POLITICA ESCÁNDALO FAMILIAR

Una denuncia de ñoquis y patotas agita al poder político en Formosa

La confesión de un sobrino del vicegobernador Floro Bogado complica también a Gildo Insfrán. Denuncia judicial y amenazas de muerte.

PERFIL COMPLETO

Foto:Cedoc

La denuncia presentada ante la Justicia formoseña sobre corrupción que realizó Cristian Bogado, sobrino del vicegobernador Floro Bogado y primo del diputado provincial Adrián Bogado es conmocionante. El denunciante afirma que existe un régimen de “ñoquis” contratados en la Legislatura (del que él mismo formaba parte) que en realidad se dedica a militar en las agrupaciones universitarias que responden al diputado.

También indica que fue testigo de cómo se falsificaron documentos de identidad para frealizar fraude en las elecciones generales o universitarias. Incluso Cristian Bogado se autoincrimina al asegurar que participó del reclutamiento de sujetos marginales para la formación de una patota que atacó a estudiantes de una lista opositora a la de su primo, el diputado Adrián Bogado. La denuncia fue presentada en la Fiscalía Federal N° 2 y fue ratificada por el denunciante. “Me presenté para ratificar mis dichos –expresa Cristian Bogado–. Yo recibía un sueldo como trabajador de la Legislatura aunque mi tarea era la de coordinar agrupaciones universitarias y hasta organizar patotas. Nunca trabajé dentro de la Legislatura”.

Juan Eduardo Davis, abogado del denunciante y miembro del Centro Nelson Mandela, explica el procedimiento: “Hemos pedido que el parlamento presupuesto de gastos y la nómina de los empleados tomados por el diputado Adrián Bogado desde 2006. También pedimos el allanamiento de locales donde se habr ían cometido los ilícitos y el llamado a diversos testigos”, describió el letrado y aclaró: “En las próximas horas se presentarán ante la Justicia testimonios que ratifican las denuncias”.

La presentación judicial podría causar un serio dolor de cabeza al gobernador kirchnerista Gildo Insfrán. La vinculación familiar directa del denunciante con Adrián Bogado y Floro Bogado plantea que los hechos se revelan desde el círculo más íntimo del poder. Floro Bogado es, además, la persona que administra directamente el parlamento provincial ya que, al ser vicegobernador, es también presidente de la Legislatura. 

Toda contratación de personal debe ser aprobada con su firma. Floro Bogado asumió como gobernador tras el retorno de la democracia en 1983. En 1987 fue elegido diputado y más tarde fue embajador en Paraguay. En 1995 Gildo alcanzó la gobernación de Formosa y Bogado lo acompañó como vicegobernador. Desde entonces –hace 18 años ya–, la dupla gobierna la provincia reelección tras reelección.

Los dirigentes de la oposición aseguran que si se comprobara que los ilícitos fueron cometidos por Adrián Bogado se comprometería necesariamente al vicegobernador, ya que todos los movimientos de la Legislatura –y sobre todo los de su hijo y heredero político– requieren de su visto bueno y aprobación. Algo que, claro, deberá determinar la investigación judicial. Además de la denuncia presentada en la justicia federal, Cristian Bogado requirió a través de su representante legal protección policial ya que en dos oportunidades hombres no identificados en motos –no se quitaban los cascos– le gritaron que se “dejara de joder si no quería ser boleta”. Otro episodio político oscuro en la provincia gobernada férreamente por el kirchnerista Gildo Insfrán.



Diego Rojas