POLITICA NEXO CON LA CASA ROSADA

Un nuevo cruce de llamados complica a Oyarbide y al segundo de Zannini

Una prueba revela que hubo contacto entre ambos antes del allanamiento a la financiera ligada al subsecretario Carlos Liuzzi.

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Foto:Cedoc

Un nuevo cruce telefónico compromete al juez federal Norberto Oyarbide y al subsecretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Liuzzi.

En el expediente que instruye el juez federal Luis Rodríguez, que investiga a ambos por la suspensión de un allanamiento en una financiera, los cruces de llamados del 19 de diciembre de 2013 revelaron una conversación de alrededor de dos minutos, cuya existencia no se conocía. Oyarbide sobreseyó a Liuzzi por enriquecimiento ilícito a principios de 2013. Pero lo que los unía no se terminó entonces.

Una parte de esta historia ya es conocida. Oyarbide lo reconoció ante sus superiores en un escrito en el que intentó explicar por qué había levantado el allanamiento del 19 de diciembre. Según consta en los cruces telefónicos, ese día, alrededor de las 15, Liuzzi tomó su teléfono celular, que termina en 7370, y llamó a un número asignado a la custodia de Oyarbide, que termina en 8447. El juez siempre utiliza los celulares que se les asignan a sus custodios. El funcionario le dijo que, por orden de su juzgado, una brigada de la Policía Federal estaba allanando la financiera Propyme, de su amigo Guillermo Greppi, y que dos subcomisarios estaban pidiendo sobornos de entre $ 2,5 millones y US$ 300 mil en nombre de Oyarbide y su secretario Carlos Leiva. Tras el llamado, el juez suspendió el procedimiento.

Cuando se conoció el hecho, ambos quedaron imputados en una causa por supuesto prevaricato, ya que el magistrado levantó un allanamiento, que él mismo había ordenado, por la llamada de un funcionario del Gobierno.

Además, Oyarbide acumuló otros cuatro pedidos de juicio político por sus nexos con Liuzzi. La relación entre ambos quedó bajo la lupa. Este nuevo cruce telefónico al que accedió PERFIL los obligaría a rendir cuentas a la Justicia y ante el Consejo de la Magistratura, si los expedientes contra el juez avanzaran.

La llamada de las 15 del 19 de diciembre no fue la primera conversación que mantuvieron el juez y el funcionario ese día. Alrededor de las 9.30 de ese jueves, el celular de Liuzzi recibió un llamado proveniente de otro teléfono móvil que está a nombre de uno de los gendarmes asignados para la custodia del juez Oyarbide, que termina en 0101. La conversación duró unos dos minutos, según consta en el expediente.

A esa hora, el allanamiento a la financiera no había comenzado, ya que la Federal empezó el procedimiento después del mediodía. ¿De qué hablaron durante dos minutos Oyarbide y Liuzzi? ¿Tienen una relación de amistad? ¿Por qué Oyarbide lo llamó? Si la Justicia pide los cruces de teléfonos de los días, semanas o meses anteriores, ¿encontrará pruebas de conversaciones frecuentes entre el juez y el funcionario que Oyarbide debió investigar por presunto enriquecimiento ilícito?

En la causa que investiga el juez Rodríguez, los gendarmes que custodian a Oyarbide y tienen asignados los dos celulares que mantuvieron las conversaciones con Liuzzi serán indagados. Hay 19 policías imputados por las irregularidades denunciadas por Greppi durante el allanamiento y tres de ellos también serán indagados en las próximas semanas.

Este episodio, que transcurrió entre diciembre y enero, generó varias causas judiciales: la que investiga por qué el juez levantó un allanamiento de manera irregular y a pedido de un funcionario, y en la que también se deberá investigar el pedido de coima que denunció Greppi; otra en la que se volverá a investigar a Liuzzi por presunto enriquecimiento ilícito, ya que el juez Oyarbide fue apartado de la causa que había cerrado; y existe otro expediente que fue el que originó los allanamientos a varias financieras, entre ellas Propyme.



Emilia Delfino