POLITICA LOS DETALLES DE LA MANIOBRA

Se cierra el círculo de los “lavadores” de dinero en la causa contra Báez

El juez Casanello procesó al magnate Molinari como cómplice de Fariña y Elaskar. Apuntó a sus colegas al explicar los problemas para avanzar.

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La causa contra Lázaro Báez dio un nuevo giro para cerrar el círculo de los supuestos lavadores del dinero del empresario. El juez federal Sebastián Casanello procesó al magnate Carlos Juan Molinari y al empresario Roberto Jaime Erusalimsky como autores del delito de lavado de activos.

Molinari, un millonario de peso en el negocio inmobiliario local y de los Estados Unidos, es dueño de Real Estate Investments Fiduciaria SA. Ahora se suma a la supuesta red de lavadores que integrarían Leonardo Fariña y Federico Elaskar. Pero resta establecer las pruebas que determinen que el dinero lavado sería de Báez.

El juez enumeró una serie de causas abiertas en distintos juzgados contra Lázaro que, de avanzar, podrían darle la prueba de que el empresario manejó dinero de origen ilícito: supuestos sobreprecios en obra pública, fraude fiscal, contrabando, etc. Pero tras buscar esas causas –muchas llevan años abiertas–, se encontró con que ninguna “ha alcanzado el grado de sospecha para el dictado de condena, acusación o procesamiento”.

El magistrado determinó que tanto Molinari como Erusalimsky le habrían facilitado a Fariña sus estructuras patrimoniales para que éste pudiera canalizar importantes sumas de dinero de origen delictivo. La clave fue Juan Suris, el empresario procesado por narcotráfico y fraude fiscal que hacía negocios con Fariña desde Bahía Blanca. Ese caso dio los indicios de que Fariña manejó dinero sucio.

Fariña y Elaskar están procesados por presunto lavado desde mayo. Fariña está preso por evasión agravada. Ambos estaban vinculados comercialmente con Molinari. Fariña era su “empleado” y cobraba $ 6.500. Molinari habría pagado $ 1.957.611 para costear el casamiento de Fariña con la vedette Karina Jelinek y Real Estate Investments Fiduciaria SA compró, en enero de 2011, una Ferrari California que usaba Fariña. Pero el juzgado pudo probar una serie de operaciones que delataron a los sospechosos y sostiene que el dinero que “pagó” Molinari era de Fariña.

Hay documentos que demuestran que Fariña compró a Molinari acciones por US$ 1 millón de una sociedad radicada en Estados Unidos, y un inmueble en Avenida del Libertador. Uno de los documentos más llamativos es una planilla Excell en la que Molinari ajusta cuentas con Fariña por grandes sumas de dinero y escribe las iniciales LJF (Leonardo Jorge Fariña) junto a las sumas que le correspondían al “valijero” de Báez.

En cuanto a Elaskar, durante un allanamiento se secuestró un documento en el que SGI pide al consulado de Estados Unidos una visa para Fariña con el fin de que éste pudiera viajar a Florida junto con Molinari en un avión privado para realizar negocios. Fariña fue quien acercó a Báez como cliente de SGI. Esa financiera, según declaró Elaskar –aunque luego se retractó–, sacó del país alrededor de 50 millones de euros negros de Báez al exterior. Erusalimsky está vinculado a la compra de un campo en Mendoza por US$ 5 millones que hizo Fariña en diciembre de 2010 en comisión (a nombre de otra persona) y sin indicar el origen de los fondos



Emilia Delfino