POLITICA EXPULSIÓN DE DE VIDO

Caso De Vido: una bisagra en Bloque

Pocas veces la polisemia resulta tan clara a la interpretación normativa y sin embargo, los defensores a ultranza de la década pasada han sabido transformar la norma constitucional en una parafernalia de significado.

Julio De Vido
Julio De Vido Foto:Cedoc

En política hay momentos en los que resulta posible ponerle una bisagra a la Historia. 

Tal es el caso de De Vido, su eventual desafuero como Diputado y los argumentos que las coaliciones políticas en el Congreso sostienen en relación a la "inhabilidad moral" como contenido del art. 66 de la Constitución Nacional. 

Pocas veces la polisemia resulta tan clara a la interpretación  normativa y sin embargo, los defensores a ultranza de la década pasada han sabido transformar la norma constitucional en una parafernalia de significado. 

Es correcto afirmar que  "la moral" no es una cláusula pétrea; que organiza ciertas prácticas sociales y que es definida por el contexto. Por ello, si socialmente se acuerda que la corrupción es un hecho social anómico, habría razones políticas suficientes para apoyar la expulsión del diputado  De Vido del Congreso de la Nación.

Como cita de la cita en relación al significado constitucional del art. 66 fue Cristina Kirchner quien como Senadora en el año 2001 se opuso a la incorporación en la Cámara, de representantes con múltiples procesos judiciales. 

Que los diputados del Frente Para la Victoria ratifiquen la impunidad de lo actuado durante la década en que fueron responsables de la gestión del Estado y que la figura de De Vido actualiza no es una novedad. En todo caso, es una carta de presentación de Unidad Ciudadana lanzada hacia el futuro y de las alternancias normativas visitadas por el kirchnerismo desde el año 2001 hasta el presente.

En todo caso, interesa revisar el argumento sobre el "pacto de impunidad" que para el bloque de diputados de izquierda (PTS- FIT) estaría alojándose en el desafuero de De Vido y por el cual (Nos) abandona en la abstención.

A saber, tres son las razones que para el PTS-FIT transforman la expulsión de De Vido en un pacto de impunidad. 

La primera, que entiende en el desafuero una operación política oficialista por la cual habría de extenderse el beneficio de la corrosión normativa hacia todos los que resultaron privilegiados por los negociados durante "la década ganada" y en particular, por el propio ex-ministro y actual diputado. 

La segunda, que encuentra entre la denuncia por la flexibilización laboral que afecta a la clase trabajadora y la lucha contra la corrupción razones políticas excluyentes.

La última, que transforma la "inhabilidad moral" constitucional en una potencial caza de brujas. Aquí, tanto Miryam Bregman, Cristian Castillo y Nicolás del Caño coinciden en que la defensa de los trabajadores podría alcanzar un límite constitucional como el que alcanza a De Vido por las causas de corrupción pública que ya tiene en proceso. 

Sin embargo, esta coalición  no desconoce a De Vido como máximo responsable del entramado que derivó en la masacre de Once. 

Bregman, Castillo y del Caño- en bloque - afirman que la expulsión del Diputado como su desafuero no tendría consecuencias judiciales puesto que la Justicia integra el pacto de impunidad que denuncian. Aunque sí esperan que sea esa Justicia quien resuelva la masacre de Once y juzgue a De Vido sin que por ello su crédito moral como diputado resulte cuestionado.

Sin dudas, resulta  aciaga la abstención del PTS-FIT  en este momento. 

No es tan difícil mantener una posición de izquierda. Importan los argumentos. Ojalá la Izquierda se despierte. Ojalá  se despierte y le ponga una bisagra a la historia, en Bloque.