POLITICA LA DIRIGENTE HABLO DESDE SU CASA

“Tengo 24 cámaras que me vigilan y me obligan a salir al balcón tres veces al día”

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Controlada. Sala tiene vigilancia permanente.
Controlada. Sala tiene vigilancia permanente. Foto:cedoc perfil
Milagro Sala recibió ayer la visita del ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra y de la periodista Cintia García, que le hizo un reportaje para su página web. “Ella está tranquila”, confiaron desde su entorno a PERFIL.

Sala, que está en El Carmen, a 30 kilómetros de la capital provincial, denunció que las condiciones de su prisión domiciliaria ya violan la cautelar de la CIDH. “Tengo 24 cámaras que me vigilan constantemente. Me llaman por teléfono todo el tiempo para asegurarse de que estoy adentro. Tengo una tobillera y me obligan a salir al balcón tres veces durante el día”, le explicó a la periodista.  
La líder de la Túpac Amaru acusó al gobernador Gerardo Morales de digitar la decisión judicial que la obliga a volver a la cárcel. “La Justicia de Jujuy está a la orden de Morales. Siento que me quiere poner una mordaza, no quiere que hable de elecciones”, se quejó.

Sala enfrenta varios procesos judiciales por enriquecimiento ilícito y asociación ilícita.

La Justicia le atribuye haberse apropiado de fondos estatales que estaban destinados a que su cooperativa construyera viviendas sociales. También le adjudica episodios violentos y extorsivos. Varios juicios están por comenzar.

Para Sala, el macrismo actúa como la última dictadura militar “donde son ellos mismos los que deciden quiénes van presos”. La dirigente social reclamó también la aparición de Santiago Maldonado. “No puede haber una desaparición forzada en democracia”, se quejó. Sala dijo que la razón por la que está enfrentando los procesos judiciales es que Morales no le perdona haberse acercado al kirchnerismo y no haber pactado con las corporaciones de la construcción. También acusó a algunas organizaciones sociales que hoy acompañan la gestión del gobernador de estar “corrompidas” por Morales. Sala seguirá en su casa hasta que se decida si el fallo del viernes queda firme.