POLITICA DETRAS DEL ENCUENTRO

Tiene cinco años y ya es eje de la comunicación política

Antonia, la hija de Macri y Awada, fue centro del acercamiento con el Papa y de la difusión oficial.

Citta aperta. El matrimonio, con Antonia y con Valentina, hija de una pareja anterior de Awada.
Citta aperta. El matrimonio, con Antonia y con Valentina, hija de una pareja anterior de Awada. Foto:Presidencia

Con cinco años recién cumplidos, Antonia pasó a ser un factor importante de la comunicación oficial. Y ahora también de la política internacional del gobierno PRO. La hija de Mauricio Macri y Juliana Awada fue una de las protagonistas de la cumbre papal. Su presencia, junto a la de familia ensamblada del Presidente y su actual esposa, realizó un aporte clave al tono decontracté de la reunión con el Papa.

“Fue un momento muy gracioso. El Papa se rió mucho con el cuestionario de Antonia”, contó Macri en la conferencia de prensa posterior. Se refería a una serie de preguntas que su hija menor le hizo a Francisco, en una performance tan simpática como aparentemente preparada. Hace un par de semanas, la niña había acompañado a Macri en su ronda de timbreos por el conurbano bonaerense.

Según la versión que ayer dio el Presidente, las consultas que Antonia le hizo a Francisco fueron: “Si él tenía papás, si dormía así vestido y que comía”. A lo que el líder de la Iglesia Católica respondió respectivamente: “Sí, pero están en el cielo; no, duermo en pijama; la misma comida que vos”.

En la conferencia de prensa, de 24 de minutos, Macri explicó que “Antonia no se acordaba que ya lo había visto hace dos años”. El Presidente se refería al encuentro que tuvo con Francisco cuando todavía era jefe de Gobierno porteño y el Papa le reclamó: “Tráigame a Antonia”.

La niña, a su vez, fue la única que, al igual que el Papa, estuvo vestida de blanco en su visita al Vaticano: tenía vestido blanco y un saquito al tono. El Presidente, Awada, Agustina Macri (hija del primer matrimonio de Macri) y Valentina Barbier (hija de 13 años de la primera dama y el conde belga Bruno Barbier) optaron por un look de negro riguroso.

Agustina Macri, la mayor de los cuatro hijos del Presidente (la tuvo junto a su ex esposa Ivonne Bordeu), pareció ser la más tímida de los invitados al Vaticano. Si bien la presencia de la familia ampliada de Macri apuntaba a sumarle fluidez a la audiencia, a Agustina (de 35 años) se la vio algo incómoda en las fotos. 

Con histórico perfil bajo, se desvió del camino empresarial y político de su rama paterna. Estudió Sociología en la UBA, pero finalmente se decidió por la dirección cinematográfica. Pasó un tiempo en Barcelona, donde estudió Creación de Documentales; y en 2008 hizo un documental para retratar el deterioro del Teatro Colón en su centenario. Lejos de ser una crítica a la gestión de su papá, quien por entonces recién asumía en el gobierno porteño, el film fue un puntapié para las obras de restauración. 

Después, Agustina Macri trabajó con directores argentinos reconocidos, como Daniel Burman y José Luis Marqués. Y ahora planea hacer su debut como directora de ficción, con una película basada en el libro Amor y anarquía, de Martín Caparrós.