POLITICA RETROCESO POLEMICO EN LA PROVINCIA

Tras las presiones, Vidal da marcha atrás con la suba del impuestos al juego

El aumento de Ingresos Brutos fue eliminado del proyecto de presupuesto. Angelici encabezó el lobby para revertir la medida.

Salas. Existen 46 bingos repartidos en 32 distritos de la provincia de Buenos Aires.
Salas. Existen 46 bingos repartidos en 32 distritos de la provincia de Buenos Aires. Foto:cedoc
Los llamados se intensificaron veinte días atrás, cuando los empresarios del juego de la provincia de Buenos Aires comenzaron a sentir que la promesa de la gobernadora María Eugenia Vidal de aumentar los Ingresos Brutos a los bingos se haría realidad con la confección del presupuesto 2017 que ingresaría días más tarde en la Legislatura bonaerense.

El empresario Daniel Mautone fue uno de los primeros en movilizar a los “patrones” del juego . La gobernadora ya había frustrado el traslado de una de las salas de bingo que controla cuando quiso mudar el local dentro de Lomas de Zamora (de Temperley a Puente La Noria, zona en la que lograría mayores ganancias). En una conversación con otro binguero, Mautone se quejaba por que ahora Vidal aumentaría del 12% al 22% la alícuota que se cobra a los 46 bingos que funcionan en la Provincia. No estaba tan equivocado, ya que según el borrador que llegó a confeccionar el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, el aumento pasaría del 12% al 19%.

Las quejas comenzaron a llegar al celular de Daniel Angelici, quien además de ser amigo del presidente Mauricio Macri, llegó a ser uno de los principales empresarios del juego de la Argentina. No sólo su socio Mautone pedía que frene el aumento, sino que los llamados llegaban desde la empresa española Codere, la mayor operadora de salas de bingos en la Provincia (controla 14 salas), hasta de los dueños de bingos del interior, que aseguraban que con el aumento previsto debían cerrar sus negocios. Los empresarios aseguran que en la actualidad, la provincia de Buenos Aires es la que recibe el canon más alto (34%) del país, sumado al 12% de Ingresos Brutos, 1,2% de impuesto al cheque y 2% que destinan a las instituciones de bien público.

Los bingueros le hicieron llegar el mensaje a Lacunza y hasta desafiaron con judicializar el aumento que planeó Vidal. El ministro de Economía escuchó la queja de los actores del juego y su decisión de avanzar con una medida judicial por resultar “un aumento confiscatorio”. Con Angelici a la cabeza, los bingueros consiguieron que Vidal diera marcha atrás. A Lacunza sus colaboradores lo escucharon quejarse porque los empresarios del sector “se están llenando de plata” pero igual desplegaban un lobby feroz.

Pelea legislativa. El freno al aumento que consiguieron los bingueros por parte de Vidal buscará ser salteado en la Legislatura por otros bloques. Desde el Frente Renovador, Massa dio vía libre para avanzar (por ahora sólo desde lo discursivo) contra los bingos. En la Legislatura descansa un proyecto del ex legislador Walter Martello en el que se plantea modificar la suma que se destina a la “devolución en premios” para que una parte vaya a las arcas de la Provincia. Con esto, se evitaría que los empresarios judicialicen el aumento por ser confiscatorio. “Parece el mundo del revés, Vidal no les sube los impuestos a los bingueros, pero sí a los bonaerenses con el inmobiliario rural y urbano. El aumentar los Ingresos Brutos al juego fue una promesa de campaña de Vidal, sin embargo no lo aplica. En cambio, se prevén aumentos de los inmobiliarios rurales, y también urbanos de aproximadamente un 38%”, aseguró el diputado del Frente Renovador Pablo Garate.

Desde el GEN que responde a Margarita Stolbizer están trabajando con otros bloques para lograr el aumento. “Vamos a insistir con el aumento a los Ingresos Brutos a los bingos. Le creemos a la gobernadora cuando asegura que no existe ninguna connivencia con el juego, por lo tanto no debería ser un problema aumentarlo para achicar el déficit y aliviar el impuesto inbobiliario rural y urbano a los sectores de pocos recursos”, sostuvo el diputado Marcelo Díaz.


Los intendentes piden su parte

En la actualidad existen 46 salas de bingo distribuidas en 32 distritos de la provincia de Buenos Aires. El aumento de impuestos al juego no sólo puso en alerta a los empresarios, sino también a los intendentes que poseen salas en sus territorio. Sucede que la Provincia iba a recaudar cerca de $ 1.500 millones más, pero ese aumento no llegaría a los municipios. A los intendentes apenas les llega un porcentaje por coparticipación del juego y los distritos que tienen salas no reciben ningún diferencial por tener máquinas tragamonedas, sino que el dinero se reparte por igual para los 135 distritos bonaerenses (durante este año, cada distrito apenas llegó a recibir $ 4 millones). “Los bingueros hacen su negocio, la Provincia recauda y nosotros nos quedamos con los conflictos sociales que genera el juego”, es la queja de los alcaldes, que la única ventaja que encuentran de tener bingos en sus distritos es la de generar empleo y la tasa municipal que se les cobra.