POLITICA

Todas las fotos y la intimidad de la audiencia privada entre el papa Francisco y Mauricio Macri

La reunión estuvo encorsetada por un marco de formalidad y protocolo. Los regalos, el convite de Macri y los desencuentros del pasado. 

"Buenos días señor presidente, ¿Cómo le va?". "¿Cómo está Francisco, un gusto". Sin tuteos, así arrancó el reencuentro privado entre el papa Francisco y el presidente, Mauricio Macri. La reunión estuvo encorsetada por un marco de formalidad y protocolo.

Macri se permitió algunas sonrisas, que no fueron correspondidas por el Sumo Pontífice. Tras tocar temas de mutuo interés como la lucha contra la pobreza, el narcotráfico, la reconciliación de los argentinos, el presidente lo invitó a visitar la Argentina, pero el Papa declinó el convite por "porque mi agenda no lo permite, pero lo haré lo antes posible".

“Le comenté mi gran preocupación por unir a los argentinos, dejar atrás los rencores y trabajar en agenda común de futuro para resolver los problemas del país, especialmente la pobreza y el narcotráfico”, señaló el Presidente, en un comunicado de prensa.

El contexto, la Biblioteca del Palacio Apostólico, tampoco contribuyó a romper la parquedad del encuentro. Las pasadas reuniones con la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, habían tenido lugar en su residencia de Santa Marta, donde se permitieron intercambiar sonrisas y hasta bromas de ocasión. 

“Le dije que espero seguir trabajando junto a la Iglesia argentina en este tema, ir virando a un país de pobreza cero y por ese motivo fue muy importante haber coincidido en la importancia de estar juntos y unidos”, señaló Macri. “El Papa me dijo que tenga paciencia, que no dude enfrentar los problemas graves de fondo que tiene la Argentina y señaló al narcotráfico y corrupción”, agregó.

También realizaron un repaso de “cómo está el mundo” y el Jefe de Estado argentino le garantizó que continuará desarrollándose el programa Scholas en el país sobre el cual el Papa está muy interesado.

Macri reconoció que "todo fue muy cordial" y asumió que "años atrás parecía imposible imaginar este encuentro cuando él era Obispo de Buenos Aires y yo Jefe de Gobierno”. Si bien no hay imposibles, la reunión entre el Papa y Macri pareció transitar por esa sinuosa cornisa debido al último polémico gesto del Sumo Pontífice con Milagro Sala y dos desencuentros del pasado que no logran cicatrizar

Presentes. El Presidente le obsequió a Francisco una cruz, un poncho y varios CDs de música y le hizo referencia al crecimiento que está experimentando el chamamé en la Argentina.

A su vez, el Papa le regaló el Medallón del Olivo y la encíclica laudato sí (alabado sea) y comentó que “el olivo representa la unión, y eso es lo que todos queremos”.

Comitiva. Macri asistió a la Santa Sede acompañado por su esposa, la Primera Dama Juliana Awada; el jefe de Gabinete Nacional, Marcos Peña; la canciller Susana Malcorra, el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el secretario de Culto, Santiago de Estrada, y el embajador argentino en el Vaticano, Eduardo Pfirter.

Acompañaron al Primer Mandatario los gobernadores de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, de Salta, Juan Manuel Urtubey, y de Mendoza, Alfredo Cornejo.

Los quiebres en la relación. A fines de 2009, el por entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, resolvió no apelar un fallo en favordel matrimonio igualitario que permitió el casamiento de Alex Freyre y José María Di Bello. 

La distancia se prolongó cuando septiembre de 2012, Macri decidió reglamentar el protocolo habilitante para los abortos no punibles en la Ciudad.  

          



Redacción de Perfil.com