerismo el año pasado y que Scioli planea reflotar fue también presentado por Insaurralde y elaborado por el secretario de Deportes del gobernador, Alejandro Rodríguez. Se trata de la iniciativa contra la violencia en el fútbol en la que se propone una modificación del Código Penal para castigar con hasta ocho años de cárcel a los barrabravas. En caso de ser electo, Insaurralde será el encargado de defender ambas normas en nombre del Ejecutivo nacional.

La política económica es el área en la que se evidencian las mayores diferencias. Fue el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien encendió las últimas críticas K al asegurar desde Nueva York que “hay que pagarles a los fondos buitre”. Ante las críticas que llegaron hasta del jefe de Gabinete y candidato a Gobernador, Aníbal Fernández, Scioli prefirió no meterse en la arena política y hacer una defensa suave del mandatario. El mensaje para tranquilizar a los sectores económicos ya había sido enviado con éxito.

Semanas atrás, los equipos de campaña del candidato a presidente recibieron distintos focus group (estudios de opinión cualitativos) en los que se desprendía que debía comenzar a reconocer los problemas económicos y mostrar que tiene soluciones para ellos. Es así que en los discursos de Scioli aparecieron las palabras “inflación” y “cepo” seguidos de los planes para eliminarlos gradualmente. También puede crispar al gobierno la reciente reunión que mantuvo con representantes de Clarín.

Un ensayo bonaerense. Scioli conoció la oposición del oficialismo como gobernador. Autarquía financiera del Poder Judicial, la creación de la Policía Judicial y la ley de regionalización fueron algunas de las iniciativas que no pudieron avanzar en la Legislatura por la desaprobación del Frente para la Victoria. La Policía Local que el gobernador convirtió en caballito de batalla de su campaña también fue cuestionada en un principio. Incluso, el gobernador sabe que si llega a la presidencia  puede encontrarse con iniciativas contra su gestión lanzadas por el kirchnerismo. En la provincia, el kirchnerismo impulsó la creación de una comisión para investigar el crimen de Candela Rodríguez, hasta pedidos de informes sobre los contratos con la empresa del juego Boldt, y por los gastos de publicidad. Nada de esto, le impidió convertirse hoy en el candidato kirchnerista.



Rosario Ayerdi