POLITICA CONFLICTO DE INTERESES

Un funcionario irrumpió furioso en la Oficina Anticorrupción

Juan Félix Marteau es coordinador de Combate del Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo. Clarín, blanqueo de capitales y golpes.

Marteau
Marteau Foto:Cedoc
Juan Félix Marteau es uno de los funcionarios que aterrizaron en la gestión desde el mundo privado y que viene siendo denunciado por supuestos conflictos de intereses. Pero, a diferencia del resto de sus pares, cuando se enteró de que la Oficina Anticorrupción le había abierto un expediente, enfureció y se presentó en el organismo para pedir explicaciones.

Las versiones llegan incluso a relatar que Marteau entró al despacho de Laura Alonso, la titular del organismo, pegándole una patada a la puerta, pero ella no estaba en ese momento. Y que fueron los empleados los que tuvieron que pedirle que se retirara. 

En diálogo con PERFIL, el coordinador nacional de Combate del Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo, que depende del Ministerio de Justicia, negó haberse presentado con agresividad, e incluso destacó haber sido “muy bien atendido por los funcionarios de la OA”. En el organismo, en tanto, se limitaron a informar que Marteau se presentó para “consultar sobre su expediente” y que “se le dio vista”.

Este abogado, especializado en la lucha contra el lavado de activos, tiene antecedentes que dan muestra de un perfil agresivo. En abril, durante una conferencia en el campo de polo, se cruzó con un abogado de un banco que lo insultó, y él respondió con un golpe, lo que derivó en una denuncia judicial. Marteau en su momento lo negó y dijo que lo había empujado sin intención. Fue frente a varios testigos. 

Marteau presentó el viernes pasado su descargo ante la OA, en el que desmiente haber sido abogado de Clarín y el JP Morgan en causas por lavado, tal como habían denunciado diputados del kirchnerismo.

Reconoce haber tenido a Clarín de cliente, pero asegura que renunció a todos los casos que tenía abiertos y que podían ser motivos de incompatibilidad. Pero el tema que despertó mayor resquemor, incluso en sectores del Gobierno, es que desde el estudio de abogados que lleva su nombre se promocionó asesoramiento para el blanqueo de capitales: a importantes funcionarios les llegó el mail del bufete. Marteau se defiende y sostiene que él ya no es parte del estudio y que los abogados que quedaron son los que mantienen la firma con su marca.

En el descargo, además, asegura que “jamás” ha utilizado “instalaciones o servicios del Estado para beneficio propio”, y que el cargo que él desempeña “no tiene competencia funcional directa”, por lo que está “imposibilitado de facto” de favorecer a empresas del sector privado. Ahora es el turno de la OA de darle alguna recomendación o cerrar el expediente. Entre íntimos, Marteau anticipa: “No me dejo correr por nadie”.