POLITICA CAMPAÑA

Scioli y Zannini tuvieron su bautismo político en Córdoba

Por Ariel Bogdanov |  Toda la intimidad del primer acto de campaña de los candidatos del oficialismo, desde adentro. 

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Foto:Ariel Bogdanov

Daniel Scioli y Carlos Zannini tuvieron su bautismo político en Córdoba donde presentaron su fórmula de cara a las próximas elecciones presidenciales. El binomio oficialista aprovechó la ocasión para brindar su apoyo a la postulación de Eduardo Accastello-Cacho Buenaventura como los candidatos del Frente para la Victoria en los comicios para gobernador que se disputarán en menos de dos semanas en Córdoba. 

En el gigantesco salón de “Forja”, unas ocho mil personas se dieron cita en el complejo que habitualmente recibe a las bandas cuarteteras cada fin de semana. Aunque la convocatoria fue muy buena (se habla de entre seis mil y diez mil personas, según la fuente), lo concreto es que el salón no lució repleto y la oposición lo utilizó a su favor con algunas “chicanas” en redes sociales. 

Para la ocasión se montaron varias pantallas gigantes para que aquellos menos afortunados con los lugares no se perdieran ningún detalle de lo que iba ocurriendo sobre el escenario. En las afueras varios carros de choripanes ayudaban a combatir el intenso frío que azota a Córdoba y al resto del país. En los improvisados puestos se entregaba el sándwich patrio por excelencia a los concurrentes, muchos de los cuales llegaron en decenas de colectivos que arribaron al lugar y estacionaron en las calles colindantes al predio.

Pasadas las 18.30 hs y tal cual estaba previsto Scioli y Zannini subieron al escenario bajo una estruendosa arenga del locutor militante Claudio Orellano, ex cara de Crónica TV. Junto a ellos se ubicaron de pie frente a la multitud Accastello, “Cacho” Buenaventura, Jorge Taiana y Eduardo Fellner.Un poco más atrás, sentados sobre el escenario se ubicaron el radical Leopoldo Moreau, diputados nacionales, algunos candidatos a intendentes del Frente para la Victoria, legisladores departamentales, gremialistas y dirigentes locales quienes no perdieron ocasión de levantarse, aplaudir y marcar en el aire la V de la victoria con los dedos de la mano.

Uno de los más ovacionados a la hora de hablar fue Buenaventura. El humorista habló de sus orígenes, y sus ganas de “cambiar esta realidad”. Por momentos en su discurso pareció criticar timidamente a De la Sota, su amigo hasta hace muy poco tiempo, momentos en que era la cara visible de los spots de algunas de las principales compañías estatales. 

Luego fue el turno de Accastello quien anunció que de ser gobernador, entre otros puntos bajará el costo del transporte a la mitad del valor actual (quedaría en poco más de 3 pesos), estatizará Aguas Cordobesas y “recuperará la fabrica aeronáutica en Córdoba”, punto que al menos llamó la atención ya que Fadea actualmente está bajo la órbita del gobierno nacional y es duramente criticada al punto de ser calificada como “la agencia de empleo de La Cámpora”.

Tras Accastello habló Carlos Zannini, muy arengado por el público. El “Chino” apeló a las fibras más íntimas de los cordobeses. En su discurso, escuchado en silencio durante todo el transcurso del mismo, hizo referencia al ex dirigente obrero Agustín Tosco, al “Cordobazo”, a Obregón Cano, y hasta contó una anécdota donde narró las torturas sufridas en el D2, uno de los centros clandestinos de detención más duros de la última dictadura militar en la provincia. “Desde allí me juramente que iba a hacer lo posible por un mundo sin tortura. Estoy orgulloso de formar un proyecto político sin venganza. Ese es el tipo de persona que soy” arengó. 

Tras su discurso, Zannini bebió abundante agua y se abrazó con sus correligionarios que lo felicitaron por sus palabras. Juntos se aprestaron a ver el nuevo spot televisivo de Scioli que conjuga escenas de su pasado como motonauta con imágenes de su tarea como gobernador.

El propio Daniel Scioli cerró la lista de oradores con un discurso en el que buscó mostrarse más cristinista” que nunca. En su alocución destacó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “nos deja un país desendeudado que permitirá potenciar las economías regionales”.  

El acto finalizó pasada las 20 con un sinnúmero de abrazos entre todos los dirigentes mientras en los parlantes sonaba “Yo creo”, el tema de Ricardo Montaner elegido por el sciolismo para su acto de campaña.



Ariel Bogdanov