POLITICA POR QUE NO QUIEREN PRIMARIAS

Temor kirchnerista a que los intendentes abandonen a CFK

Los intendentes que están alineados con una eventual candidatura de Cristina Kirchner se reunieron anoche en la sede del PJ en la calle Matheu para seguir afinando una estrategia que deje afuera de competencia al ex ministro del Interior Florencio Randazzo.

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner Foto:Cedoc

Los intendentes que están alineados con una eventual candidatura de Cristina Kirchner se reunieron anoche en la sede del PJ en la calle Matheu para seguir afinando una estrategia que deje afuera de competencia al ex ministro del Interior Florencio Randazzo.

La insistencia de la ex presidenta para evitar una interna tiene explicación: un temor, basado en antecedentes reales, a que los jefes comunales tengan una militancia “ambigua” para salvarse en sus distritos, que perjudique su candidatura en favor de la de Randazzo.

Si bien Cristina Kirchner sostiene que con reglas transparentes ella debiera ganarle al ex ministro en cualquier escenario, piensa que una traición al mejor estilo de los barones del Conurbano puede terminar por sepultar su sueño de ser candidata en octubre.

El kirchnerismo padeció en carne propia esa “traición” varias veces. En 2009, con Néstor Kirchner como candidato testimonial, el Frente para la Victoria fue vencido por una alianza entre Mauricio Macri, Francisco De Narváez y Felipe Solá. Después de la ajustada derrota, en la Casa Rosada K sacaron números y se dieron cuenta de que los intendentes habían promocionado en su distrito la candidatura opositora para obtener votos oficialistas y opositores, y eso terminó por hundir las chances kirchneristas en plena pelea con el campo.

En 2013, otra legislativa, los intendentes que incluso siguen hoy con Cristina Kirchner y alientan su candidatura, mostraron llamativas contradicciones entre la cantidad de votos que obtuvieron ellos y la que obtuvo la lista de diputados nacionales que impulsaba la entonces presidenta.

Un artículo que publicó PERFIL ese año reveló los casos de Patricio Mussi (Berazategui), Mario Secco (Ensenada) y Jorge Ferraresi (Avellaneda). En todos los casos, salvo en el último, la diferencia entre la boleta nacional y la local fue sustancial.

En otras palabras, los jefes comunales mandaron a cortar boleta para que los que no eran kirchneristas sostuvieran la lista de concejales que promovía cada intendente aún si a nivel nacional votaban por Sergio Massa.

En Berazategui, en esa elección, la lista de diputados nacionales obtuvo el 43,5% contra el 51,4% que se llevó la de concejales. En Ensenada, la lista local sacó el 49,4% y la nacional el 35,7%. En Avellaneda, la de concejales obtuvo el 39,2% y la de diputados nacionales el 35,8%. Esos números son los que utiliza Cristina Kirchner para desconfiar de los intendentes que hoy apoyan su candidatura a senadora por la provincia de Buenos Aires.

En el encuentro de anoche, varios intendentes interpretaron que están en un callejón sin salida. “Con Cristina no podemos avanzar, porque dice que va por afuera si Randazzo compite. Y con Randazzo tampoco, porque quiere interna sí o sí”, explicó uno de ellos a este diario. Muchos de ellos no son fanáticos de la postura cristinista y plantean que, en un caso eventual, habría que darle la interna al ex ministro. Pero falta una semana para la inscripción de las alianzas y eso en el mundo peronista es una eternidad.