POLITICA EL EMPRESARIO DETENIDO POR EL FIFAGATE

Una constructora de Mariano Jinkis está en la mira por presunto lavado

Palermo Soho House se creó en 2011 y nunca llegó a realizar obras. Sin embargo, a través de ella se registraron operaciones millonarias.

PERFIL COMPLETO

Foto:Cedoc

El empresario Mariano Jinkis, involucrado en el escándalo de corrupción de la FIFA, es socio de una firma en la mira de la Procuraduría contra el Lavado de Activos (Procelac). Además de ser uno de los propietarios de la firma Full Play, el más joven de los Jinkis, acusado por la Justicia de Estados Unidos, forma parte de la empresa Palermo Soho House SA, a través de la cual se realizaron movimientos millonarios de dinero que hoy son investigados por la dependencia que dirige Carlos Gonella.
La empresa se constituyó en 2011 como una constructora con el objetivo de realizar un hotel en el barrio de Palermo, aunque la obra nunca comenzó. Mariano Jinkis llegó al proyecto de la mano de Gabriel Horacio Zandperl, otro de los accionistas, quien le ofreció invertir dinero en el terreno donde iba a desarrollarse el emprendimiento.

La sociedad la conforman ocho personas: Ariel Wasserman, Gabriel Horacio Zandperl, Marcelo Benjamín Cohen, Fabián Moisés Merbaum, Alan Solnicki, Luis Carlos Locatti, Mariano Alejo Jinkis y Carlos Lázaro Zandperl. Además, no registra el alta de impuestos y aún hoy se desconoce su actividad principal.
Hace unas semanas, PERFIL se comunicó con el arquitecto Wasserman para conocer cuál era su relación comercial con Mariano Jinkis. “No lo conozco, nunca lo vi”, explicó. Wasserman dijo que su único vínculo con Palermo Soho House era uno de los socios, que lo contactó para realizar los planos del hotel. “Yo fui el arquitecto que realizó el anteproyecto, lo entregué y nunca supe más nada de la firma”, agregó. Sin embargo, su relación con la empresa no terminaría allí. En el Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS) 5845304, con fecha 10/5/2015, se muestra que Wasserman realizó a través de Palermo Soho House SA una operación de más de $ 20 millones. El ROS detalla la falta de acreditación del origen lícito de los fondos. Por otra parte, el 31 del mismo mes, Wasserman transfirió $ 567 mil a través de la misma firma y según el ROS la transacción se realizó “sin el aporte de la documentación que permita determinar el origen de los fondos”.

También está en la mira uno de los socios que acercaron a Mariano Jinkis al negocio. En el ROS 398821, del 21 de diciembre de 2012, Carlos Lázaro y Gabriel Horacio Zandperl y Marcelo Benjamín Cohen realizaron una operación por nada menos que $ 45 millones, que fue considerada “no razonable” para el banco privado que reportó la operación.
En el entorno de Jinkis explicaron a este diario que Mariano “sólo invirtió 88 mil dólares” en el fideicomiso y que tiene una participación del 4%. Además, insisten en que los empresarios “están limpios”. “Full Play nunca tuvo derechos de televisación de la FIFA ni le vendió derechos al Estado argentino”.
Las cifras abren la puerta a una posible ramificación local del Fifagate.



Bruno Yacono