POLITICA TENÍA 74 AÑOS

Sepultaron a María Julia Alsogaray en el cementerio de Recoleta

En declaraciones a la prensa, su hijo la consideró una “perseguida política”. Quiénes la despidieron. Galería de imágenes.

Los restos de María Julia Alsogaray fueron trasladados al cementerio de Recoleta, donde será sepultada.
Los restos de María Julia Alsogaray fueron trasladados al cementerio de Recoleta, donde será sepultada. Foto:DyN

La ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray fue sepultada este lunes al mediodía en el cementerio de la Recoleta, mientras que su hijo Alvaro declaró que fue una "perseguida" tras los varios juicios que afrontó por delitos de corrupción que la llevaron a estar presa.

"Estaba tranquila, peleó hasta el final, nunca se escondió, defendió lo que ella creía. En los últimos doce años se probaron las falsedades que se dijeron. Creo que no hay peor ciego que el que no quiere ver", afirmó Alvaro Erize, en la puerta de la sala velatoria del barrio porteño de Palermo.

Cuando los periodistas le preguntaron si creía que su madre fue una "perseguida", el hijo de María Julia Alsogaray respondió: "Sí, ¿pero qué diferencia hay? A mí ya no me hace diferencia hablar de esto". 

Tanto al velatorio como al cementerio de la Recoleta se acercaron fundamentalmente familiares y amigos, pero no gente del ambiente político.

En los avisos fúnebres del diario La Nación la despidieron el empresario Cristiano Ratazzi, su ex compañero de Gabinete José Armando Caro Figueroa y Alberto Albamonte, ex diputado de la UCEDE y hoy empresario hotelero, entre otros.Al cementerio llegó también el ex gobernador correntino José Antonio Romero Feris.

 Nacida en una familia patricia de Buenos Aires e hija del ex ministro de Economía y creador de la UCEDE Alvaro Alsogaray, María Julia falleció ayer a los 74 años por problemas de salud que la llevaron a varias internaciones.

Durante el gobierno de Carlos Menem fue designada secretaria de Medio Ambiente, donde se desempeñó durante ocho años, y fue interventora en las empresas estatales con destino a privatizar: ENTEL y SOMISA, la compañía telefónica y siderúrgica, por las cuales años después debió dar respuestas ante la justicia.

Alsogaray cosechó en la última década cuatro condenas en su contra por delitos que implican corrupción y pasó casi dos años detenida en un destacamento policial de Palermo por una sentencia a tres años y medio de prisión por enriquecimiento ilícito.

Desde finales de 2016, Alsogaray gozaba de libertad condicional pero seguía sujeta a varios procesos judiciales en su contra.